Nunca vi a mi señor padre usar jeans. Por azares del destino, en la preparatoria me vi obligado a usar tenis para dos materias (y los odio), pero en casa hay de momento dos pares de tenis que me regalaron y prácticamente no uso. Jeans sí hay.
Allá por 1988-1989 tuve que cambiar la forma de vestirme porque una camisa simple me buscaba pleito. El hecho de ser fuerte, relativamente alto (1.80) y en ocasiones romper camisas compradas uno o dos meses antes por el crecimiento de mis hombros por las pesas, era un problema que debía ser resuelto, y quedó resuelto con el cambio de vestuario. La nueva ropa estándar eran jeans, camisa azul claro y sudadera azul. Recuerdo mucho, de manera inconsciente, que era obvio que tenía que usar cinturones de otro tipo, no de vestir. Y empecé a usar unos de Aca Joe.
https://articulo.mercadolibre.com.mx/MLM-741954597-joes-cinturon-color-marron-talla-34-_JM
Aunque ya no venden de esos cinturones en tiendas en México, para mí los jeans estándar de hombre siempre van ligados con eso.
Básicamente, usar jeans y sudadera que oculte mi espalda y brazos siempre ha sido un disfraz. Ahora se usa más el color negro tipo Steve Jobs, o el gris, usado en zonas templadas de USA como Nebraska.
Pero los jeans de mujer son otra cosa.
Con excepción de mi esposa, que ocasionalmente no usa jeans, casi no he tratado a damas que usen jeans de manera cotidiana, principalmente porque mi entorno de trabajo es oficina y no universitario bohemio. Usando un término europeo francés, me CAGAN los tipos que traen pseudo zapatos tipo borceguí y se sienten bohemios, y que están en un lugar por ser hijos de papi. Perdón por el francés.
Yo uso zapatos de vestir y creo que en el último año solo he usado tenis uno o dos días. Tengo que empezar a “gastar” los que tengo antes de que sean inservibles. De momento no he estado en momentos de posible peligro físico como los fraudes detectados en los 90s. Pero en aquella época usaba unas botas reforzadas, ideales para romper piernas en una confrontación directa con la patada corta lateral. Solo tuve que hacerlo una vez, a principios del 95, pero sí fueron útiles.
Pero los jeans de mujer son otro asunto.
Hace un rato se oía a lo lejos una canción de una cantante popular que trataron de volver solista, de un grupo pop llamado Jeans. En los expedientes del trabajo de la agencia de publicidad de fines de los 90s (proyecto de unos dos años más o menos) me vine enterando que la opinión era que de las cantantes de Jeans solo una de ellas era tratable y las demás una bola de irresponsables, con un papá demasiado extraño y del que había que checar todo por duplicado con abogados. Que recuerde, al tipo incluso lo acusaron de explotador y tuvieron que cambiar de disquera por eso varias veces, y quien no aguantaba la situación se iba.
Y en las notas estaba que rara vez usaban jeans, menos la tratable que los mandó al demonio. Literal, no me acuerdo los nombres.
¿Por qué un grupo llamado Jeans no usaba jeans?
Sepa la ch.
Por tiempos creo que ese grupo era de los 97-99. No lo voy a buscar en Wikipedia.
En el otoño del año 1996/1997 tuve una serie de viajes más o menos frecuentes por proyecto, pero pagado desde antes y muy bien, a USA. Nebraska es un estado que según yo es republicano. El viento puede ser brutal, y alrededor de Omaha me pareció una ciudad decente, no mal lugar para vivir. Años después me di cuenta de que una dama de allá, mi contacto, probablemente me echaba los perros porque se cambiaba la parte superior de la ropa cuando teníamos que ir a ver las pipas de gas (instalé un software en unas 200/400 pipas), y entre mis recuerdos de Nebraska estaba esa dama con botas de montar, rara vez zapatillas, unos jeans y nada más. No una ni dos ni tres veces. Y además hacía frío. Y solo se ponía blusa encima. ¿Con ese frío? Sí, evidentemente yo estaba pensando en otra cosa.
Pocos años después, en una relación personal con una dama doctora aquí en México, igual un día la vi con la misma ropa saliendo de bañarse.
El problema es que mi mundo de trabajo es de pantalones de vestir, ropa formal. No jeans.
A mis 52 no le doy mucha importancia a ciertas cosas, pero hay recuerdos que tienen algo lateral, difícil de explicar, pero que son absolutamente importantes aunque no lo sean a primera vista.
Por estas fechas seguramente las situaciones son otras, pero Nebraska para mí representó un punto de vista de un lugar rural donde podía hacer mi trabajo sin problemas, programar y con ciertas ventajas que aquí no hay. Literalmente, menos la Guadalajara de los 80s antes de los narcos, creo que Nebraska de los 90s es lo más parecido al lugar ideal que he visto. Ni siquiera las casas de Tapalpa o Mazamitla tenían eso.
Y no lo digo por la dama de los jeans. Había algo en el aire interesante.
