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Buscando Cables y el inventario online

La computadora que compré hace como una semana para mi hija está muy bien, pero tiene dos entradas únicamente de Direct Link; no tiene entrada VGA ni HDMI. Sin embargo, estoy seguro de que la Brix que usé durante años utilizaba un cable de ese tipo. El problema es que, con la pandemia y un préstamo de computadora a una tercera persona (una HP Mini que está en casa del Edomex), no encuentro el cable. Los busqué en mis tres cajas de cables y nada de nada, así que el lunes tengo que ir a comprar uno y cotizar las dos PC de mi cliente.

Sé que últimamente uso mucho la frase «es raro», pero sí, es raro. Abrí mis cajas de plástico numeradas; según mi esposa, hay una bolsa con cables que puso aparte, pero no se acuerda dónde. Y con el relajo que se hizo al salir de ese cliente el día anterior al inicio de la pandemia, es posible que el cable se perdiera. Así que pasé unos 45 minutos revisando todas las cajas de cables, y no tengo ninguno de Direct Link. Lo malo es que el año pasado desapareció mi proveedor especializado, que se llamaba La Isla del Cable. Estoy seguro de que lo puedo conseguir, pero será el lunes.

Es un gasto simple, máximo de 300 pesos si lo comprara en Steren, pero no creo que llegue a 200 pesos.

Los juegos en línea tienen en algunas ocasiones inventario, y desde Everquest, Diablo II, y después Warcraft, he usado tiempo en organizar y a veces hacer operaciones de venta. World of Warcraft tiene un sistema de mercado que era mejor antes, pero aunque puedes ver que está a la venta, existe la complejidad adicional de los reinos. Literalmente, para poder hacer ciertas cosas necesitabas dos cuentas vivas, que de momento son 500 pesos en promedio al mes, pero el juego perdió muchas cosas en las últimas expansiones y no se justifican dos cuentas. Es más, ni una. Tengo en la primera cuenta casi llena y un personaje temporal que creo cada vez en el reino necesario, y la segunda cuenta suele ser una de alguien de mi familia y de momento no están jugando. Mi segunda cuenta solo aparté nombres de personajes o es de experimentos pequeños.  No tiene caso activarla.

Y creo que en esa cuenta lo mas importante de momento es que reservo cuatro personajes que recrearé en la primera cuenta cuando haya más slots de personajes, pero con una sola cuenta se complica el trato entre reinos. Por cierto, no puedes con la API ver el inventario, pero sí lo que está a la venta. El fuerte de la API de WoW es el control de avance del personaje, de su equipo y sus quests.

Sin embargo, en su momento hice muy buenos negocios entre reinos y facciones, pero el juego dejó de tener interés para mí en 2016 más o menos, aunque sí hice varias cosas de comercio en la expansión de Battle for Azeroth. Y sí, puede ser que valga la pena activar la cuenta, pero es solo una, así que el comercio entre reinos no es práctico.

Y para el fin que me importa, los guilds y los personajes han tenido cambios y podría sí resumir varias cosas usando los nuevos cambios y eliminar guilds, pero con las personas que jugaba yo personalmente tenía 10 guilds de nivel 25 en diferentes reinos. Dos de ellos son horda. Y no voy a desaparecer los guilds Sparta, donde soy el Guild Master Leonidas, o los de la Horda, que son Dragon Army con Guild Master llamado Ender.

Además, los cambios en apariencia más o menos recientes en el sistema de transmog me hicieron perder el interés, pero la idea de arreglar el inventario me interesa, y más con el tab compartido actualmente entre todos los personajes, que simplifica pasar entre un personaje de la misma cuenta y otros aunque sea de reinos diferentes. Algo parecido al traslado de un objeto en Diablo I expansion Hellfire, pero que en Diablo II standard era tirar al piso en partidas compartidas (por cierto, Diablo II Resurrected tiene ya tabs de inventario compartidos, pero no le he dedicado tiempo a restablecer lo que perdí en 2007).

Y todo el tema sale porque alguien me preguntó por el transmog. Es el poner apariencias sobre el equipo de personajes, pero lo cambiaron muy para mal recientemente. Y eso no solo me desanimó a mi sino a varios jugadores. En mi caso es necesario el aspecto para poder saber cual estoy utilizando.

En World of Warcraft Cuando me muevo en solitario,  hay personajes que se llaman igual pero se ven diferente en otros reinos. Cuando hago comercio en solitario uso al  guerrero Horda de WOW, aunque no se le ve el brillo verde de las hachas, es Ender, del Guild Dragon Army.

Una cosa interesante de Warcraft era verificar existencias y mercados, entre sus diferentes reinos y facciones.

En 2015 empecé a ver Eve Online, que tiene inventarios ilimitados, que realmente sí son necesarios, y una API absolutamente poderosa. Pude aplicar mis conocimientos de sistemas de compras del mundo real, de cotizaciones, y el sistema de control de las gasolineras. Literalmente en Eve Online no solo son inventarios sino logística, aunque puede refrescar el inventario de cada personaje en intervalos de una hora, que no lo hago siempre.

Al igual que las cosas de Warcraft, tengo idea de quién tiene qué. Casi todo lo tengo concentrado en Eve Online en 10 personajes y a largo plazo la idea es concentrarlo en cuatro, pero los mercados me interesan no tanto para hacer negocio sino para dónde colocar recursos secundarios de otras cosas. Y sí se necesita una cantidad impresionante de objetos y espacio, pero como hay miles de sistemas y miles de bases, cada una con inventario ilimitado, el problema podría ser encontrar las cosas. Y tu problema suele ser no dónde tienes algo, sino dónde venden lo que necesitas. Yo vendo algo en el juego y no me preocupa cuándo lo vendo, rara vez.

Y hay sitios donde puedo consultar qué venden y qué compran. Ahorita verificando, ya tengo control desde hace años de mis inventarios, y aunque he disminuido mi escala, sigo teniendo mucho. El sistema ESI, que es su API, me deja exportar cosas/listas, y aunque una nave es un objeto con su inventario, el objeto puede ser a su vez 215 millones de municiones.

El objetivo de momento es simplificar. Y no me gusta tener la mente inactiva, aunque en la vida real y en el juego tengo capital de trabajo, no tengo problema en tenerlo inactivo. Pero han habido cambios recientes desde este año no muy agradables, y de momento no hay absolutamente nada que me interese comprar, ni los tres tipos básicos de materiales que uso cuando hago industria, por lo menos en cantidades «medio fuertes». El inventario que tengo en objetos, quitando ropa y cosas «cosméticas», son 100b, que es equivalente a unos 25 meses de suscripción, repartido en unos 20 personajes y 20 mil objetos. De momento mi sistema tiene control de un máximo de 5000 objetos por personaje, que puedo expandir a 6000, 7000 etc., pero el 5000 ha sido válido y suficiente. Y considerar que pienso tener todo al final en un máximo de 24 personajes (de seis categorías políticas), pues suena razonable seguir con el límite de 5000. Mis dos personajes con más inventario tienen 4291 y 3860 respectivamente, pero no son los comerciantes. El comercio lo tengo en los demás y materiales.

Pero hay algo realmente problemático. Por ejemplo, hace años, en 2015, hacía lo que le llaman freighters, que valían un mes de suscripción, y aquí podría hacer algo parecido, pero desde los cambios del 2020 todo cambió para mal, y lo que hago de momento funciona. No me meto demasiado en la industria y comercio, pero si veo un área de oportunidad, la uso. Por eso tengo capital de trabajo. Si tengo hambre, por ejemplo, como en la calle si estoy en la calle, pero es lo mismo de siempre. Necesidades ya resueltas, la pirámide de Maslow ya la tengo resuelta. Comenté que mis bienes son 100b de momento, y he tenido más, pero por lo que veo en unos cuantos años, al vender pilotos que no uso, puedo tener sin problemas 900 a 1000b de capital de trabajo. Pero volvemos a lo mismo. No hay nada que me interese con un capital líquido de 10 a 20 standard, y rara vez veo algo de 20 a 800 que me interese. El problema de no haber nada que comprar se aplica si hay 5 o 900 de capital de trabajo. Puedo crear en movimientos simples una flota de compradores en las 18 regiones seguras y comprar todo lo decente y concentrarlo, pero puede ser conveniente pero no deseable tener otros 1000 a 6000 objetos a comprar de a poquito. Y sí, a veces he comprado al mismo tiempo paquetes de 800 a 900 objetos, pero simplemente, como paquetes aleatorios o búsqueda de cosas que me interesan, no hay nada de nada.

Qué cosas.

Usando una comparación, lo que hacía en 2015/2016 era crear objetos de un mes de suscripción en valor, así que ahorita podría convertir mi capital de trabajo en dos cosas así, pero por el manejo de impuestos actual, hay cinco pasos innecesarios, literalmente, y tendría que pagar 5 a 7 por ciento de impuesto en cada paso, así que perdería el 50 por ciento de inversión. Es decir, es rentable hacer producción, pero no transformación. Lo que puedo hacer en uno o dos pasos es rentable, pero lo que se hace en cinco no, por los impuestos, incluso sin los problemas de logística y material a la venta.

Entonces, en realidad, puedo hacer una simplificación o tratar de maximizar mi capital de trabajo, pero si no hay nada, es como salir a buscar un restaurante en pueblo quieto. Incluso desayunar a las ocho de la mañana un domingo en la calle en el equivalente de la Condesa, en Guadalajara, es casi imposible y acabas desayunando en el  restaurante del hotel o en Sanborns. O en ciudades del bajío que encontrar un sushi decente es de locos sea la hora que sea.

Hay temporadas así. Así que la alternativa más razonable es dejar mi capital de trabajo sin usar. Para mí es un poco como cuando salgo a la calle: quizá veo una birria o unos mixotes, los compro, pero de momento en Eve Online no hay proveedores confiables. Hay una desconexión de mercados que es peligrosa, que no pasaba en Warcraft.

Literalmente, si quiero tener la mente ocupada con este asunto de mercado, lo conveniente de momento es posiblemente reactivar mi cuenta de WoW por un mes.

Y tener inventarios ilimitados y el equivalente de 200 años o más de suscripción en Eve, no afectan que no haya nada que comprar. Puedo hacer un mercado, pero si no hay proveedores, no tiene caso ser yo mismo el mercado.

En resumen, hay una necesidad de terceros en Eve que no puedo satisfacer  sin proveedores, y aunque a partir de Enero mi capital de trabajo va a ir subiendo, por venta de personajes que ya no usaré, espero que ya haya en qué usar ese capital. Pero al igual que en el mundo real, en los mundos virtuales hay que llevar orden.

En Warcraft puedes comprar en un reino, mover a otro y nadie revisa todos los mercados, pero el manejo de impuestos normales lo hace posible.

Da material para pensar. Y el principal problema de Warcraft, de momento, es que si no está pagada la cuenta, solo puedo ver los personajes menores a nivel 21 en modo gratuito. Y como no hay API tan poderosa, tampoco puedo ver el inventario.

Y lo peor del caso es que las posesiones materiales o virtuales no me interesan, son producto del trabajo de la industria de la transformación y prestar un servicio, pero no lo hago gratis. Sería como pagar por ir a trabajar.

Así que por ridículo que suene, en la vida real lo que tendría más sentido es la red de compradores para asegurar existencias a futuro, aunque mi capital de trabajo sea poco. Es algo así como pensar que vas a hacer de comer y depende de lo del súper. Algo por el estilo lo vi en México en 1978 a 1981, muchos lugares vacíos por ocultamiento de mercancía en la época de López Portillo. Literalmente súper más vacíos que en épocas de pandemia.

La principal ventaja de hacer eso es que no tengo que reactivar Warcraft, pero ¿qué pasa cuando ya no hay proveedores?

Dedicarte a lo tuyo, y puedo hacerlo. Pero no hay suficientes indicadores, pero siento igual que aquellos vacíos. Aquí tengo despensa y capital de trabajo. Y tiempo.

Pero nada me obliga a actuar. Así como hay compras que pueden ser buen negocio, te das cuenta que son innecesarias o de status, virtual o del mundo real.

Me siento confortable sin tener gran cosa. En la vida real no me va mal, pero no soy ostentoso en lo absoluto. Como le dije a «mateo» , del cliente de los monolitos en 2024, el dinero no me interesa. Lo que importa va dentro de mí, y es algo parecido a esos juegos. Así como no necesito un iPhone 27, sí podría obtener equivalentes de atender clientes, y la razón de tener tantos personajes en Eve es que hay problemas políticos en diferentes mercados, y eso lo pienso simplificar justo con cuatro a seis grupos de pilotos. Es una situación rara.

Lo que importa es que debes obtener un ingreso seguro, y una vez que lo tienes, puedes ir con proveedores de satisfactores, pero no solo es desidia, sino que simplemente no me interesan tacos de cabeza o iPhone 27.

Y sí, puedo despegar a la vez en cualquier momento con 10 a doce Naves Orcas, Machariel o paladines, cargueros, pero no pasa absolutamente nada si me muevo en un Corax, nave barata que sería equivalente de usar un coche sencillo en lugar de un BMW.

Tiendas vacías como en 1978. Eso está pasando en Eve con los materiales de producción.

Lo que hago parece inventarios pero no lo es. SI me levanto a las 04:50 y saco material de un lugar con cinco pilotos a la vez para aumentar mi capital de trabajo y a la vez satisfacer una necesidad de mercado. Como diría Gurdjieff, lo útil para los demás y agradable a mi mismo. Las 4.50 además me dan disciplina. Tengo para dar resultados modestos que llegan cada día, plan a 90 días, no cosas apresuradas en 5 minutos. No solo hablamos de teoría financiera, sino de acción concreta y cotidiana dentro del juego…. o de la vida real. Es exactamente lo que hace un jugador veterano con cabeza: operaciones pequeñas, constantes, de bajo riesgo y con retorno asegurado.

No es espectacular pero es constante. Hago operaciones de bajo perfil, sin estrés, con resultados predecibles. Nada de «hacerse rico de la noche a la mañana».

Y al final, tal vez ese sea el punto: tener lo suficiente, saber que puedes hacer más, pero elegir no hacerlo porque no lo necesitas. Eso es libertad.

 

Serie: Ella de dia, otra de noche Netflix

  • Episodios: 16 de una hora aprox

  • Género: Comedia Romántica / Misterio

  • País: Corea del Sur

  • Fuente principal: Netflix, NO es producción para ellos.

La historia trata de una chica en sus 20s que de repente se ve cambiada 12 horas al día por una mujer de 50 años, o mejor dicho el cuerpo, la mente es la de la chica de 20.

Es una historia de misterio, romance y mezcla de géneros.

  • Recomendada: Sí. Además una intro buenísima. De las pocas que la ves todos los capítulos.

  • ¿Volverías a verla?: Probablemente

Actores: Son actores coreanos principalmente.  La mamá de la muchacha sale en muchas otras series y el lo he visto en otra serie reciente, Positively yours. Todo el argumento cae sobre las dos actrices principales.  

Evaluación:

No es una serie normal, y aunque el argumento NO es predecible hay MUCHAS sorpresas. El tono de toda la serie está muy bien logrado y hay momentos que sientes que estás viendo Dexter. la del asesino en serie (serial de seriales) .Hay muchas emociones no románticas muy bien logradas, el misterio es muy real, pero hay que estar atento a los detalles. 

Punto Importante:

El tono emocional está muy bien logrado, pero después del final hay una escena de tres o cuatro segundos que es un shock positivo muy fuerte. Te hace ver la serie completa desde otro punto de vista. Es importante estar atento a lo que pasa y al ambiente previo en audio y video.

Serie: Our Sticking Love – Acaramelados

En esta ocasión, el tema es la serie de Netflix Our Sticking Love / Acaramelados.

  • Episodios: 12 de una hora aprox

  • Género: Comedia Romántica / Misterio

  • País: Corea del Sur

  • Fuente principal: Netflix, parece ser producción para ellos.

La historia trata de una chica sofisticada que pierde la memoria y acaba en un pueblo de mala muerte. Muy parecido a la Película de Goldie Hawn y Kurt Rusell , Overboard, pero de la que se hizo un remake con Eugenio Derbez. Solo puedo decir que el remake no lo he visto, y esta serie es muchísimo mejor que Overboard. En otro lugar mencioné que twinkling watermelon es como una version mejorada y por mucho de Volver al Futuro, al nivel de obra maestra de casting y guión. Aqui Puedo decir que Acaramelados es una versión mejorada en serio de Overboard, pero no al nivel de twinkling watermelon.

Es una historia de misterio, romance y mezcla de géneros.

  • Recomendada: Sí

  • ¿Volverías a verla?: No creo

Actores: Son actores coreanos principalmente.  No recuerdo en que serie lo vi a el hace poco, pero si se que traen un lio fortisimo por un comentario de ella en redes. la serie es medio fracaso en corea pero un exito en el resto del mundo.

Evaluación:

No es una serie normal, y aunque el argumento es predecible hay algunas sorpresas. Mantiene su nivel. Es buena serie pero tengo la impresión que Netflix depende mucho de la «independencia» de la casa que hace las historias o producción. NO QUEDA A DEBER, pero es mas o menos olvidable.  Muy bien hechos todos los personajes, el villano es realmente creible, todos los de pueblo son importantes para la historia y es diez veces mejor que Overboard.

Recomendada si quieres ver lo que pudo ser Overboard, y el argumento no está mal y de allí no pasa.

Inteligencia artificial y la celeron

Tengo que hablar un poco del pasado para explicar mi postura.

En 1992 tenía en mi casa una 486 (no recuerdo si era DX2, pero creo que sí). En 1995, una DX4 a 100 MHz, que para esa época era una bestialidad de PC.

He comentado que desde 1992 tengo varias máquinas en mi casa y que, de momento, tengo conectadas cuatro en mi casa principal, además de máquinas buenas empaquetadas. Me acuerdo especialmente de un escenario en 1993.

Estaba yo trabajando en una cadena de supermercados y usábamos internet por microondas. Ahí tuve acceso a una HP Unix muy impresionante, pero lenta en la forma de hacer las consultas. Costaba una millonada y eran ocho en todo el país; siete  en «zonas prioritarias» que manejábamos doce tiendas cada uno (yo manejaba una zona, 1/7 era mia), y la última en las oficinas centrales. Nosotros trabajábamos con una 386/SX a 25 MHz Compaq.

En 1993, de repente necesitamos otra computadora y estábamos vendiendo al público una IBM 386/12, igual SX, es decir, más lenta en apariencia y sin coprocesador matemático las dos, pero la IBM la pasamos a mi área y se volvió mi PC exclusiva. Y era bastante más rápida que la 386/25, así que para mí los ciclos nunca han sido tan importantes ni la velocidad, sino el diseño en sí. La pc no tenía cambios aparentes, ni en software.

Actualmente estoy hablando con un cliente sobre mi recomendación de una PC para su hijo, que está estudiando inteligencia artificial, y la Mac se le queda corta. Mi sugerencia es una Ryzen 7 con motherboard AM4 y DDR4, en lugar de una Ryzen 7/9 con DDR5 y AM5: se ahorra la mitad del precio.

Y es raro.

Las Celeron siempre han sido máquinas «malas», pero me acuerdo de mi Brix original, que usé unos cinco años hasta que se quemó en la casa del Edomex. Era de 8 GB de RAM y me permitió hacer todo lo de todos los clientes, por mi estilo de trabajo. Con el fallecimiento me compré otra BRIX muy similar. Ya me había comprado en 2017 una armada de i5 de 7ª generación con 32 GB de RAM, que es en la que escribo, pero incluso ahora, por lo que yo sé, si fuera a comprar para mí una PC sin tarjeta de vídeo externa, me inclinaría más por una como la que comentaba de DELL: i5 de 8ª, con 512 GB de SSD y 32 GB de RAM, para sustituir a la mía si algo le pasa, que ya lleva 10 años. Literalmente, la ganancia para mí de una PC como la que tengo a la que Ryzen 7 de la que hablé antes, o de una AM5/Ryzen 7/9 con DDR5, es marginal, y me ahorraría unos 12 mil pesos o más.

El cliente sí va a necesitar una tarjeta de video externa de 8 a 12 GB, con un buen sistema de enfriamiento extra. Pero el lunes me paso al centro a checar presupuestos, y estoy seguro de que el ahorro si se nota.

Y ojo: tengo mis razones para recomendar una A520M-K V2 aprox. Sí, se ve del año pasado, pero el ahorro es enorme, y la ganancia en caché L3 o memoria es marginal. Además, sé que esa mother aguanta bien con carga eléctrica extra, así que mejor me voy por lo probado, no por lo más nuevo.

Jueves 20

En estos días pongo la reseña de las dos series vistas recientemente. Ando corto de tiempo. Ya empecé a migrar a otro servidor los dominios wordpress sencillos.

  • Ando corto de tiempo porque tengo que hacer hoy dos tareas para el domingo y mañana voy otra vez al edomex a ver si la casa de allá sigue funcionando el internet.
    • Update: Eran 4 tareas de la misma materia para el domingo, ya acabé. Literalmente dos tareas las dejó el 17, otra ayer y otra hoy alas 14:20.
    • Normalmente son seis tareas por semestre por materia.

El día de hoy salí de la casa a las siete y media de la mañana para ir a una zona que era la ruta del trabajo, de algún momento del 2007 a mediados del 2008 (antes, en ese mismo lugar, fue la colonia Condesa, pero tuve que ir a la fábrica año y medio), y en esa misma zona me moví mucho de 2015 a 2020 hasta la pandemia, por el cliente actual, que tenía un Centro de Distribución o CEDI por ahí.

Las razones son varias. Me gusta observar cosas de la ciudad para entender qué está pasando, y en este caso supe que han habido incidentes de violencia recientes en un punto intermedio. Además, solían haber unos sándwiches de atún muy buenos que solía desayunar antes de que mi hija fuera al hospital, y si había tiempo, finalmente podía comprar otras cosas por la zona, pero estaba cerrado.

Me llamó la atención que varias cosas se ven más o menos con problemas… un poco más de grafiti aquí y allá, pero me llamó la atención de una vinatería que no estaba abierta. Ya ni letreros tiene. Normalmente compraba allí un refresco porque salía más barato que en el Oxxo.

Manejable todo, pero no bien. No es el caso de otras cosas que he visto igual o peor.

He tenido unos días moviditos por varias razones. Por primera vez en unos 25 años, creo que espanté a un prospecto de cliente. Era sobre algo del sector salud: revisar una documentación y ver que cumpliera normas de Cofepris, que por lo general serían unas 50 a 70 horas de trabajo, pero por ser por hora, con factura y revisable por la autoridad, creo que el precio era muy razonable.

Lo mas importamnte es que era para COFEPRIS el destino final, así que es un trabajo especializado. No se iba a revisar código pero si documentación, NIA COSO ETC.

Actividad ¿Qué implica? Horas estimadas
40 a 50 documentos de arquitectura Leer, entender, cruzar información, ver coherencia entre ellos. Muchos estarán mal redactados o incompletos. 12–16 hrs
Acta constitutiva y gobierno corporativo Revisar poderes, facultades, riesgos de gobernanza, cumplimiento societario. 4–6 hrs
SGSI documental Políticas de seguridad, procedimientos, controles. Ver que estén completos y alineados con COSO/NIA. 6–8 hrs
Estructura de base de datos Diagramas, relaciones, campos sensibles (datos personales de salud). Validar que tenga sentido clínico y regulatorio. 4–5 hrs
Análisis COSO / NIA Mapear riesgos, controles internos, debilidades. 6–8 hrs
Revisión COFEPRIS / SIRES Ver que la documentación cumpla con los requisitos específicos del sector salud. 6–8 hrs
Código Civil, Penal, Ley de Profesiones del estado y federales Buscar, leer y aplicar artículos relevantes a su actividad. 3–4 hrs
Ley de Datos Personales / sujetos obligados Ver que el sistema maneje consentimientos, avisos de privacidad, ARCO. 3–4 hrs
Licencias y bus factor Inventariar dependencias, ver riesgos de continuidad operativa. 3–4 hrs
Revisión de dominio whois / presencia digital Credibilidad, seguridad, continuidad. 1–2 hrs
Redacción de informe final Documentar hallazgos, recomendaciones, fortalezas y debilidades (KASH). 8–10 hrs
Reuniones / llamadas con el cliente Aclaraciones, preguntas, presentación de entregables. 3–5 hrs

 

TOTAL | | 59–80 horas |

Era básicamente Validación de 40 a 50 documentos + cumplimiento legal en 4 frentes + análisis de gobierno corporativo + revisión de Arquitectura + informe ejecutable + responsabilidad legal ante Cofepris.

Pero era un proyecto complicado como todo lo de salud. Revisar por triplicado.

  • Revisar documentación= No puede haber documentación fiable si no entiendes cómo funciona el sistema por dentro.
  • Arquitectura  sin ver código y solo base de datos Es como pedirle a un arquitecto que revise un edificio solo con fotos de la fachada… pero por lo que sé era hecho por Claude
  • Al ser Tercero enterado» se van a firmar documentos ante Cofepris. Si algo sale mal, mi nombre está ahí.
  • Salud humana… Esto no es un sistema de inventarios. Un error en DICOM puede afectar diagnósticos.

Me recodró un poco un asunto de hace como tres años, un cliente que quería un sistema de esos de evaluación de personal 360, pero con acceso a la autoevaluación y a datos que se supone que son precisamente con doble ciego. Un proyecto que era tan simple como «me gusta la idea de ese coche , pero deme una versión que sea a diesel y no de gasolina». Ese otro propecto de cliente medio se enojó, quería en realidad un sistema 360 que no cumpliera con los requisitos que le documenté. Y le iba a dar código fuente.

Un sistema de 360 grados de «evaluación de personal», analiza el punto de vista de compañeros del mismo nivel, subordinados, proveedores o clientes internos, y superiores. Lleva un control estricto de consultas incluyendo quien ve la autoevaluación. Según escribí:

  • Anonimato estrictamente garantizado: Ocultar la identidad de los pares y subordinados evaluadores para asegurar que la retroalimentación sea completamente honesta y libre.
  • Eliminar el anonimato en una evaluación de 360 grados no solo destruye la utilidad del sistema, sino que abre la puerta a un caos de relaciones laborales y riesgos legales importantes.

Gemini me da la razón al revisar la ortografía de este fragmento:

1. El impacto metodológico: «No sirve de nada»
El pilar de la metodología 360 grados es la seguridad psicológica. Sin anonimato, el sistema se corrompe inmediatamente por dos fenómenos:
    • Efecto complacencia (Sesgo de indulgencia): Los compañeros y subordinados, por miedo a represalias, tensiones diarias o romper el clima laboral, calificarán a todos con la nota máxima. Las críticas constructivas desaparecen.
    • Puntos ciegos ocultos: El verdadero valor del 360 es descubrir qué opina el entorno de un líder que él mismo no ve. Si no hay anonimato, nadie se atreverá a señalar esos puntos ciegos, volviendo la evaluación un ejercicio costoso, inútil y artificial.

2. El impacto cultural: «Broncas internas»
Una evaluación 360 descubierta (donde el evaluado sabe exactamente quién le puso una mala nota) genera dinámicas destructivas:
    • Caza de brujas: El supervisor o compañero evaluado buscará «cobrar factura» o tomar represalias informales contra quienes lo calificaron bajo.
    • Ruptura del trabajo en equipo: El clima laboral se fractura debido a la desconfianza, creando bandos dentro de las áreas operativas.

3. Los riesgos legales y de cumplimiento (Compliance)
Dependiendo del país y de cómo se maneje la información, un sistema 360 sin anonimato genera contingencias legales graves:
  • Demandas por acoso laboral (Mobbing) o represalias: Si un subordinado califica mal a su jefe, el anonimato se rompe, y semanas después es despedido o cambiado de puesto sin justificación sólida, el empleado tiene la prueba perfecta para demandar a la empresa por represalias o acoso laboral.
  • Violación a la Ley de Protección de Datos Personales: Las evaluaciones de desempeño contienen opiniones, métricas y datos que entran en la categoría de información confidencial o sensible del trabajador. Si el sistema expone quién dijo qué sin un consentimiento explícito, informado y sumamente específico (que casi ningún empleado firmaría de buena gana para este fin), la empresa se expone a multas millonarias por parte de los reguladores de privacidad de datos.
  • Falsificación del proceso de despido: Si la empresa intenta usar los resultados de un 360 «abierto» para justificar un despido procedente, los tribunales laborales suelen desechar estas pruebas porque se consideran sesgadas, subjetivas y obtenidas bajo dinámicas de presión interna.

Desde sistemas tres tipos de sitios

Desde hace unos diez años comento a personas que empiezan en sistemas que necesitamos saber tres cosas de un sitio web antes de hacer presupuesto:

  1. Si va a usar correos y qué espacio.

  2. Si va a usar bases de datos y cuántas (y de qué tipo).

  3. Espacio estimado del sitio web.

Esto es porque no falta quien quiere usar Cassandra y Redis para un proyecto de recetas de cocina (ya me tocó), y los que usan la base de datos más exótica que puedan imaginar, sea o no relacional, es decir, Mongo o similares vs MySQL o similares.

Recientemente, en septiembre de 2025, Azure hizo unos cambios en MySQL brutales, en relación con MariaDB, y conozco gente que perdió información. Azure de por sí es un riesgo y, a mi juicio, la más inestable vs AWS / Google.

Por razones varias de costo de licencias, soporte y garantías, casi siempre es mejor usar una herramienta relacional en bases de datos, y si usas hospedaje web no de nube, eso te limita a MySQL/MariaDB con algunas excepciones. PostgreSQL y MSSQL cada vez los veo menos en el mundo en el que me muevo, pero sí sé que Oracle sigue funcionando en lo que cabe, con todas sus mañas, y MSSQL es el preferido para algunos. He sabido de varios proyectos con Firebase, pero desde un problema fuerte en 2005 más o menos con ASPEL y unos derivados, lo evito.

Ahora que escribo esto me preocupa un poco lo que está pasando de degradación de plataformas. cPanel sigue dando problemas. Son las 14:30 y me conecté al servidor de un cliente de hace años, pero no solo son mis servidores normales ni mis proveedores normales. Algo está haciendo cPanel que está mal, quizá para forzar a pagar más soporte o precios de licencias. Estoy pensando seriamente en usar otros planes alternos, y si algún cliente me sale con cambios constantes a su sitio, lo pasaré a DirectAdmin.

Algo está pasando  en cPanel y lo bueno es que no es solo mi entorno, sino de clientes que no les manejo los servidores.

El cliente de mayo 2025

Hay un cliente al que llamo «cliente de diciembre», con el que probablemente haga lo del servicio social. A él lo conocí a través de otro contacto en diciembre del 2021, para un proyecto absolutamente de locos que había que acabar en un mes. Y sí, lo saqué. Calculo que en una y otra me ha dado el equivalente de un año o dos de salario mínimo en sprints de dos meses. Ese proyecto de diciembre 2021 se terminó en abril por problemas del Covid, pero yo lo entregué el 22 de diciembre más o menos. Y no le invertí mucho tiempo.

Pero en mayo del 2025 me pidió ayuda para checar algo. Es lo que podría llamar «el cliente de los refrigeradores», del que ya hablé porque aquí que tenía algo muy mal en su operación y propuesta. No podía decir yo que eran operaciones simuladas, pero estaba cada caso del proceso, y además tenía investigaciones en camino del IMSS en todas sus razones sociales, que eran como cinco de refrigeradores. Por decirlo de algún modo, aunque ese no era el giro, pero algo estaba mal.

En contexto:

  • El proyecto conjunto Se trataba de documentar y poner en orden cinco razones sociales, con su esquema de puestos, para evitar situaciones raras al IMSS. Incluía un diagnóstico y valuación de puestos, pero en horas de trabajo eran unas 150 dependiendo que me dieran la información a tiempo y mucha retroalimentación sobre esquema de puestos y l oque hubieran entregado antes al imss.
  • Se había cotizado el código fuente en 35 mil, PERO LOS 110 MIL era por toda la documentación pertinente e implantación de metodología de valuación de puestos en cinco razones sociales, INCLUYENDO TODA LA DOCUMENTACIÓN de SOPORTE que debía hacerse.
  • Para fines prácticos el código fuente se necesitaba para empezar a trabajar y 35 mil de anticipo era coherente cuando era lo que habíamos hablado del precio del software.
  • La cantidad era semejante a unos 35 mil pesos, sobre un gasto completo de 110 a 130 mil y tres a cuatro meses de trabajo. Menos del 25% de anticipo, y hasta con código fuente se quedaban al final.
  • Los profesionales trabajamos con anticipo. El problema es que me convencieron de hacer unos seudo requisitos ante gobierno, que me hicieron gastar entre 12 a 15 mil…. y luego se negaron a dar anticipo alguno.
    • Mi socio ya les había hecho la factura. Cuando se negaron a pagar la canceló.
    • LO mas absurdo es que No puedes pedirle a alguien que te regularice el imss si no le pagas.

Mi propuesta en mayo de 2025 fue bastante tranquila. Los pasos previos incluían una lista completa de cómo estaban sus empleados, no solo para regularizarlos sino para poder hacer valuaciones de puestos. Para poder hacer algunos de sus requisitos, tuve que hacer gastos de 12 a 15 mil pesos ese mes de mayo, que los monolitos no estaban pagando, y ese proyecto se fue a la basura directamente cuando se negaron a pagar el anticipo. Tiempo perdido, y aunque fue un gasto de unos 12 a 15 mil pesos, calculo que el costo de oportunidad fue del doble, por cosas que no pude atender por ver a ese cliente. Es interesante que al mismo tiempo estaba yo con las fases finales de control de daños para la esperada implosión del cliente de los monolítos, que mis cálculos eran para el 10 de junio pero fue el 3 de junio.

Sumado al problema de agosto y septiembre del hospital que no pagaba a proveedores y que era un proyecto absurdo, realmente creo que el año 2025 es el año en que hice más gastos innecesarios en mi vida, y eso considerando que hubo años que invertí de 100 a 300 mil pesos en corregir estupideces de la madre de mis hijos, donde no atendí nuevos clientes por estar en juzgados.

Ahí mismo no considero ninguno de mis viajes de vacaciones como gastos innecesarios; fueron pocos y campechaneados con viajes de trabajo. Ropa no me compro si no es necesaria.

Celular: desde pandemia uno de repuesto, y entre los dos (Moto G31 y Samsung S07) valen menos que lo que pago de servidores cada mes, e incluso podría decir que teléfono fijo, agua y luz cada mes cuestan más que lo que cuestan los celulares.

Y me acordé de esto porque hace un momento, al buscar un mensaje para contestarle a otro cliente desde el WhatsApp, apareció el mensaje de los gastos que hice en 2025. Una cosa de nada, pero que esperaban: ¿análisis completo y dos o tres pasos para resolver el problema? Ya que les dije, pero el análisis completo y la aplicación del plan y desarrollo e implementación del sistema solo se hace con anticipo. Y luego en agosto me la trataron de aplicar de nuevo. Con lo mismito: «queremos el sistema, queremos la implementación, queremos tu plan de trabajo y escritos al IMSS, pero no te pagamos el anticipo». Qué estupidez. Y Como dije no era mucho; la cantidad era semejante a unos 35 mil pesos, sobre un gasto completo de 110 a 130 mil y tres a cuatro meses de trabajo. Menos del 25% de anticipo, y hasta con código fuente se quedaban al final.

Y sí he tenido clientes perdidos en el espacio, pero este en especial me hizo gastar dinero para un trámite que no sirvió de nada, y un requisito que hice de buena fe por ser deducible, pero que era un pretexto. No creo que ningún otro negocio que se dedique a este tipo de asuntos tenga la certificación que yo, la experiencia y la voluntad de resolver los asuntos. Como persona física en los 90s sí me tocaron clientes similares. Pero ese se voló la barda.

Casos tipicos y atipicos de robo

Caso típico (considerando legislación de CDMX 1990-1994)

El sábado, en la reunión que se hace mensualmente en una de mis casas, salió de paso un tema que puede resultar interesante para mis lectores y que en su momento no pude profundizar porque, para variar, el lobo rojo me cambió el tema.

El tema tiene que ver con lo que llamamos «primacía de la realidad». Primacía de la realidad se usa en ambientes financieros, pero principalmente jurídicos, para basarse en la idea de que debe hacerse caso no solo a lo que dicen los sentidos, sino a las acciones o documentos que prueban.

Por lo mismo, en un caso de personas secuestradas que trabajan en casos forzados, después del secuestro, la primacía de la realidad es que no hay ningún contrato laboral, que no se puede comprobar un pago, y como dice la Ley Federal del Trabajo, corresponde al patrón explicar la relación laboral. Sin embargo, hay casos de más de 2 a 10 personas, incluso creo recordar de 70. La primacía de la realidad es el viejo axioma: si camina como pato y grazna como pato, probablemente es un pato, hasta que se demuestre lo contrario.

Un principio equivalente en contabilidad es la necesidad de registro de los datos y operaciones en la medida de lo posible en el momento que sucedieron; a veces se le llama «principio de sustancia económica».

Otro caso de primacía de la realidad: si en una paraestatal no puedes entrar a Google porque el dominio no existe, es un problema, no de Google ni tuyo ni de la red. Otro caso sería que si alguien te quiere pagar o darte vuelto con un billete que tú mismo ves que es falso, no tienes por qué aceptarlo.

Hay situaciones que se salen de la norma. Por ejemplo, si una chica regresa a su casa a las dos de la mañana o trae ropa más cara de la que ella o sus padres pueden pagar, se asume que tiene novio, pareja o roba. La primacía de la realidad. Ese mismo principio ha permitido capturar a muchos criminales.

¿Es correcto mentar madres en público o decir que el precio de un corte de cabello es de 800 pesos / 40 USD? Pues depende. Si te lastimaste un dedo, a lo mejor diez palabrotas, pero no es típico un precio de ese nivel en un corte de pelo. Si yo voy a peluquerías muy decentes por lo general, la que me gusta no llega a la mitad de ese precio, aunque es casi cuando pago la propina porque pago corte de pelo y barba. Pero evidentemente no es normal que puestos de corte de pelo, atendidos por sudamericanos en la calle con música de reguetón a alto volumen, esperen clientes que paguen lo mismo que un lugar sencillo de Polanco, y en pleno San Cosme, con un volumen de los mil demonios, simplemente no cuadra.

Nosotros tenemos la obligación, como seres humanos, de observar y evaluar el peligro o anomalías para trabajar sobre ellas. Por ejemplo, si tienes hambre, comes; si te perseguía un dinosaurio, buscabas refugio; si tenías frío, trabajabas sobre eso y se inventó la ropa. Pero, por ejemplo, conozco varios casos de hombres que le pegaron a sus esposas o parejas estando embarazadas, y eso es anormal, pero en cierto sentido es TÍPICO. Es decir, eso es violencia familiar típica y, en caso de ahora, además violencia contra la mujer.

Hay situaciones, eso sí, que parecen tomadas de una película surrealista que muestran errores de razonamiento peores que los de Barberías en la calle con reguetón. Voy a comentar varios casos de robo que me tocó denunciar, seguir las indagatorias, y demuestran el caso de lo típico y lo que no es.

1991 o 1992. Me comenta una cajera por teléfono que su exnovio la está amenazando y que no puede ir a trabajar; al mismo tiempo se oyen los golpes en la puerta. Es típico, ¿no? La policía no le hizo caso; ya llamó a la patrulla. Es una muchacha de 22 con miedo. Yo tengo 19 o 20 y estoy en día de descanso. Como sé dónde vive, voy, la ayudo a salir; el tipo me agrede por la espalda (lo cual es un delito típico). Le hago un movimiento donde lo mando a las escaleras y se rompe la muñeca sin remedio. Primero, saliendo, empiezo a gritar: «¡Fuego, fuego, fuego!» para que la gente haga caso. Se acerca una patrulla y le explico lo sucedido. ¿Por qué «fuego»? Porque en la policía, si lo gritas, la gente corre para otro lado, pero con «fuego» abren la puerta y voltean a ver qué está pasando.

¿Qué procede? No hay razón típica ni razonable para que el exnovio esté allí, pero YO podría ser acusado de lesiones. La explicación que doy es razonable: el tipo era un vicioso sin oficio ni beneficio; me pareció un intento de robo típico y llamé a la policía porque: primero, para ver por qué me atacó; segundo, para proteger a la cajera; y tercero, para que no tratara de acusarme después de lesiones. (Cuando me atacó el exmarido de mi prometida unos años después, el argumento fue similar, solo que ese día yo llevaba a las diez de la noche bastante efectivo por sueldo mensual, aguinaldo, bono, viaje de una semana por empresa y caja de ahorro anual).

1994 o 1995. Entro a una escuela de computación a una entrevista de trabajo, y dejo mi cartilla de servicio militar. Al salir, dicen que no les di nada y me tratan de reducir con gas pimienta y macanas / toletes. Acaban dos inconscientes y cuando la policía llega, hay testigos que dicen que yo no empecé, y que solo repetí «mi cartilla» antes. No era un delito típico, pero literalmente era atípico porque no esperas que los criminales sean los oficiales de seguridad. Yo levanté denuncia por intento de homicidio y robo, porque la cartilla era el objetivo del robo; eran tres y usando tolete o macana y gas pimienta, pues pudieron lastimarme. Premeditación, alevosía y ventaja en el robo, con elemento atípico: eran tres personas de seguridad de menos de 25 años y querían la cartilla para robarla y poner la foto de uno de ellos. Su obligación era todo lo contrario de lo que hicieron: atípico.

1993-1994. El robo más atípico que he visto fue al mismo tiempo el único que nunca ocurrió, pero el único que no se necesitaba probar, y fue al mismo tiempo fraude.

1993 o 1994. Trabajaba yo en supermercados, y en una tienda empezamos a tener problemas serios con el área de panadería y una pérdida significativa pero no grande, de unos 10 a 15 mil pesos de ahora al mes. Yo estaba en esa tienda en un área no «operativa» sino administrativa, manejando datos de todo lo que se recibía de facturas, cambios de precio locales y extraordinarios, y otros documentos de siete tiendas, no solo de esa. Después de unos cuatro o cinco meses, no tenía yo la más mínima idea de dónde estaban robando, pero llevábamos unos meses con pérdida. Todos los documentos me demostraban cuánto pan se había hecho y cuánto se había vendido. Las hojas del pan eran firmadas por dos maestros panaderos y una auxiliar de panadería; a ellos se les pagaba a destajo. Pero simplemente no cuadraba. Con otros trucos pudimos descartar que el robo fuera en lo que ahora es pastelería, o en el pan como baguettes y las hogazas de pan que entonces se vendían, pero literalmente algo estaba mal y no teníamos pruebas. Presionando por separado, nos trataban mal los panaderos y la de panadería, y mi recomendación fue que los corrieran, porque había cierta relación en que faltaba menos dinero de acuerdo a cuántas formas había hecho la de panadería.

Caso para la araña, como diría la pequeña Lulú.

Azares del destino hicieron que nos cambiaran al subgerente administrativo que veía cajas y otros departamentos; al puesto lo llamábamos A3. Pero solía ser el de ese puesto o alguien de cajas que ascendía, o una persona externa sin idea del ambiente en lo absoluto. Coincidió que me tocó organizar con otras oficinas la capacitación medio intensiva del A3 en varios departamentos, incluyendo panadería, y la capacitación era en otro lugar como de una semana en la tarde, con dos días y medio de panadería para conocer los procedimientos. Pedí permiso para asistir; como mi nivel era realmente entre A2 y A3, nadie puso peros.

Ahí nos explicaron cómo se hacía el pan dulce, lo que se le llama pan francés, así como el pan simple como las conchas, gramajes… y los ejemplos me hicieron hacer una pregunta sobre el consumo de azúcar por kilo y gramaje.

Ya en mi casa entendí que estábamos gastando menos azúcar de la que debíamos estar gastando, debido a que si las piezas horneadas eran lo que se firmaba por la auxiliar de panadería, debieron hacer ese mismo volumen de pan, pero no lo hicieron. Incluso nuestro consumo de azúcar no había cambiado en lo absoluto desde antes que tuviéramos las diferencias de ventas. Gastábamos igual cuando era el día de descanso de la panadera o se iba de vacaciones.

Ya con estos datos los presionamos y resultó que sí: los dos maestros panaderos hacían solo la mitad del pan del que les firmaba la auxiliar de panadería, a cambio de una cantidad de dinero. Y la ganancia para ellos era que trabajaban la mitad de tiempo, y la carencia de pan se explicaba diciendo que ya se había vendido. Pero si empezamos a producir más poco a poco hasta llegar al doble, con pérdidas y el azúcar era la misma, pues desde ese punto de vista cuadraba.

Teníamos un comprobante firmado que demostraba la existencia y la elaboración de lo robado, más la recepción, guarda y custodia y relativa distribución, pero no cobro. Negar la existencia del pan era negar la elaboración, la recepción y la distribución, además de crear varios delitos; y para todos era más simple dejarlo como simple robo sin violencia, con abuso de confianza y fraude. Asociacion delictuosa por ser tres, y el agravante de ser repetida en el tiempo, unos cuatro meses cuatro dias por semana. Digamos mas de 60 robos individuales.

Teníamos documentos que demostraban la existencia del pan y guarda y custodia, así que no había manera de negarlo. Pero además, nosotros, como empresa, teníamos que demostrar qué había pasado con ese pan del que había pruebas de existencia. Así que simplemente lo que se podía hacer era averiguación previa por robo, o nosotros teníamos que demostrar que el pan no existía. Y para demostrar que no era robo, los que provocaron el problema tenían que demostrar que el pan sí existía. Y nosotros, como empresa, lo más simple era empezar la denuncia como robo y lo que resulte, porque cualquier explicación de que había pasado con el pan llevaba a otros delitos.

¿Era un delito típico? No.

Primero, porque el producto robado no existía. Y podíamos decir que era fraude o abuso de confianza, pero la existencia LEGAL del pan quedaba probada por la firma de los tres implicados. No teníamos que probar la existencia FISICA del pan, ellos la estaban declarando. Y ellos no podían explicar qué había pasado con los panes. Como no era tanto, solo unas doce bandejas diarias, había otras explicaciones, pero todas pasaban por fraude y abuso de confianza… y robo físico del pan que ellos mismos declaraban que existía.

  • Robo (porque se apoderaron de algo que ellos mismos declararon que existía).

  • Lo interesante del caso: la carga de la prueba se invertía. Ellos tenían que demostrar que el pan NO existía, porque ellos mismos declararon que SÍ existía. Y como no podían hacerlo, el delito de robo era procedente.

Era un robo atípico.

Usando otro caso evidente: hace un año hubo un caso de una abogada del interior del país que se hacía pasar como psiquiatra con maestría en quántico, y era evidente Photoshop, y que si no existía en el registro de profesiones, era mitómana.

Delito típico de falsedad en declaraciones, pero como la firma de documentos de recetas la hizo otra persona, no era usurpación de profesión típica. Sí había otros delitos típicos, pero la usurpación de profesión era atípica.

Siguiendo la misma línea de ideas, el fundador de la secta Kinam le dio por decirse que según él, el mismo era licenciado en astrofísica onírica, sea lo que sea eso, lo cual es absolutamente atípico; y después, en una de sus identidades, como cuatro años después, dijo ser licenciado en derecho, (sin haber rtegistro de la cédula) mientras cometía delitos, y específicamente licenciatura en Derecho Informático de la UNAM, que no existía en la UNAM, mientras que estaba cometiendo tres o cuatro delitos. Era la actitud típica de un líder de secta mitómano, pero un abogado no se estaría poniendo a presumir de según él estafar a un tercero de Querétaro con datos de tarjeta de crédito; así que, además de atípico, estúpido. Otro fue el mismo tipo dando nombre completo de supuesto judicial con «licenciatura en ministerio publico» que no tenía ninguna licenciatura y que no existía como empleado de PGR o similares (otra averiguación previa…. delito típico de un mitómano)

Un caso similar fue cuando le comenté el año pasado al director de un hospital unos errores muy graves para Cofepris que noté, y él me dijo que lo evaluaba una persona con «maestría en evaluación Cofepris», lo cual es absurdo pero típico, al mismo tiempo que imposible. Evidentemente ese hospital tenía muchos problemas, pero me atreví a decir: «gracias por avisar», y al día siguiente dejé de lado el proyecto absurdo con la premisa de situaciones atípicas: no estaban pagando a seis proveedores por lo menos, y querían usar laptops Lenovo de 2017  y 4gb de otra razón social, lo cual era absurdo por donde se vea.

Así que, en lo personal, cuando algo parece pato y grazna como pato, no significa siempre que sea un pato extraño, sino que puede que haya más detrás del delito de lo que vemos; en un delito atípico, como el exnovio que agredió a la cajera, los de seguridad que me agredieron, o los ladrones de panadería.

Y lo más interesante es que no teníamos que probar la existencia de lo robado, porque estaba firmado pero nunca existió.

Dinero vs valor y nada de deseos provocados

Uno de los temas que se mencionan en reuniones que vengo haciendo desde 1992 es la gran diferencia entre los deseos provocados (por ejemplo, por comerciales) y los deseos espontáneos o naturales. Por ejemplo, si vas por la calle y te da sed, no es por ver un anuncio.

Eso lo entendí desde los 13 años al ver cómo manejaba mi papá sus satisfactores, y el grupo de trabajo mesoamericano tradicional que conocí en 1988 (a los 16) se refería a eso con una que otra metáfora. También he visto eso en algunas publicaciones de los 90s no newage sino de esoterismo oriental. Llamaban al problema «El doctor deseo».

Hoy viernes ya estoy en casa y no tengo casi necesidades. Sí, la principal es pasear a los perros… pero puede esperar. Mientras no se resuelvan ciertas cosas, me creo un problema sacándolos de paseo de lunes a sábado, porque lo que le vendo a los clientes es justamente el estar disponible 24/7.

Ayer me tocó oír a dos mujeres como de 24, oficinistas del Edomex (no del gobierno), y estaban hablando sobre qué harían si se sacaran el premio de una rifa de 20 mil. Uy.

De 20 a 200 mil no cambiarían nada para mí.

Con dos millones… quizá compraría una casa pequeña en el Edomex, cerca de la otra, pero con dos accesos de internet.

¿Necesidades?

Pues como dije, no. Ni siquiera quiero una tarjeta de video buena para IA o juegos en mi casa. No quiero consolas, viajes… Un coche serviría, pero no lo necesito en absoluto y me crearía otro problema de logística, por razones varias.

Uno de los libros de Alan Watts (creo que El Gran Mandala) habla de la diferencia entre precio y valor. Desde hace unos 30 años miro el precio de manera incidental. Sí, los conozco, pero no es lo que me importa. El valor… pues prefiero tener asuntos resueltos que colchón psicológico. No acumulo dinero, pero no lo desperdicio. Por eso justamente no compraría una tarjeta de video nueva (aunque a lo mejor sea lo más conveniente por unos cobros anuales que hago en diciembre para deducir de impuestos), pero eso es falta de necesidades, y eso que desde los 19 viví solo.

Podría hacer arreglos para que mi familia (perros e hija) esté más cómoda, esta aquí y el refri lleno. Pero al mismo tiempo, no están mal. Mi hija tiene muchísima más ropa que yo. Tengo pares de zapatos nuevos esperando por mí, guardados. Si tengo que ir a trabajar presencial otra vez, los uso, pero los que tengo los compré en Tlaxcala, hace como dos años, y ni siquiera son caros: unos Flexi cómodos que se ven bien y me permiten correr.

Tuve en la preparatoria materias socialistas de las que ya he comentado, y se mencionaban las ventajas y la falsa seguridad de la clase media. Según los esquemas normales, entro en clase media o media alta, pero por trabajo he viajado tanto que no me interesa viajar, y he aprendido que la ropa buena puede humillar a mandos medios de paraestatales y a uno que otro director de empresa privada. Me visto acorde.

Mi físico, pues tengo 54 años, capaz de cargar sin problemas un costal de 18 kg de comida, o con reflejos más rápidos que jóvenes. No voy actualmente al gimnasio por lo mismo de disponibilidad al cliente, pero la última vez que fui fue porque me lastimé el hombro en una situación ridícula, y me aventé como un año o dos  con ejercicios de rehabilitación que aprendí cuando hacía pesas… que hice como cuatro años de joven.

¿Comida?

Como lo que quiero y que no me hace daño. Con un ingreso del doble, quizá iría una o dos veces al mes a la Parrilla Leonesa y al Café Ventura, que no me quedan cerca, pero literalmente tendría el mismo detalle de disponibilidad a clientes, y para de contar.

Aprendí en la vida real el «combate corporativo», como lo llama William E. Peacock, La descripción dice «adapta los principios, tácticas y estrategias militares clásicas al entorno de la competencia comercial y la administración de negocios». Hay otro libro llamado I Ching 2, que es similar. En varios aspectos, mi vida profesional se ha orientado al principio de ser «recto como una flecha y duro como el metal», y usar más bien los principios de Sun Tzu que los de Maquiavelo, y tratar de ser, sobre todo, cortés y prudente.

Incluso en juegos de video.

Uno de los puntos en contra de World of Warcraft son los cambios de especialización o clase sin motivos, y encuentros específicos donde es sobre todo memoria, haciendo lo que se llama la «rotación» o la danza. Y en la siguiente temporada, casi casi los objetos nuevos de principiante son del nivel máximo que los de la temporada pasada. Lo más eficiente para obtener equipo bueno es jugar una expansión atrás.

En 2015 tuve un incidente con la computadora de mi esposa que me hizo iniciar a jugar Eve Online. Lo vi como un problema de logística, aunque es más bien como un ajedrez multidimensional en varios tableros, debido a que mis clientes de las gasolineras (que es estable ahora) tenían muchísimos detalles de logística y capacitación que a la vez tenían relación con Eve Online.

Pero…

Por ejemplo, tuve coche del año a los 28. No lo necesitaba, me deshice de él. En Eve Online tuve en 2019 un Titan, preferí esperar a lo que estaba pasando y lo vendí en 2020 con la expansión que trajo Scarcity.

No hay nada RAZONABLE en el mundo real ni virtual que me interese comprar. Sí, un poco más de tiempo para hablar con algunas personas puede ser, pero les crearía problemas. Básicamente, la pirámide de Maslow me dice que mis necesidades están resueltas, pero las de muchas personas no, y quitarles tiempo sería egoísta. Incluso por lo que hice de empezar a trabajar a los 19, cuando me toque jubilarme en unos 10 años ya tengo los años de cotización, así que ni de eso me tengo que preocupar, y de salud no conozco a nadie más sano que yo de mi edad o superior.

Así que mi vida no cambiaría gran cosa, incluso con una entrada de dinero de única vez de dos millones, que tampoco es imposible… pero no lo necesito ni lo deseo.

La gran diferencia la hace pensar en el valor y no en el dinero.

Pandemia a los 48

He comentado que en mi caso personal nos tomamos muy en serio la pandemia de coronavirus, porque el 19 de marzo de 2020, el día antes de que se declarara alerta, quedamos en el trabajo que yo iba a trabajar de manera remota y una persona se murió.

Siguiendo en contexto: mi esposa iba a quedarse ese último día ahí, así que me esperé. Ella llevaba dos meses más o menos de haber reingresado al cliente, y su estancia anterior fue de 2014 a 2018, salió unos dos años antes debido a que habían personas insufribles del cliente con las que no tenía caso tratar. En enero del 2020, cuando la de Recursos Humanos no podía llenar el puesto, me dijo: «¿qué hago?», y le dije: «lo que necesitas es a mi esposa por tal, tal, tal».

Finalmente ella entró para hacer reportes a dirección y otras cosas, y como los de sistemas no hacían nada, y yo estaba por facturas de mi empresa y no por nómina, lo que hicimos fue ponerla en mis facturas. Sí, no hay seguro social, pero no nos afecta. Y en 2026 sigue allí todavía conmigo.

El caso es que el 19 de marzo de 2020 me quedé ese día y hablamos con algunos a uno o dos metros sobre cómo íbamos a funcionar de manera remota, incluyendo al jefe de cobranza, Mario, una persona decente de unos 40 años y 140 kilos de peso.

Al día siguiente nos enteramos de que Mario estaba muerto. Los hechos fueron: la hija fue a la tienda, cuando regresó ella, el empezó a ponerse mal, y en dos horas estaba muerto.

Como es de esperarse, todos lo tomamos en serio a la pandemia. Un detalle curioso es que uno de los mejores fierreros o expertos en hardware que he conocido, tocaba en un grupo musical en sus ratos libres, y después de una discusión con el jefe de sistemas en febrero de 2020, renunció. La lógica supongo que fue que es fácil entrar como soporte técnico experimentado, y que andar en un grupo musical era otro ingreso, pero la pandemia frenó todo eso. El reemplazo, por cierto, llegó antes de la pandemia, resultó ser un bueno para nada, y creo que no duró ni siete meses.

La empresa en cuestión ya tenía ciertos problemas, no graves pero sí dignos de ser tomados en cuenta, y la pandemia provocó muchísimos líos. Creo que se perdieron el 60 por ciento o más de los clientes que quedaban. Varios de mis clientes tuvieron problemas también y estaban en control de daños a su manera.

En mi empresa con empleados, Tuve un empleado que mataron en un oxxo por error en 2020 y dos que les dio CoronaVirus. Preferí dar liquidaciones a todos, dejar de manejar nóminas y me descapitalicé, pero era lo mejor en las circunstancias.

  • En el Imss existe una prima de Riesgo de Trabajo se hace el calculo anual de porcentaje variable aplicado sobre el Salario Base de Cotización (SBC) de los empleados. Se ajusta cada año con base en la siniestralidad o historial de accidentes y enfermedades de la empresa. 
  • 2020 fue un año brutal: a uno de mis colaboradores lo mataron por error en un OXXO debido a la delincuencia de la ciudad, y otros dos con complicaciones de coronavirus. Además del factor humano y emocional, como rebasaba los 10 trabajadores, era posible que la Prima de Riesgo del IMSS se disparara a niveles imposibles. Con clientes en cartera vencida que simplemente no estaban pagando, la presión financiera era un riesgo real. Tomé la decisión más sensata y humana, aunque me descapitalizara: asumir el costo y otorgar las liquidaciones de ley a todo mi equipo antes de que cambiara la prima del IMSS. Era la única salida sensata.

La decisión que tomamos en casa fue que mi esposa salía con todas las precauciones al mandado, y rara vez salía yo. Como teníamos perros chicos, una vez cada 20 días yo iba por el costal de comida de perro, pero fuera de eso rara vez salía. ¿Por qué? Pues porque los clientes me hablaban mucho y esperaban una respuesta inmediata. Ese era nuestro producto: limpieza digital y planes de contingencia. Fue lo que tuve que hacer dos años, además del trabajo del cliente principal. A mí me dio covid hasta diciembre de 2021, pero ya vacunado, y aunque varios conocidos murieron y otros quedaron con secuelas porque les dio antes, yo solo noto OCASIONALMENTE problema para encontrar una palabra, pero puede deberse también al curso de la edad, o porque no como demasiado atún y sardina porque tienen efecto secundario en la tiroides como hipertiroideo, y la falta de selenio puede tener efectos como esos. Pero empezó a pasar justo la semana que tuve COVID.

La prueba del Covid de 2021 fue de churro, es decir, no era necesaria en apariencia, debido a que por alguna razón el 29 o 30 de diciembre mi hija necesitaba una y yo me la hice; ella salió bien y yo salí con coronavirus. El miedo de la del centro de salud era notorio. Y yo me di medio cuenta cuando dijeron los primeros positivos. Creo que ese día eran 100 pruebas y 13 o 14 dimos positivo, pero los nombres que dijo de los primeros siete ya se veían enfermos. Yo, afortunadamente, no. Como resultado  pasé desde el 30 y 31 en aislamiento hasta el 5 o 6 de enero.

Otros detalles interesantes de la pandemia:

  • Con el cliente grande descubrimos a uno nuevo de compras borrando todos los correos: sabotaje. Inmediatamente tomamos medidas, se le corrió y dos personas aislaron el equipo y lo pusieron aislado, porque además él tenía coronavirus. Ese creo que no se murió. Tuve que hacer muchas cosas para recuperar su correo de un respaldo sin recuperar el de todos los demás. Recargar a un dominio nuevo el respaldo, borrar todo lo demás, y fusionar el correo respaldado. Fueron como dos días. Hay que recordar que cada correo es un archivo, así que rápido no es y sobre todo cuando importas desde Thunderbird / Outlook y en plena pandemia que el internet estaba saturado, se usaba más y era menor la capacidad a la que tenemos ahora.
  • El jefe de sistemas estaba terco en que todos debíamos en marzo de 2020 hacer que nos diera coronavirus para inmunidad de rebaño. No sé cómo no le pasó nada; probablemente su desidia y falta de movimiento lo salvaron, porque lo veía yo por el edificio del cliente una o dos veces al mes antes de la pandemia.

Algo curioso es que con la pandemia el director (que es mi jefe actual y que conozco desde 2003) se dio cuenta de que para fines prácticos, en abril de 2020, mi esposa y yo hacíamos solos todo lo de cobranza y facturación, además de los reportes, y yo todo lo que tenía que ver con servidores de doce razones sociales. En junio fue más obvio, y por decirlo bonito, dejaron ir al jefe de sistemas, y en noviembre mi esposa y yo éramos de los únicos siete que se quedaron en la empresa; la mayoría muertos o corridos por no hacer nada. A la fecha, en ese momento, éramos de oficinas: la tesorera que ya estaba por jubilarse y su ayudante que se murió de cáncer acabando la pandemia; una secundaria de Recursos Humanos pero capaz de hacer todo sola; el de compras nuevo que funcionaba bien vía remota y que además era pariente político del director; el personal restante era el responsable de almacén que igual se murió, y el chofer del director pasó a llenar los zapatos; el responsable del CEDI de Central de Abastos que se jubiló dos años después, más sus choferes que siempre eran medio variables; y el responsable de planta. Eso si Sí, sin contabilidad, no es error. Eso se resolvía desde principios del 2020 por un despacho contable al que yo le pasaba un montón de incidencias. Pasamos de ser unos 47 a 8 personas. Mi esposa y yo dos de ellos.

Acabé pues el 2020 con un trabajo cómodo, una disminución de ingresos porque el cliente estaba en las últimas, y la promesa de que después me iba a reponer el dinero. A mí me quedó a deber 240 a 260 mil pesos, pero sigo vivo y he recibido más que eso desde 2022.

No me puedo quejar. Sí, mi vida se vio afectada un poco por la pandemia, que personalmente creí que se iba a tardar un año más en enderezarse. Como dije, tenía 48/49, pero no entra tanto en la edad, sino que fue un evento, como diría mi hija, «canónico de desarrollo de personaje». A mí en cierto modo me benefició porque aunque el cliente me pagaba una parte y no era constante, y los otros ingresos bajaron, el trabajo remoto tiene sus ventajas y mi plus siempre ha sido responder rápido.

Incluso ahora que estoy escribiendo desde una casa sin internet, ayer le resolví en menos de 20 minutos a ese jefe de compras un problema usando acceso remoto desde mi celular en el jardín de la casa, en menos de 20 minutos, incluyendo el webmail, pero el problema era su Outlook local.

Muertos varios

Sin entrar a una relación exhaustiva, me parece que en enero de 2021 murió uno de mis tíos más importantes porque hizo fiesta de fin de año con todos sus hijos, y el 15 de enero estaba muerto, y eso que tenía todo el dinero del mundo. Dos malos jefes que tuve también murieron y hubo esquela. Uno en las gaseras donde lo contrataron de nuevo a pesar de todos los problemas que causó y no tener título, incluyendo ser el gerente cuando la explosión de la pipa en el hospital infantil; y el otro, un gerente déspota de 2003 de una empresa del sector eléctrico. Malas personas.

Dos conocidos medianamente cercanos quedaron muy dañados por las secuelas: uno sordo y el otro con cáncer y otras cosas. Su trabajo lo obligaba a convivir con mucha gente y le dio Covid como cinco veces.

Varios de mis clientes secundarios murieron, los clientes de ellos murieron, o decidieron ellos mismos cerrar. No fue tan duro como lo del 2001. La pandemia para fines prácticos duró dos años, y yo pensaba que iban a ser tres por lo menos.

Era probable Un año extra de pandemia. Muchas cosas hubieran cambiado, no necesariamente para mal, no necesariamente para bien. La educación en México yo creo que sigue resentida por lo que pasó a los jóvenes. Mi hija estaba en secundaria y creo que es la única vez que ha habido televisión abierta en mi casa desde mis 20, o sea desde 1992.

Dentro de los grupos de camino rojo, o tradiciones mesoamericanas, se formó un grupo que ha ido cambiando con el tiempo, desde 1992. En 2015 se dieron las cosas de tal modo que empezamos a hacer más salidas, preparándolos para algunas de las cosas que me pasaron a mí en la sierra, de las que prefiero no hablar mucho para que nadie diera cursos. La pandemia me obligó a usar uno de los planes de contingencia, y probablemente las pruebas de ciertas cosas se pierdan. No puedo hablar de lo perdido, porque sería dar pie a vender cursos. Si bien en 2015 todavía era posible salir a carretera a pesar de la criminalidad, después de la pandemia se volvió más riesgoso, casi suicida.

Por lo mismo, el plan de contingencia de los existentes fue cambiar más a otra parte que se hablaba en mis tiempos en la casa de Tapalpa, con mi maestro tradicional que fue Marino, aunque las salidas al bosque y cuevas se dejaron de hacer por la pandemia.

Como dato curioso: en el año 2017 más o menos llegó la última persona «estable»; dos personas que aparecieron en 2020 más o menos se desaparecieron por pandemia, y hay una persona que lleva menos de un año. Incluso mi hija, después de ciertos asuntos en 2023, no tiene contacto con varias personas de mi vida por inestabilidad provocada por su señora madre.

Uno tiene que trabajar sobre lo que ha sido dañado, tratando de mejorar un poco cada día, y sobre todo aprender algo real. Eso se puede hacer aún con pandemia. Pero, por ejemplo, si bien no es pandemia, de momento llevo seis días sin internet en esta casa. Salí rápido para cobrar a un cliente, pero fue con un propósito determinado. Con Pandemia no hubiera sido mayor diferencia excepto más reservas de comida aquí. En efectivo aquí tengo el equivalente del ingreso de dos meses. Algo en bancos y algo mas en otra casa. Hay ideas pero usarlo de momento no es sensato.

Cuando no es necesario pelear, cuando uno está a la espera y no es necesario entrenar, se descansa.

Me falta aquí una computadora más poderosa y más libros, pero mientras tanto descanso. Puedo darme el lujo de estar una semana o dos de «vacaciones» forzosas esperando al técnico. Si tuviera perro aquí sería un problema porque tendría que sacarlo y correr el riesgo de no estar cuando viniera el técnico; poner un letrero de «salí a pasear al perro» podría no ser suficiente, y si hay perros que sacas dos veces al día porque si no hacen sus gracias dentro. Por otra parte no hay técnicos que vayan a casa después de 18 horas.

Debido a la falta de la computadora de mi esposa en noviembre 2015 empecé a usar Eve Online. No pasa nada si no doy seguimiento a eso nunca más, aunque me hace pensar: estar aquí no me molesta, y como es Eve Online, no es «offline», no hay gran cosa que pueda hacer. Llegando a la casa si checo unas cosas rápidas, porque hoy tengo que regresar a pagar unos servidores que no quiero pagar desde una PC diferente a la mía.

Algunas personas me han dicho que estar conmigo es como estar de vacaciones. Será porque no tengo prisa ni ambiciones. Sí, hago cosas que debo hacer pero siempre con tiempo. Antes de la pandemia estuve resolviendo varios asuntos medianos de clientes en el interior del país, pero con la pandemia no es que eso se acabó, sino que los clientes de mis clientes se apagaron.

La pandemia me hizo darme cuenta que me salvé por observador, de las reglas y de la realidad.

Ayer martes pasé muy rápido por un tianguis de tres cuadras que hay aquí en el Edomex, y solo vi un puesto de pollo, que por otra parte compro en el súper. Uno con muy poca ropa de bebé. Un letrero de carnitas o algo así que decía «transferencias a Uber Aguaje», unos dos puestos de cosas de fundas para celular. Muy poca comida real. Jitomates no vi. Será poder adquisitivo o algo más, no lo sé, pero sí vale la pena destacarlo.

Yo de comida ayer no comí avena, pero pasé rápido mientras alguien estaba en casa, a un puesto de tortas de carnitas que están a unas cuatro cuadras de mi casa: desayuné y cené carnitas y un yogur líquido. En caso de quedarme aquí sí tendría que ponerme más variedad de alimentos, pero son proyecciones suficientes y tengo reservas; de momento no tengo hambre.

En pandemia siempre tuve la mente funcionando. Explico algo más por contexto.

La primera vez que fui a Guadalajara de visita en 1985 (ya había ido antes pero nunca me subí antes a un microbus) me subí con una tía y yo era tan iluso que pensaba que los micro buses no se movían hasta que uno se sentara. Pues no: casi salgo volando. Ya en el 1986 viviendo allí, sí a veces había que tomar autobús de una de las tres infames compañías de autobuses de Guadalajara: los naranjas, los verdes o los infames blancos y trolebuses. Pero tomé la costumbre, incluso desde antes de aprender defensa personal, de catalogar a los que encontraba en el transporte como peligrosos, no peligrosos, etcétera. La idea era un poco de qué pasaría si nos quedáramos aislados de la civilización; seguro alguno de ustedes lectores ha pensado lo mismo en el metro. Por lo general mi conclusión es que de la mayoría no se hacía uno; a veces las damas de 41 eran más centradas que las de 20, o un señor ya mayor era el único confiable, mientras que los demás se veían distraídos, enojados, presas de emociones… pero intuías. Y no peligrosos.

Por épocas de leer libros sobre cómo algunas personas sobrevivieron a campos de concentración de la Segunda Guerra Mundial, la estrategia mental que yo tenía pre-hecha es: en lugares cerrados, personas desconocidas, mantenerme al margen. Eso me dio un poco el papel de observador desinteresado e independiente. Vi varios bravucones con más años que coeficiente intelectual. Uno o dos casos medianamente estables y civilizados, pero como diría Wilt: a lo largo de los años he visto mucha exposición a la barbarie.

Ayer hubo tres ejemplos que me parecieron curiosos de mi vida cotidiana. El lunes antes de salir me llegó una notificación de un conocido opinando de La Casa de los Famosos en Facebook, lo cual creo que es un reality. Punto en contra y distracción, vivir vida por lo que hacen otros.

Ayer al revisar mi celular antes de constestar vi que un conocido que se rompió la cadera hace como cinco meses, que fue jefe de departamento de la paraestatal, tiene la imagen de Darth Vader en su contacto, y un estado anunciando algo referente a un negocio secundario que aprendió a hacer en la paraestatal. No sé si ya pudo regresar, pero es rara la coexistencia de tres cosas: menos de 50 y cadera rota por su peso, identificarse con Darth Vader, y el negocio secundario. En la pandemia no me imagino cómo le iría.

El segundo caso fue un hombre «joven», a finales de sus 30, casado, al que me he referido antes como «Mateo» en escritos de 2024. Él sigue en la paraestatal por lo que sé, pero ganando la mitad; no es mala persona pero no es buena persona, tiene la voluntad y consistencia del papel mojado. La foto que puso ayer se le ve cargando a su hijo de dos años, y se le ven… arrugas en el cuello, patas de gallo a los lados de los lentes, y unos brazos tipo espárragos. ¿Algún tipo de enfermedad? Quizás cáncer, comía lo que no debe comer. No lo alimentaba.

Pero hay cosas que no tienen explicación. El espejo me devuelve una barba gris, sí, pero no tengo patas de gallo ni arrugas en el cuello. A pesar de que no hago ejercicio, mis brazos se ven como los de alguien en sus 20s; mi antebrazo y bíceps están cubiertos de pelo negro y se nota la fuerza.

Tengo 54.

¿Qué les pasó? No lo sé. Lo que es que la pandemia sirvió de pretexto a muchos para dejar de analizarse, y la enfermedad como la de la cadera, o la suya, puede llevar a distracciones y descuido físico. De 2017 a 2026 tuve que resolver muchísimas situaciones como padre que mi padre no tuvo que resolver conmigo, y no por eso tengo 140 kilos, cadera rota, brazos delgadísimos, patas de gallo o arrugas en el cuello.

Tengo el aspecto de unos 40 años en físico, menos por la barba, claro.

No he visto cosas de la universidad (licenciatura) desde el domingo; no serviría de nada preocuparme si hubo algo por hacer ayer. Cerca de aquí no hay donde cargar tiempo aire al teléfono, ni cibercafés. Por lo general los trabajos son para domingo o miércoles, por eso hoy pienso salir de aquí a las 18 horas para ir a la casa, principalmente a el pago del servidor… o si hay algo que entregar de esas últimas materias.

No estoy desconectado por gusto, y tampoco necesito estar conectado.

Al igual que en el microbus, observo. Y sí, noto una baja en la calidad de los productos y la voluntad de acción, no de mi parte sino de los demás; era quizás por la mala alimentación tanto física como mental de otros. Ver un solo puesto de pollo en el tianguis me llamó la atención.

De momento tengo uno o dos textos más que escribir, pero la puerta de la casa está abierta esperando a que llegue el técnico, y lo mejor que puedo hacer es dejar de escribir y con un libro observar la puerta, así como en el metro observaba a los compañeros de viaje.