Dos imagenes y Rapidez Mental

Existe otro mundo que coexiste con el actual. He comentado que no es nada de conspiraciones. Hay un mundo real y la mayoría pierde el tiempo fuera del mundo real. Así que al vivir en el mundo real, es algo solitario pero hermoso. Veo lo que otros no ven, no juzgo, estoy tranquilo.

La inteligencia artificial o LLM puede verse más rápida, pero es solo para ciertas cosas. No ve ciertas relaciones, y uno quisiera hacer más cosas, pero por lo general lacomputadora se cansa más. Y comete errores graves. No importa lo rápidas que son las computadoras, tienen que hacer pausas, y nos enfrentamos al problema o paradoja de Aquiles y la tortuga. Teóricamente Aquiles nunca va a sobrepasar a la tortuga, pero en la realidad son otros mundos.

Es de noche, 22:11, uno de mis perros ladra, quizá quiere más comida. Voy a ver…

De momento tengo un perro grande, que es de mi hija en realidad, y la dinámica ha cambiado mucho desde que él llegó en abril del año pasado. A estas fechas tiene dos años, y es más grande que todos los demás juntos, pero es de buen corazón, aunque de repente se pone a ladrar, no enojado a otros perros. El ladrido que oí ahorita es de otra perrita que me dice en su propio idioma: el perro grande ya se acabó la comida. Y así es.

Hace muchos años, por 2013, salvé a dos perritas que iban a ser sacrificadas y me encontré por primera vez con tres perros al mismo tiempo. La schnauzer que tengo aquí, y aquellas dos. Y lo más práctico fue dejarles comida libre. La comida sirve jerarquías, pero el plato libre con los perros actuales significa que el tragón de repente se come todo y ahí tengo que ir otra vez. Prefiero los perros tranquilos.

Ayer estuve en una de mis casas viendo un problema de internet, estuve pensando en algunas técnicas de meditación útiles para el dolor, relajación y similares. Las aprendí de grupos tradicionales y rara vez las uso, no necesito concentrarme. Una de ellas tiene que ver con visualizar un círculo en la pared, como una puerta, siguiendo ciertas reglas. Se puede obtener información de allí, calma o paciencia. No es que te interese traerlo de ese lugar, pero es una forma mental de darte órdenes tú solo.

En octubre del 2008 tenía tiempo libre y mis computadoras estaban ocupadas. Acababa de separarme definitivamente de la madre de mis hijos, y no había pena, solo alivio. Literalmente tuve que endurecerme bastante para evitar que algunas cosas pasaran a mayores. Así que me acuerdo que un día, sin perros en ese entonces, me senté en medio de mi sala. Un departamento simple de dos habitaciones, pagado, sin deudas. Empecé a centrarme en esa técnica y a oír los pasos de las afueras. Dos de la mañana. Estar despierto era necesario por los respaldos. Uno de los puntos que recuerdo bien fue que ya sentía, de manera leve, que había estado allí. Y eso me llevó a pensar en otros cinco eventos a lo largo de mi vida de ese entonces donde me sentí igual. Podemos decir que dos pensamientos dentro de dos de esos déjà-vus han sido de tal nivel, que podría jurar que no es la primera vez que vivo esta vida, no hay otra explicación. Otro momento de mi vida me encontré diciendo “no hagas esto”, lo hice y me arrepentí, no mucho.

En 2003 vi a un hombre conocido mío, destruirse. Casi el nudo en la garganta porque era un desperdicio. Solo que sabía que iba a pasar años evitando que me llenara de su basura. Supe el momento exacto que eso iba a suceder.

Eso fue un detalle del mundo real.

Tengo la suerte que no necesito crearme historias en la cabeza. Veo y actúo, sin prisas y sin miedo, es raro que un sentimiento me mueva diferente a la maravilla de estar vivo. Escribo en este momento en una computadora, 22:23, y los respaldos corren. Necesito un poco de tiempo. El mundo real es así.

A veces pienso un poco en el futuro. Es muy probable que solo tenga uno o dos perros después de los 65. Pero trataré de explicar por qué. Mi padre hacía mucho ejercicio cuando yo tenía unos ocho o diez años, pero ejercicio de un tipo mezcla de yoga, tensión dinámica, pesas y remar. Su entrenamiento diario para su trabajo incluía correr diariamente unos cinco kilómetros en Chapultepec, y yo me quedaba muchas veces en el coche o en un banco viéndolo correr. Con él iba nuestra maltesa, una perrita blanca. Mi padre se detenía, la perrita también. Él hacía un ejercicio especial de cuello que no tengo que describir, pero que le daba reflejos y rapidez, y luego de esa pausa seguía corriendo. La perrita se le quedaba viendo y seguía. Si bien mi padre tenía entonces unos 43 a 50 años, y yo no voy a correr 5 km diarios, sí necesitaré un perro que no tenga problemas cuando me ponga a pensar y a oír el mundo real.

No tengo problemas si el perro me lame. Pero es probable que mientras más suba mi edad, empiece a sonreír más. Personas conocidas de mi vida me han dicho que sonría más. ¿Para qué?, pienso yo. Me acuerdo mucho de los comentarios de una analista en los monolitos, que pensaba que era mi consentida, y de la misma Dama Margarita. Soy serio.

A lo largo de los años he visto caer a muchas personas de una manera u otra. Espero superar la edad de mis padres, y de momento voy más tranquilo que ellos, aunque todavía me falta. Creo que en salud voy mejor, y en paz mental y emocional, igual mejor.

En ocasiones he pasado horas con los ejercicios de visualización. Algunos de ellos tenían que ver con mandar un mensaje a uno mismo. Me he preguntado si esos déjà-vus son mensajes inconscientes mandados del futuro, para una repetición de lo que llaman los orientales las vueltas de la rueda. Un poco como si te dijeras “acuérdate de esto”, y miles de años después, en otra vuelta de la rueda, sea esa la causa de un déjà-vu. Aunque se supone que los déjà-vus son causados por estrés o cansancio, ninguno de mis recuerdos principales tenía que ver con estrés o cansancio. Incluso estaba en mejores momentos que otros. El de 1995 tuvo una explicación cuando conocí a mi esposa más de diez años después. Ella había estado en ese mismo lugar por unas semanas. Así que el hecho de que yo me preguntara quién es “equis” no tenía razón de ser. Solo que mi esposa es apodada “equis” en su familia y la conocí diez años después. Eso no es estrés ni nada. Dato curioso: por esas mismas fechas, una semana después conocí a una persona de ese nombre (se llamaba como el apodo). La persona vino a México, se metió en un problema en Oaxaca y al ayudarla acabé con las heridas de mi brazo que casi me cuestan la vida y la movilidad.

Sí, seguramente en un futuro, meditando cerca de una pared que ya tengo lista en una casa, pueda provocar yo ese recuerdo para que no se pierdan ciertos eventos en repeticiones posteriores si la vida se repite, que no lo sé.

Sin embargo…

Hay otros eventos que merecerían ser recordados para un déjà-vu posterior. En 2002 hice una pregunta a unas personas, y el derivado de esa pregunta fue muchos años después el nacimiento de mis tres hijos, los dos vivos y la difunta. Puedo decir que la difunta era mejor persona que los dos vivos, pero tratar de alterar eso dándome señal de no hacer la pregunta no sería buena idea y podría tener otras consecuencias desastrosas. Sobreviví, así que no hay nada que corregir.

Hay dudas sobre si la felicidad es una palabra real. Aristóteles usaba un término diferente y la idea de felicidad es de 500 años para acá. Por lo general me siento completo, lo que sería ser feliz. A veces un poco cansado, pero siempre en paz. No soy una persona que se entusiasme o que, como Stendhal, quede maravillado de la belleza de algo. Sí, lo reconozco, he visto cosas muy bonitas estéticamente hablando. Por ejemplo, en varias series veo de repente una combinación de colores preciosa, que incluso me alimenta. Pero hay una sensación diferente cuando tienes el pecho lleno de aire y otra cuando soltaste el aire: ese pequeño vacío, diferencia entre ying y yang, es natural.

Curiosamente me he encontrado en dos momentos y medio donde me he sentido agradecido con la vida y que, de todos modos, por una razón u otra acabé con tres fotografías de momentos. Una fue en 1987. Otra en 1999. La tercera, el año pasado.

Voy a tratar de explicarme. Leí en un lugar de un rey, creo que de Francia, que sus últimas palabras fueron “Gracias”. Qué noble y qué sincero. No es que trate de ser noble, pero lo soy. Recordar esos momentos en ocasiones es inevitable. Como en el sueño de ayer, bastante raro, que me acordé en el sueño de una de esas tres imágenes.

Imprimir la primera imagen no viene al caso. Sería difícil de explicar. Las otras dos también, pero menos. Algunos dirían que es creepy. Tengo entonces dentro de mí una memoria que conserva ciertas cosas con agradecimiento, más allá de mi hija perdida. La vida es bella aunque suene a película cursi.

Pero pienso que puede valer la pena en un momento dado usar momentos de meditación, en un futuro, para conservar y concentrar mi atención en esos tres pequeños eventos, para que si me encuentro otra vez en ellos en otra vuelta de la rueda, decir… Gracias.

Es lo correcto.

De momento no necesito imprimir las imágenes que están en mi memoria. Tendría que hacerlo si se dan ciertas circunstancias, y solo si se dan, pero para los que manejen mi cadáver sería bastante raro si me encuentran viendo una imagen en la pared. No por un tiempo feliz que pasó, sino por algo que es más que un anhelo. Es la necesidad de nobleza que obliga, dar gracias no al ambiente sino a la fuerza de la naturaleza que me puso allí. Quizá así se generan los déjà-vu. No sería necesario ni ridículo que me cremaran con esas dos fotos.

Lo que tengo en mi cabeza es muy amplio. Momentos de dolor, de sorpresa. Hay fotografías que puedo llamar a mi mente de cosas que viví. Con mi padre, o en el mar. Enterrado vivo en una ceremonia mesoamericana en 1994. Sorpresa al enterarme de la muerte de una dama. Pero la mayor parte de mi vida ha estado basada en certezas y no en esperanzas, y momentos como esos tres que menciono son los que me llevan a la certeza. No es solo una esperanza. Creo en un mundo mejor. No sé cuándo sea, pero el mundo ha sido bueno conmigo y estoy agradecido de cosas que he visto.

Y aunque los últimos años de la vida están lejos y deben usarse en prepararse, pues si necesitamos regresar después, porque el trabajo interior no se pierde, puede parecer loco que pase tiempo en un futuro viendo la pared y meditando. Para recordar lo que hice y lo que debo hacer, y gracias por aquello que me tocó contemplar. Hay situaciones como el sueño de ayer que son awkward.

No son malentendidos. No son escapismos. El sueño sí era raro, pero así como el sueño del huracán de emociones o el de los cielos rojos son reales, son símbolos de esas imágenes. Y tengo que ser agradecido, tratar de mandar un mensaje a mi yo del pasado, o a mi yo de otra vuelta de la rueda, es honorable. Doy gracias por lo que he visto y espero poder verlo de nuevo en carne y hueso. Pero si no es así, tengo mi memoria y esas imágenes que se encuentran con capas de seguridad, de una escena normal pero que fueron un momento de ver las estrellas. De momento, aunque vengan momentos iguales, en un futuro ver la pared y meditar puede ser lo más honorable, además de entrenarme y no perder el tiempo. Así ha sido mi vida, pero el momento de dar gracias siempre ha estado en mi mente.

Recarga en Lumingo

Estoy en una de mis casas, sin internet, escribo y lo pasaré a un USB para publicarlo mañana probablemente.

Digo que es lumingo, porque es lunes festivo, es decir, como de domingo.

Antes de que el internet fuera tan popular, había domicilios que no tenían conexión. Por ejemplo, en 2009 me costó mucho que me pusieran internet en una casa del Bajío. O en 2003 era absolutamente imposible en cierta parte de la Ciudad de México que se considera céntrica. Como comentario, mi primer internet DSL me lo pusieron en 2005 y eso porque lo puse como condición para contratar en una fábrica de alimentos 40 Infinitums para las sucursales. El trato fue: “sí, pero pongan DSL en esta dirección”, y lo hicieron.

En mi casa principal he tenido internet de manera casi continua desde 2005. Hace unos días me quedé sin internet 20 horas, y allá por 2015 unos 15 días, pero porque por culpa de un auxiliar de pagos que no me hizo los depósitos se llevaron el medidor de la luz por estar a nombre de persona moral. Me tardé casi tres semanas en que me reconectaran la luz. En ese momento me la pasé esas tres semanas yendo a un cibercafé por la Zona Rosa que cerraba a las once de la noche, porque mi trabajo implicaba hacer una factura de cierre diario de operación de una empresa con cuatro sucursales.

Desde 2011, por lo general mi única preocupación de internet normal es el trabajo y sus respaldos, y tener datos por si alguien me contacta por WhatsApp. Probablemente se sigue haciendo, pero en muchos hoteles de cuatro y cinco estrellas te quieren cobrar el internet, así que mis viajes por el interior del país antes de la pandemia implicaban igualmente estar sin internet o ir a un cibercafé.

La casa más cercana a la CDMX tiene solo un Infinitum porque no voy muy seguido, pero pago 400 pesos al mes por tener internet. De momento no hay, y hoy me hicieron venir de balde porque iban a dar servicio. Aquí tengo como computadora un “ladrillito”, por llamarlo de alguna manera. Es una HP de 8 GB de RAM, Celeron con Windows 10 que me sirve perfecto para lo que hago y para una ocasional venta de personaje de EVE Online que esté en trámite algún día que venga aquí.

No navego demasiado en internet. Sí veo noticias, pero las que necesito por mi trabajo, y me mantengo actualizado de ciertos temas leyendo tres sitios a diario. Se puede decir que eso es navegar, pero si no lo hago no pasa nada.

En el cliente de los monolitos, la conexión era tan mala que era como si no existiera. Así que, por trabajo en servidores de internet, resultaba bastante ridículo. Lo más que he navegado el último año, desde que salí de allí, ha sido en cosas relativas a inteligencias artificiales o respaldos. Pero incluso en la casa tengo varias LLM en mis diferentes computadoras y, en un caso como este, podría trabajar sin problemas.

En este momento no estoy en mi casa principal. Esta máquina no la tengo preparada para desarrollo, tampoco tengo a la mano películas o videos, sí varios libros decentes, pero no tiene caso hacer un esfuerzo y conectar el Nintendo NES que todavía funciona, o ponerme a pensar en código si no tengo aquí la manera de ejecutarlo. Esta máquina no tiene CD, ni herramientas de trabajo y ni siquiera libros PDF. Se suponía que llegaba yo aquí a las diez y a eso de las doce me iba, pero no: son las 17:02 y la persona no vino como quedó ayer. Lo mejor sea probablemente quedarme hoy si me confirma que viene mañana. Ya hice mis commits o grabé información en los proyectos de Vibe Coding.

Sin embargo, aunque tengo internet en la casa, aquí es un lugar temporal. Podría vivir sin problemas en caso de temblor o si llega el momento de jubilarme. En la casa, el internet —con excepción del trabajo y la actualización necesaria por mis giros de trabajo— se usa para streaming o para juegos en línea. Mi computadora de la casa tiene varios juegos locales, aunque de momento está llena de LLM que estoy probando. Mi información real en esa PC es de unos 3 GB que ya están respaldados en otro disco duro.

Si estuviera viviendo aquí donde estoy, sí contrataría un internet extra con otro proveedor, pero de momento es un poco como esas épocas de 1993. En aquella época solo tenías un acceso muy lento por módem, y lugares de internet incluso en tu casa te cobraban por hora. No lo necesito. Yo usaba ese tiempo para pensar.

Las consolas de juegos actuales necesitan conectarse y reportarse; la Nintendo antigua que tengo no. Incluso aquí, como no uso esta computadora,  empleo como monitor por el audio, una TV de 32 pulgadas, y en una base tengo una de 45 pulgadas LG que compré hace como diez años para un curso. En la casa principal hay una Playstation 4 y y un Xbox One, tampoco los uso.

Entiendo lo que son tiempos de recarga.

Esto es un tiempo de recarga involuntario, y afortunadamente es lumingo, mezcla de lunes y domingo, y no tengo que buscar un cibercafé para mi trabajo porque hoy descansan. Eso sí, mañana tengo que hacer el respaldo semanal de clientes que son 150 GB aproximadamente; en el caso de los monolitos eran 70 GB diarios. La computadora que estoy usando aquí no es demasiado buena, fue una oferta de allá por 2018 antes de la pandemia. Me costó en aquella época 2000 pesos usada, con monitor. Sí fue una ganga: estaba cerca de un cliente que necesitaba una computadora de urgencia, y estaba en Oaxaca. A unas dos cuadras de su casa estaban vendiendo eso en una casa de empeños. No se puede mejorar, hace lo que puede, es buena para streaming y por cuestiones de BIOS no la puedo actualizar. Mientras funcione, qué bueno. Ese cliente falleció en pandemia y su viuda me pasó la máquina después por si me servía.

Para una casa secundaria sí, y creo que en los últimos cuatro años lo que ha hecho son capturas de facturas de un cliente, y usarse para streaming, en ocasiones dos o tres ventas o transferencias de EVE Online. Literalmente estoy acostumbrado a hacer una desconexión digital que por lo general es voluntaria, y una sorpresa como quedarme sin internet no. Como dije, si viviera en esta zona tendría que tener dos internets, pero la verdad no le veo caso a pagar doble internet para todas mis casas. Hablé con el técnico de internet que mañana viene a las nueve, y creo que mañana hay tianguis, así que va a haber comida extra.

En esta casa venden cerca unas pizzas muy buenas, y en la noche se ponen un puesto de tacos al pastor que literalmente son los mejores que he probado en mi vida. Hay un súper a unas diez cuadras, y una tienda a menos de una. Ni siquiera hay Oxxos cerca, aunque decir eso es trampa: antes había uno donde ahora está el súper.

Estoy tranquilo. Pienso en las casas de mi papá y de mi mamá, por separado, en época de antes de internet. Igual tranquilo con sus parejas: mi papá, que iba de visita y después su esposa, y sus libros; mi mamá con personas que iban con ella a pedirle consejo. En las horas que llevo aquí me puse a revisar algunas cajas de papeles de mi difunta madre, donde estaban notas y cartas de primas y otras parientes. Incluso había fotos de mi bautizo. Uy… no dije que mi mamá ganó un concurso de belleza en sus 20s: estaban fotos de ese concurso con su tiara y su cetro. Había fotos de una de mis hermanas muy guapa, y una diapositiva. Del lado de la familia de mi mamá los hombres somos relativamente toscos pero fuertes. Había fotos de algunos de mis tíos de los dos lados de la familia, sí.

En 2003 se dio una serie de circunstancias en mi trabajo donde mi segunda casa estaba por Metro San Joaquín, y en esa ni teléfono pudimos poner porque no llegaba. Casi la semana anterior a que compré ese departamento alguien había chocado con el poste de Telmex y no hubo manera ese año igualmente de tener internet en casa, pero sí en el trabajo. En 2005 regresé a estar de tiempo completo en mi casa actual, pero una vez a la semana iba a mi otra casa y pasaba la noche allí sacando respaldos.

En esa casa de 2003 a 2005 estuvo mi hijo mayor y su mamá. En esa época ella empezó a desvariar un poco, literalmente por la muerte de personas de su familia, y una sobrina suya con problemas la llevó a provocarle un problema de salud a mi hijo por ideas de su médico. Así que cuando en 2005 regresé a mi casa de siempre, que sí tenía internet, las actividades de internet siempre fueron secundarias. Mi vida real no es internet y es algo que di por hecho.

La principal actividad con la computadora es pensar. Por lo menos yo. Incluso llevo unos dos o tres meses entrando muy poco a EVE Online, cosa que va a recomponerse a principios de abril.

En esta casa no tengo estufa, pero sí microondas y todos los muebles menos refrigerador y estufa, incluyendo literas y mesa para ocho ademas de mi recámara y estudio. Me resulta práctico en casos así comprar todo al mismo tiempo por descuento en Muebles DICO o uno similar. En el 2017 fueron unos 60 mil pesos. Así que hace unos minutos salí al súper y compré papel de baño, 400 gramos de queso manchego rebanado y unas cosas más. En la mañana fue mi desayuno de avena, y por Tacuba hay un lugar donde venden tortas hawaianas  (así las llaman) de pierna ahumada y piña. Salen en 65 pesos y están muy buenas. Antes de venir acá pasé allá a desayunar por si regresaba tarde. No tengo hambre, pero si me da, están cerca los tacos al pastor y el queso que compré que llega bien a mi casa mañana.

Muchas personas se aburren sin internet, yo no. Solo pienso y tomo notas, como en esta PC: tomo notas aquí y no en el cuaderno.

En este casa no he tenido perro fijo, pero por equis o zeta ni de visita he traído a uno. Cuando la compré estaba con los perros que eran seis, para fines reales divididos en una casa y dos oficinas. Compré esta un poco después de que me regresaran a mis hijos en 2017, así que puedo decir que tengo esta casa desde hace nueve años y he venido un máximo de tres veces por mes. Se hicieron más frecuentes por la pandemia, y vivir aquí no causaría problemas. Hay una habitación de piso de cemento entre la entrada de mi casa y la puerta principal, y ahí podrían estar los perros sin problema, aunque eso sí: aquí no permito que entre un gato.

Aquí han venido de visita perros de Mario, el lobo rojo de mi grupo actual, y se quedan tranquilos. Pero no me había dado cuenta de no haber traído a nadie perruno propio aquí ni de visita.

Con perro aquí sí tendría que sacarlos a diario.

Cuando tenía unos 20 años me di cuenta de que hay dos enfoques diferentes: tratar de entender cómo funciona la vida y tratar de disfrutarla. La mayoría intenta entenderla, pero como no pueden, disfrutan como pueden. En lo personal creo que entendí de qué iba el 90% antes de los 25, así que vivo muy tranquilo y estoy siempre como de vacaciones aunque haya trabajo completo. Así he vivido siempre.

En la época de mi prometida, una de sus sobrinas se sacaba de onda porque salíamos todos los fines de semana y porque comíamos fuera muchas veces con los hijos de ella y nosotros dos. ¿Y por qué no? Los sucesos más raros económicamente de mi vida fueron a los 28-29 y fue por el país, no por mí. Siempre paz.

Me acostumbré con mi papá a ir siempre que fuera posible a hoteles de cuatro o cinco estrellas. Por causas de fuerza mayor creo que me he quedado en Airbnb dos o tres veces y no lo organicé yo. En Oaxaca conozco casi todos los hoteles buenos y me quedo por lo general en uno de tres estrellas que me gusta mucho, casa colonial y parecido a esta casa donde estoy.

Entre las fotos que vi de la familia en la caja que organicé, había varias fotos de playa: mi papá, mi mamá, sus hijas o medias hermanas mías. Es raro ver fotos de mi papá a los treinta o treinta y uno. Él empezó a hacer dinero en serio unos años después, como es normal. En mi caso esos años me los pasé manteniendo a raya a una bola de idiotas y a la mamá de mis hijos y a su nefasta familia. Mi hija también decidió no volver a tener contacto con ellos por cosas naturales.

A los 30 yo solo tenía una casa en lugar de las dos que tenía a los 28. El país estaba muy mal. Y es raro pensar en eso como espectador, comparando con la escala de mi familia en edad. Mi mamá era psicóloga y trabajó muchos años como jefa de personal en empresas grandes y orientadora en hospitales allá por 1973, pero también su puesto era programadora IBM, porque hizo algunas cosas en la época de la programación por tarjetas. Nunca esperé dedicarme a eso.

Aquí tengo varios DVD, pero le regalé a alguien el lector de DVD de esta casa, así que tengo libros para releer o pensar. Hay varias ideas que usar y, al mismo tiempo, recarga.

Desde el asunto de 2018, en que la mamá de mis hijos se negó a abrir su puerta por tres averiguaciones previas, he estado bastante tranquilo. Antes también, pero lidiando ocasionalmente con ese tipo de cosas. Pienso un poco en cosas que he leído de todo tipo. Por ejemplo, he comentado que a lo largo de 38 años solo he tenido cinco parejas sentimentales y dos personas con las que hablé mucho que no eran pareja: Isabel LSCA y la dama Margarita. Pero eso me llevó a pensar de manera lateral en cosas de mi papá y su vida.

De momento pienso en seis parejas de él en unos 35 años. Pero curiosamente, por cuestiones de distancia o tiempo, él a veces se quedaba a dormir en casa de su pareja de aquel momento. Además tenía un tino para que a veces vivieran del otro lado completo de la Ciudad de México. Por libros que leía en una casa allá por los 14, entendí muchas cosas de las relaciones personales. Estudios importantes que iban de psicología a sexología. La idea de que para muchas mujeres es más romántico que el hombre duerma en casa de ellas que ir ellas a la casa del hombre.

Aquí viene lo ridículo. No es que yo no sea romántico. Con excepciones de vacaciones en hotel que no era mi casa ni la de la dama, solo se me ocurren pocas ocasiones donde el alojamiento acompañado no era mio o no lo pagué yo:

  • 0) 1995 – Casa de la doctora Yo me estaba desangrando, me hizo una curación en mi brazo izquierdo y su familia me conocía de muchos años antes, unos siete, y conocían a mis maestros tradicionales. La mamá insistió en que me quedara a dormir, y me quedé obviamente solo en el consultorio que le habían preparado a su hija en la casa que tenían allá por Providencia. Recuerdo cuando llegué y me vio ensangrentado completamente, y cómo dejó caer la jarra. Fuimos parajea dos años después pero esa noche me visitaba cada tres horas.
  • 1 ) 1999 o 2000 – Campamento Dormí fuera de la casa de campaña en un campamento. En la época de mi prometida Sus hijos y ella, así como otros familiares, estaban en las casas de campaña que llevamos, pero era más «prudente» dormir al aire libre.
  • 2 ) Casa de un hermano de mi pareja En otro momento, un departamento, porque me quedé allí. No recuerdo bien, me dormí en la sala.
  • 3 ) Casa de la familia mi pareja al DIasiguiente ibamos a ir a no se donde, y un gato arañó la oreja de mi perritacocker. No tenía caso irme a la casa y no había hoteles cerca. Asi que dormi en la sala.
  • 4 ) Villahermosa, Tabasco Otra ocasión, acompañado, en la sala de una conocida en Villahermosa, porque por descuido suyo no alcanzamos hotel mi pareja y yo.
  • 5 ) Con mi esposa ya casados Una vez, en la casa de sus papás, porque teníamos que ir a primera hora a una vacuna del tétanos y estaban muy cerca.

Cinco veces en 38 años. La vez de la doctora no cuenta porque no era pareja, pero en realidad probablemente había perdido medio litro de sangre o más.

Llevo varios años casado, 17. Cualquiera de mis casas podría considerarse ( menos los perros ) un lugar tranquilo y quizá romántico. Sin embargo, no puedo recordar antes de mi esposa cuántas veces durmieron parejas en mi casa. Me parece que era lo normal.

Relativamente no se necesita internet.

Mi cuerpo va a donde haga falta, mi mente vuela y donde estoy soy prisionero de las estrellas. Escribía en un mensaje hace unos días llamado «tres momentos» que mi mirada siempre está puesta en las estrellas y en la paz. No anhelo otro tipo de vida, solo doy gracias a la fuerza sin nombre.

Sí, quizá personas se desesperen sin internet, pero no yo. Yo lo tomo como recarga. Si me enterara de que no pudiera funcionar ya este internet, contrataría Megacable o algo así, pero es secundario. Literalmente mi casa es donde yo estoy, y tengo otras con internet. Esta es una recarga en lumingo, lunes festivo que parece domingo, y como desde 1997, por lo general estoy en paz.

El sonido de 1938 y Taxi Driver

Para no andarlo buscando quede de pasarle a alguien el sonido de la serie 1938, la temporada dos del zorro de las nueve colas.

Aqui pongo el link,

El sonido de cuando se activan las nueve colas el sonido esta en el opening de la continuacion 1938 https://www.youtube.com/watch?v=BBOidmO0Usg

El tema heroico de Taxi Premium.

https://www.youtube.com/watch?v=sKJm4sP5OzE&list=RDsKJm4sP5OzE&start_radio=1

En este link de aqui mismo puse donde se puede ver la serie completa 1938 y creo que tambien esta en netflix. Ahi mismo esta el enlace a Taxi driver (taxi premium, serie coreana) que por lo que se tambien está en amazon.

https://alfonsoorozcoaguilar.com/2026/02/12/series-preferidas-en-mi-casa-kdramas/

La barrera de los 30 dias

La mayor parte de las personas pierden el impulso o las ganas de hacer las cosas en menos de tres días, luego siete, y treinta. Es observación. Supongo que tiene que ver con la semana y el mes.

Sigo viendo cosas raras. Hoy trabajé preparando unos siete mensajes a futuro de vibecodingmexico.com precisamente por eso. Pero también se aplica a la inteligencia artificial.

Voy a tratar de explicar algo del cierre de ciclos. Puedo decir que he hecho DOCENAS de sistemas de más de 100 mil líneas yo solo, y entre 75 y 150 de menos de 25000. Ni siquiera estoy considerando los hechos en equipo. Pero llevo programando 35 años.

Pero de momento solo hay tres que podrían mejorarse:

  1. El que hice para el cliente de los monolitos.
  2. Uno de cinco clientes de factura electrónica, en un sistema de gestión propio.
  3. El tercero lo usan paraestatales de seguridad pública en México bajo NDA y no le puedo hacer cambios si no los piden.

En otras palabras, no tiene caso moverles.

Hace una semana o dos revisé mi disco duro de respaldos. Tengo cosas hechas en PHP 5.3 para ORACLE de Semarnat y aunque lo puedo actualizar sería inútil. Igual tengo código muy útil de un sistema completo de compras, pero ya está en PHP 8.x y si no hay dónde aplicarlo no tiene caso.

Debo de tener por ahí un Excel perdido que podría pasar a base de datos, de alrededor de 2009 de unas cinco mil filas, y tengo otras cosas que por la familia de la mamá de mis hijos o por los de la secta mejor ni publico, solo tratarían de sacar provecho de ello.

Hacer un programa de control de archivos es lo único medianamente decente que se me ocurre. El último que hice lo manejé allá por 2014 y era parte del trato no quedarme copia del código. Pero no lo necesito. Con excepción de ciertos archivos grandes o películas, toda mi información cabe en unos 64 GB y ya la tengo en dos servidores. Hacer un sistema de control de fotografías ya lo tengo hecho, desde hace unos tres años.

No significa que estoy aburrido. Significa que ya resolví la mayor parte de los problemas que pueden arreglarse con programación y fuerza bruta o pensando, de momento. Hasta que no caiga otro cliente de tiempo completo no hay gran cosa que hacer de desarrollo.

Hay clientes que reciben datos día con día y hacen reportes mensuales. Con los monolitos pasaba. Siempre había cosas que arreglar o mejorar, por error humano. Probablemente los que siempre están ocupados o con temor de pendientes es porque no los arreglan por sí mismos. Después de 30 días muchas personas se desaniman, como podría pasarles a otros con el proyecto de vibecodingmexico.com, o como les pasa a varios conocidos programadores.

Yo me mantengo actualizado.

Y soy constante a lo largo de los años. El problema es que con mi velocidad es raro el proyecto en que me tardo tres meses, y eso es por lo general  cuando hay que hacerlo de cero.

Tengo una idea de un proyecto ambicioso pero que ni siquiera podría ser público. Tendré que pensar un poco y ver si lo empiezo en abril. Es de esas cosas que pueden usarse para dar cursos pero en realidad puede ser útil. Digamos que tendría que leer datos de ciertas APIs y mostrarlos en internet. Ya tengo el paso 2 y el 4, el 1 y el 3 son laboriosos y dependen de la existencia de APIs. Si no se me ocurre nada más de eso, el lunes empiezo a buscar si hay alguna API pública que pueda hacerlo.

La segunda idea que se me ocurre es hacer un sistema de contabilidad para personas físicas, pero por el know-how que tengo no tendría problema en hacerlo, aunque no debe ser público. No mucho que decir. La carrera la debo estar terminando en unos siete meses, así que entonces ya veré.

Hay algunas cosas menores, pero no se me ocurre ninguna en este momento y lo más seguro es que estén terminadas en una semana.

Cosas De no programación tengo el asunto de la auditoría relacionada con Profeco pero eso termina probablemente el 7 de abril. Igual lo acabo en una semana  pero no tengo todavia todo el material.

Mis libros preferidos

He leído mucho a lo largo de los años. Creo que los primeros libros sin ilustraciones que leí eran las series de novelas de Sam y Sally (Braun M.G.), a los seis o siete. A los ocho ya estaba leyendo los Pardaillan.

Trataré de comentar de mis libros preferidos, pero el orden no es tan simple.

Actualizaré si me acuerdo de otro. Actualizado al 11 de marzo 2026

Novelas (después del 7 es muy difícil numerarlos):

  1. La rebelión de Atlas, de Ayn Rand
  2. Los Pardaillan de Michel Zévaco (tengo varias ediciones, si a alguien le interesa, que compré en la pandemia)
  3. El Día de las Pistolas / Amanecer Sangriento, de Mickey Spillane. (Dos libros diferentes)
  4. No amarás a un extraño (Harold Robbins). O, porque hay que decir no a los parásitos
  5. Liuba, Pierre Rey
  6. Los Nueve Príncipes de Ámbar, Zelazny
  7. Primera Sangre, David Morrell (libro en que se basa Rambo)
  8. El Campeón Eterno / Bastón Rúnico, de Michael Moorcock (y toda la serie)
  9. La Sombra de Ender / Orson Scott Card (y todo el ciclo de las sombras + el juego de ender)
  10. El Mago, de John Fowles
  11. Walden, de Thoreau
  12. Cabeza de potro, Ernest Haycox
  13. Demian, de Hermann Hesse
  14. El fin de la Eternidad, Isaac Asimov
  15. Refugio del Viento , George R. R. Martin
  16. El Planeta de Shakespeare, Clifford Simak
  17. Los secretos de los banqueros suizos, Max Gunther (finanzas)
  18. El hombre más rico de Babilonia, de George Clason, en la versión de Obelisco (finanzas)

Libros serios:

  1. The Outsider / El desplazado, Colin Wilson
  2. El desarrollo de la luz, Rodney Collin
  3. Crítica de la razón pura (y de la razón práctica), de Kant
  4. La decadencia de Occidente, de Spengler
  5. La rama dorada, de Frazer
  6. Encuentros con hombres notables, Gurdjieff
  7. El arte de la guerra, Sun Tzu
  8. El libro de los cinco anillos, Musashi
  9. La diosa blanca, de Robert Graves
  10. Lo oculto, Colin Wilson

Son los que me vienen a la mente. Hay más, pero prefiero no dar material para cursos.

Materias y resultados

Hace un rato me llegó la guia de las calificaciones actuales de la Licenciatura en Contaduria. Faltan seis materias pero dos son largas, y hay dos actuales que no me han dado la calificación. Llevo 41 materias 38 dieces y 3 de nueve.

Las de nueve se deben a que

  • en el primer semestre en la materia de «INFORMÁTICA APLICADA A LOS NEGOCIOS I» hablaron de bus VESA. Porqué? no lo sé.  Ni siquiera en los 90s se usaron en realidad. Y venían otras preguntas de lo que yo viví y contesté como eran,  pero 9 no esta tan mal.
  • En el mismo semestre con la misma maestra «MATEMÁTICAS APLICADAS A LOS NEGOCIOS I» otro 9, no supe porqué. Pudo ser por una tarea que entregué a destiempo porque no la ví o porque no le gustó que contestara con logaritmos a una pregunta de interés compuesto sobre el tiempo. Era la única forma que me sabía yo, y no venia nada en material de estudio. Unas cuatro materias mas de diez con la misma maestra.
  • Otra materia fue el cuarto semestre en una de movimientos afiliatorios donde el profesor no usó la tecnología de la escuela, avisó tarde y tuvo que repetir una clase para verias personas. Y de esas personas soy el unico que se presentó así que me doy por satisfecho si de un grupo hubo un diez de uno de los que que si llegó a la primera clase mencionada y un nueve para mi. Los demás menos calificaciones.

Es raro. Recuerdo relatvamente bien situaciones similares de LSCA y de la bancaria.

De momento faltan menos materias cada vez y un promedio de 9.9 no está tan mal.

 

 

Están vivas

Disclaimer

Este texto constituye un testimonio personal y anecdótico del autor, basado en recuerdos de hechos vividos en 1994-1997. Se centra en un suceso trágico y cambios que siguieron

Debe leerse como una crónica personal, no como un registro histórico ni como un reportaje. Debido al tiempo transcurrido y a la ausencia de evidencia pública digital que respalde directamente la narración, el relato se limita a la memoria emocional y sensorial del autor.

Nota sobre los datos: Los nombres de personas, lugares o entidades han sido anonimizados o modificados para preservar la privacidad de los involucrados. Aunque debe considerarse un relato de ficción, existe un trasfondo real que inspira su contenido.

En el año 1994 tuve la suerte de conocer a un abogado titulado y a una mujer joven que luego se volvió instructora de tiro de la policía y ahora vive en otro país desde 2008. Voy a tratar de resumir la historia por lo que pueda importar sin dar demasiados detalles. Una secuencia más o menos honesta, pero no es cronológica.

  • En 1993 a 1994, en las vacaciones de la universidad, decidí que era buena idea buscar un lugar en México DF donde enseñaran algo de wing chun o, de perdida, un derivado de mok duk kwan. Mis propios conocimientos de artes marciales tenían buen nivel, pero diversas circunstancias me hicieron pensar que era mejor refrescar mi entrenamiento e ideas.
  • En aquella época, aproximadamente por Metro San Antonio Abad, había un edificio donde enseñaban según mok duk kwan, pero me llamó la atención que los uniformes eran de kung fu en ciertos horarios. El lugar me llamó la atención porque, aunque yo pasaba en el metro seguido, nunca vi anuncios que no fueran el puño amarillo, y los uniformes me hacían pensar en lima lama, pero los movimientos eran más de wing chun que de otra cosa.
  • Un día me tocó ver un golpe mientras el metro estaba parado, de lo que reconocí como estilo serpiente. No tengo idea por qué, pero el movimiento de muñecas y la idea de extender el alcance del cuerpo me parecieron siempre muy buena idea. Resultó premonitorio.
    • El estilo serpiente se usa entre otras cosas cuando tienes un brazo lesionado. Un año después que tuve mi brazo fuera de combate por unos dos o tres meses, hice ejercicios de estilo serpiente para recuperar la movilidad del hombro, y era la única forma en que me hubiera podido defender teniendo el brazo izquierdo con problemas.
  • Así que un día me acerqué (es decir, me bajé del metro) y fui a preguntar. Tenía yo tiempo libre, y estaba un estudiante joven igual que yo, de unos 23, haciendo giros como calentamiento. La plática fue curiosa porque le pregunté si usaban algo de kung fu, porque me pareció ver estilo serpiente. Lo siguiente que me hizo fue una pregunta sobre karategis, si blanco o negro.
    • La pregunta tenía sentido. En los últimos años he visto a personas de artes marciales inexistentes usar trajes negros como símbolo de experiencia, pero en realidad la única regla en mis tiempos, que era antes que se popularizaran MMA o muay thai, era que se compite en color blanco.
    • En su momento (los 80s) los de lima lama usaban karategis negros y se les consideraba presuntuosos. Sin embargo, desde que yo aprendí, para cuestiones de training de peleas de varios contra varios, se usaban en ocasiones negros. Pero solo en ocasiones.
    • Dije que lo que importaba era el color de la cinta, no del karategi, y que un cinta verde podía ser mucho más peligrosa que un cinta negra por ser impredecible, lo cual me parece cierto hoy así como era cierto hace 40 años. El verde está a medio camino entre técnicas e instinto.
  • El lugar sí tenía las cosas que me importan, pero no horarios compatibles conmigo. Además de que tenían regaderas, y que siempre había alguien, tenían los dos tipos de bancos de abdominales que considero mejores. Así que literalmente me sentí frustrado de que no había gran cosa que pudiera hacer, y aunque sí había mok duk kwan, fue evidente que se hacía algo del estilo silente de conservación de energía, que en vez de dar un kiai, conservabas para no llamar la atención.
  • De los estilos «deportivos» como aikido y judo, (que muchas veces son silentes)hay puntos que llaman la atención. Me explico: el judo es deporte olímpico, pero tiene el inconveniente de que muchos piensan en derribos y peleas en piso. En México o en una pelea tres contra uno no es práctico. Y de aikido tenía muy poca experiencia porque, por lo general, los que competían eran de un subestilo shodokan y espadas de madera en niveles altos, bokken.
  • Por mis horarios, calculo que unos meses antes de las vacaciones de 1994 llevaba yo como cinco meses yendo a ese lugar por las regaderas. Sí daban clase a algunos de kung fu, y me tocó ver algo de los inicios de kick boxing. Mi conocido seguía yendo y, básicamente, cuando yo me iba de hacer abdominales a bañar, él estaba haciendo giros. Me enteré que era abogado y que estaba haciendo servicio social con un notario.
  • En 1994, justamente empezando las vacaciones de la escuela, abrieron en el primer piso de un lugar por Metro Normal, donde después hubo una escuela de baile, un lugar de kenpo. Para mí eso era excelente porque me quedaba más cerca, y yo tenía conocimientos bajos de kenpo. Lo suficientemente buenos para poder entender cuándo dar golpes directos, que se complementaban muy bien con mi tipo de instancia circular.
  • Mi idea original era conseguir allí en unos tres años una cinta negra. El lugar me llamó la atención porque tenía armas, lo cual no me gustaba, pero además el instructor era afroamericano, su español era malo, y por lo que entendí era de una ciudad de Estados Unidos. Lo cual tiene sentido porque el kenpo se popularizó mucho en 1932 y 1947 por situaciones relacionadas con el contexto de USA. Y yo veía mucho más posible que hubiera algo real ahí que en otra cosa. Vi unas sesiones de práctica y me inscribí, comprando un karategi.
    • Es interesante que hay una mezcla de kung fu y kenpo que se le llama shaolin kempo, cosa que me enteré años después, pero realmente era buena idea, porque kung fu mucho es de movimientos circulares y el enfoque de animales puede tener problemas, y kenpo REAL neutraliza muchos de esos problemas.
  • Así que me presenté a mi primera clase y vi que no había muchas personas ese día. Una mujer en sus 20s, Rosa, que llevaba puesta una cinta amarilla. Había un instructor mexicano de unos 30 que llevaba las manos cerca de la frente, ideal para cierto tipo de bloqueos pero nada más. Hacía bastante frío, el piso era de madera y se le ocurrió que hiciéramos ciertas cosas en calcetines. Eso no me gustó. La posición de mano encima de la frente sí la conocía, pero no me parecía buena idea usar calcetines.
  • En medio del lugar había un bloque o columna con maderas, bambúes o similares amarrados, que se usa en algunos lugares para fortalecer las manos pero puede llevar a lesiones. Cuando aprendí, me dijeron nunca usar eso, y el dueño del lugar en Metro Normal también recomendaba no usarlo por cosas que mencioné. Es una herramienta pero te puedes lesionar.
  • El caso es que me pidió el mexicano de mano en la frente que le mostrara lo que sabía. Hubo unos dos movimientos donde bloqueó mi mano izquierda, pero mi derecha casi llegaba a su tráquea. Retrocedí y me resbalé. Él avanzó, así que en medio de mi caída lo empujé para que el golpe no me diera a mí. Resultado: terminó inconsciente, golpeado contra la columna.
  • Rosa no estaba viendo en ese momento, le estaba diciendo algo a unos niños de siete o nueve años que estaban saliendo de su clase. Solo oyó el golpe y ni ella ni yo vimos cómo se golpeó el instructor. Después de ver que sí respiraba (poniendo dedos debajo de la nariz y tocando corazón), Rosa fue, agarró una cubeta de agua del baño y se la echó encima. También salió de la oficina el dueño, el instructor de raza afroamericana, y le puso una regañada. Nosotros mejor nos fuimos después de cambiarnos y me quedé comiendo abajo del dojo/gimnasio con Rosa, en un lugar que todavía existe y la comida sigue siendo buena.
  • Finalmente, después de que en unas tres o cuatro ocasiones me trató de noquear el instructor joven y darme cuenta que eso iba a acabar mal, en una plática con Rosa le comenté del lugar en Metro San Antonio Abad. Los dos dejamos de ir a la Normal y el gimnasio desapareció uno o dos años después.
  • Hago el comentario que lo que vi hacer al instructor mayor era kenpo real, el otro probablemente hacía un derivado de kenpo americano (Kenpo de Parker le llaman a veces) que no tiene fama de muy serio, y si bien en kenpo su nivel era más alto que el mío, lo que aprendí en Guadalajara lo hubiera puesto en una situación difícil, pero no tenía sentido quedarse allí.
  • En 1995 hubo muchas cosas en México de problemas, y mi entorno de trabajo cambió. Dejé de ir a San Antonio Abad y Rosa me comentó que sí enseñaban algo de kung fu ya en ciertos horarios. Ella era de mok duk kwan desde antes, y también empezó a hacer los ejercicios de giro. Seguí viendo a Rosa habitualmente hasta inicios de 2008, que se cambió de país.
  • Ese mismo año 1995 , por una razón ridícula, Rosa estaba en situación de desempleo. Paseando su pastor alemán en Chapultepec evitó un asalto y acabó trabajando de policía. En 1996 empezó a destacar en tiro y de manera extraoficial ella era instructora de tiro en Balbuena, cubriendo una incapacidad. Una mujer muy interesante.
  • En 1997 me enteré que quitaron del aire el programa de televisión Ciudad Desnuda por órdenes extraoficiales del presidente Ernesto Zedillo. Nadie supo por qué, pero era tema de conversación en mi entorno de oficina. Como cinco días después me contó Rosa la historia de lo que pasó.
  • Reporteros de cámara infraganti, que también hacían cosas de Ciudad Desnuda, decidieron hacerle una broma a un señor que se estaba bajando de su coche en el estacionamiento de los Bisquets Obregón, en Polanco, pero se pusieron de acuerdo primero con el del estacionamiento. Le pusieron el micrófono en la espalda, le dijeron que era un asalto y él se volvió con un golpe rápido, matando de un solo golpe en la garganta al reportero. Lo siguiente que hizo fue ver al camarógrafo, lo golpeó, le quitó la cámara y se fue a encerrar a la notaría con la cámara que tenía grabado el asesinato en defensa propia.
  • La persona a la que trataron de pegar el susto era nuestro conocido de San Antonio Abad. Solo sé que esta historia explica perfecto por qué en su momento terminó de manera brusca Ciudad Desnuda y otros programas similares, y los de cámara infraganti y similares.

He comentado varias historias de Rosa a algunos conocidos. La vez que la mandaron a arrestar a una mujer que estaba aparentemente intoxicada y desnuda en la calle de Las Vizcaínas, o la vez que le pidieron llevar a alguien de confianza y con licencia de portar armas para que la cubriera en un operativo como guardaespaldas personal, y que la persona que buscaban trató de cubrirse con un bebé mientras disparaba. Finalmente ella se casó con aquel novio que años después ya trabajaba en el extranjero, en Sudamérica, y Rosa se fue literalmente en cuanto murió su perro, que ya estaba viejito. Sigo en contacto con ella casi 18 años después, una vez al mes, y hoy se contactó conmigo, con semanas de retraso, y lo peor es que no me había dado cuenta. Pero está bien.

No hubo nunca ningún interés romántico entre ella y yo. Su novio y ahora esposo es una buena persona, y pienso en ella a veces o en personas que conocí del campo de tiro de Balbuena. Muchas historias que contar de ahí. Hay una muchacha, hija de la enfermera del campo de tiro, que decidió irse a vivir con Rosa hace como siete años (unos meses antes de la pandemia). Así que es raro: la hija de alguien que conocí prefirió irse a otro país con Rosa que quedarse en México. Y no podía haber más diferencia entre ellas. Una mexicana atlética, instructora de tiro; la otra, actualmente una muchacha pequeña de 1.57 y 26 años que se tituló hace unos tres años por allá. Hay gentes decentes y da gusto saber que siguen vivas. No hay gran cosa que decir de cómo fue a dar la hija de la enfermera allá, pero resultó que era más sensato irse a otro país que quedarse cerca de sus papás, y aunque Rosa tiene familia propia, la hija de la enfermera ahora está allá con Rosa y su marido.

Gente decente.

Desaparecer

Este texto lo publicaré en unas horas. Quizá antes, pero lo pondré como privado.

Por primera vez en años me he quitado la barba, porque tengo que realizar hoy un reconocimiento visual en un lugar al que estoy haciendo una auditoría y no quiero ser reconocible por la barba.

La última vez que me quité la barba fue porque me la dejaron mal, hace como tres años, en un lugar cerca de la preparatoria de mi hija.

Antes de eso creo que fue un análisis de la Marina y otra institución de seguridad pública, que ponía como requisito no usar barba. Pagaban un bono, así que lo hice.

He estado viendo que siguen desapareciendo recursos de internet y veo a las personas muy cansadas. Yo trato de ahorrar tiempo. Hago lo mío. Hoy, sin embargo, pasé 45 minutos quitándome la barba. Rasurarme con rastrillo me toma cerca de 30 minutos, pero además de que es mucho tiempo, unas ocho horas después ya tengo sombra de barba. Me rasuré a las 14. Mi idea era rasurarme desde ayer, pero por tres razones diferentes no pude hacerlo. Así que lo de hoy hubiera sido solo una repasada.

Soy de barba cerrada, el I Ching diría la barba es solo un adorno. En mi caso particular me ahorra tiempo. Unos 40 minutos diariamente. Después de romper con mi prometida, unos tres meses después, allá por el 2000, me pidieron hacer algo que no había forma de hacer en el trabajo si me tenía que rasurar. Además era obligatorio andar subiendo y trepando para poner algunos dispositivos electromecánicos en pipas e instalaciones. Acepté hacerlo, con la condición que si estaba en planta usaba jeans y que me iba a dejar la barba por tiempo. Me la he dejado desde entonces, solo me la quité unas cuantas veces. Las más recientes fueron en 2007, por unos proyectos para la Marina, y aunque sí me la volví a dejar, no creo hayan sido cuatro veces que me haya rasurado desde el 2010. Y por lo general han sido por asuntos de la Marina, por proyectos de adjudicación directa a mí o a alguno de mis socios de entonces.

En la medida de lo posible trato de no causar problemas a nadie, pero tampoco dejo que me los causen a mí. Darle seguimiento a algunos asuntos es mi trabajo. Mis maestros tradicionales decían que ponerle nombres a las cosas no era buena idea, que era como ponerle cadenas al viento. Y así es, por los frutos conoces el árbol. He visto muchas situaciones laborales o de pareja donde te tratan de aplicar la ley del embudo. Quieren tener todas las ventajas y ninguna de las obligaciones. No me dejo, y desaparecen. Los que se dejan, también.

No me refiero a eventos como que nombres de hace 25 años reaparezcan. De cada siglo solo unos cuantos son recordados, y no se trata de poner nuestro nombre en una cápsula que vaya a la luna. Tampoco de rezarle a una fuerza sin nombre, o a un becerro de oro de la religión que sea. Cuando era joven a veces me daban ganas de, como Greystoke, el Tarzán original, irme a los bosques y encontrar una forma estilo Thoreau.

Pero me di cuenta primero que las raíces te nutren y a la vez impiden el movimiento. Claro, si eres un árbol. Algunos dirían que las águilas y los lobos son depredadores.

Es un sistema de selección natural.

No hereditario.

La gente desaparece por falta de cortesía o prudencia, en la vida real. Hay situaciones contradictorias, pero de personas que he observado los ultimos 25 a 30 años no se sabe nada. Casi nada. Algunos exhibicionistas. En mi caso escribo porque me sirve de recordatorio. No vivo en una vida de comercial.

He tenido que entrar a Facebook las dos últimas semanas por un problema con una cuenta de correo. Y veo a parientes o conocidos de mi edad, hombres. Dos o tres no publican por miedo. Son blancos por lo que les heredaron o por su puesto. No hablo con ellos. Yo no publico no por miedo, sino que mi voz real es fuera de las redes sociales, que más bien deberían ser suciales por sucias y no necesarias.

Varias de mis parientes mujeres sí publican. Varias de USA, otras dos casadas con personas de muy buen nivel económico. No tengo demasiados parientes ni amigos. No por poder desaparecer, sino porque no tienen raíces.

Es extraño, ¿no? No desaparezco porque tengo raíces. Me alimento de la tierra y doy savia. Hago otros procesos químicos.

Alguna vez leí que para muchos la magia es un código de trampa. Pensar que puedes obtener algo a cambio de nada. Parecido a las inteligencias artificiales. Pero gastan lo que tienen de recursos físicos, morales, sentimentales y económicos, con cosas que son espejismos. El velo del maya. El juego de los abalorios.

Hoy me preparo y saldré con traje, rasurado, comeré bien. Pero voy a observar. Probablemente lo que te hace sobrevivir y evolucionar es observar y luego actuar. Si observas y no actúas, hay problemas. Cosas como los ataques de USA a Irán o los actos de violencia por el crimen son ruido ambiental. No me acerco y estoy bien.

Al rato continúo. No uso traje porque no me pagan por ello. Uso lo que es eficiente. En este caso sí tengo que ir de traje por las circunstancias.

Zapatos nuevos, Es asunto de cortesía y prudencia. Es lo que te permite permanecer y sobrevivir. Mañana escribo más.

 

Tres momentos

Poco más de la una de la mañana. Me siento raro cuando escribo a esta hora sin que sea por respaldar un proyecto en marcha.

Hoy saqué todos los respaldos de clientes de hospedaje, y tuve algunas complicaciones por permisos de cuenta. Ya quedó arreglado. Sé cómo hacerlo. Un Linux aquí, descargar con GetRight… en total fueron unos 150 GB lo que descargué.

Momento Uno

Buscando información de un correo que mandé hace años, apareció un correo de 2002 con un nombre que no me acordaba, de una empresa en la que estuve y de la que me fui cuando bajaron el sueldo a todos a la mitad, menos a sus consentidos. Lo que querían era que yo hiciera gratis el trabajo de tres meses para conservar mi sueldo. Como le hicieron algo parecido a la recepcionista, yo estaba preparado. Tenía junto a mi máquina dos CD con el respaldo de toda la información hecha hasta el día que salieron con esa vacilada, y un archivo de proceso por lotes BAT que borraba mis archivos de trabajo mas reciente.  Usaba Doskey, que por opciones me preguntaba primero antes de borrar.

Unas semanas antes, con engaños, sacaron de su lugar a la de marketing (que si se merecía salir) y yo respaldé su máquina en ese momento. No sé por qué no quisieron que la respaldara una tarde o noche. Me dieron las gracias y seguí trabajando. Los dos nombres que no me acordaba eran de una auxiliar contable y de una contadora. Lo único que encontré de esa contadora 25 años después es que en esa época se acababa de titular, y que en 2024 compró un curso en Emagister. Nada más.

Por malos tratamientos y robos de sus propias auxiliares hubo en un momento dado un problema con los que instalaban la red cableada. Les echaron la culpa del robo de ellas.

Así que tenían un caso de auxiliares ladrones, contadora déspota y director déspota. Él se murió de COVID en 2020.

Así que regresando a la época… cuando me llamaron un momento yo sabía que era salida porque me negué a hacer gratis el trabajo de tres meses. Y ejecuté adios.bat, que hacía rename y >> de los archivos, para finalmente borrarse a sí mismo. >> es una orden que sobreescribía el archivo y grababa lo del otro lado. Un chr(13).

Sí, saliendo de allí me acompañaron de mal modo a mi lugar. Por lo menos fue la chica guapa de la oficina. Tomé mis dos CDs y me dijo: ‘No puedes tocar la computadora’. Le dije: ‘¿Para qué? Aquí está el respaldo de lo que hice’. Y me dice: ‘Dámelo’. Le digo: ‘No. Uno es para el dueño y otro es para la de recursos humanos que ustedes no soportan’.

El momento uno fue cuando di enter a la orden adios.bat. Era previsible. He salido de lugares de autosabotaje peores. En este caso especial lo que borré eran mis notas para un nuevo proyecto que me habían encargado, pero los papeles de trabajo en el área de sistemas casi nunca se conservan. Son confidenciales. En ese momento tenía unos 31 o 32 años.

Momento Dos

El segundo momento que recuerdo fue cuando ayudé a Clariant a recuperar su dinero después de un asunto de unas licencias de SQL Server. Creo que fue un poco antes del primero, pero así es la memoria. Dos años antes quizá.

Esa sensación, platicando con la de control de calidad, de que me iba en dos horas, era un alivio monumental. Fue muy complicado recuperar el dinero. O mejor dicho, preparar para que pudieran recuperar el dinero. Se abrió la puerta y salí. Un aire frío en mi espalda en el estacionamiento de la planta. Iba a estar bien. Momento dos: mirar al cielo despejado. Mis cálculos son unos 29 años.

Momento Tres

El momento tres fue uno indefinible, pero que tiene más equivalentes recientes. En 1989 o 1990, máximo, vivía yo en Guadalajara. Acababa de mandar a mi novia muy lejos unos meses antes y me enfrentaba a una serie de situaciones complicadas. He comentado que unos vecinos se metieron a la casa a robar en la época que volvimos ella y yo, como dos semanas, y ella estaba en la casa conmigo, así que el asunto acabó en hospital y heridos graves. No yo.

Después la corté por otra cosa (básicamente fue a una fiesta con otra persona después que ya me había hecho unos dos o tres desplantes). Coincidió con que nos cambiamos de casa. Yo me fui de momento a vivir con mi abuela y mi papá y su esposa a la calle de Berilo, cerca de Plaza del Sol. Era un arreglo temporal. Creo que fueron unos 20 días antes que nos entregaran los dos departamentos a los que nos cambiamos después. Mi antigua novia se fue a la casa que estaban terminando de construir sus papás, en lo que ahora se llama El Colli Urbano.

Sin embargo, era un poco raro el caso, porque fui a ver a mi papá dos o tres veces en la calle de Berilo, y pasaba yo por el balcón donde estuve mucho tiempo sentado con aquella dama. Creo que entre ese balcón y la casa temporal eran seis o siete cuadras.

Una noche me pasó que iba caminando a Berilo, y una camioneta se me paró junto y me preguntaron cómo llego a la calle de Berilo. Le di los datos. No entendió, así que le dije: ‘Voy para allá, si me da aventón’. Así que me subí a la camioneta con el señor y su esposa. Yo llevaba manos libres, por lo mismo calculo que era un sábado. Ya que llegaron a la esquina pedí que me bajaran y me quedé pensando unos minutos.

Mi padre me había enseñado muchos años antes que no era buena idea estar fuera de la casa después de las diez. En la época de aquella dama, por hablar con ella, sí a veces llegué más tarde, pero porque me tenía que ir caminando de Plaza del Sol a Las Águilas, unos 30 minutos a buen paso, porque no eran fiables los autobuses.

Así que esa noche, afuera de ese lugar, me encontré pensando en una frase que dice: ‘No importa el lugar donde vives, sino lo que vive en ti’. Momento tres. 17 o 18 años.

La situación era simple. Hay personas que no tienen nada dentro, solo vacío y soledad, y tratan de pasarse de listos con los demás. Eso hundió la empresa uno. No fui el primero en saltar, porque más o menos me salieron con la vacilada una semana después de que trataron de aplicársela a otros.

En Clariant, algo por el estilo. Avisé que iba a saltar y lo que tenían que hacer para recuperar el dinero.

El caso tres: mis pies firmes en el piso y la mirada en las estrellas.

Hoy jueves me encontré afuera de mi casa después de las once por algo de mi hija. Cosa rara. En ese momento estaba solo, pero me quedé mirando las estrellas.

Las estrellas no son un sueño, son reales. Pero la mayoría no puede decirle adiós a los reflejos en el agua sucia del piso.

Prefiero levantar los ojos al cielo y sonreír.

Una Mujer cargando basura

Escribo esto en la madrugada del domingo primero de marzo de 2026. Cuando leas esto ya será tarde o en otro día, lector.

En ocasiones no se trata de escribir para sacar un pendiente, sino cuando hay que hacerlo, y a veces hay ideas que deben escribirse.

Voy a comentar algo que me pasó hace unos 25 años o quizá 24. Por razones que son largas de explicar, me acababa de cambiar de un departamento por el lado este de la ciudad, cercano a la carretera a Puebla. Viví allí un año, y por azares de la vida era lo mejor que podía hacer aunque tenía casa propia, no quería vivir en ella porque allí estaba mi papá.

Ese año 2001 por la carretera a Puebla (literalmente cerca de estación puebla del metro, linea café) fue especialmente raro, no malo. Pero en cuanto se pudo decidí moverme de allí y el destino me llevó con mis dos perros, un labrador y una cocker, a un departamento de tres recámaras más cerca de Candelaria de los Patos. No diré que fue un error, solo que el destino me llevó allí. Creo que viví alli año y medio o dos años máximo.

Igualmente, ya en ese lugar que estaba en Candelaria de los Patos, por azares de la vida, tuve que dejar de manera temporal (tres días) a mi perro labrador con una vecina, que acababa de quedar huérfana. Se había muerto su mamá y ella no solo no tenía ingresos, sino que estaba muy mal moralmente hablando. Dejé al labrador con ella de manera temporal, debido a que me salió un trabajo temporal de unos ocho días en Guanajuato resolviendo un problema de un cliente, y no me podía llevar al labrador, pero a la cocker sí. Los primeros cinco días estuvo el perro en la casa de la que me estaba cambiando y en una visita rápida lo dejé con esa vecina que se ofreció a cuidarlo. Le di comida para el perro y dinero. Ni ella ni su mamá trabajaban en algo fijo y allí no había papá.

El día que regresé de viaje, compré más comida para perro y nadie me respondió en casa de mi vecina. Mi departamento estaba en un tecer piso, y una ventana daba al patio donde estaba mi perro. Así que vi que mi perro tenía agua pero no comida. La comida estaba lejos de el y su plato limpio. Una situación complicada. Él me olió y empezó a mover la cola. Así que lo que hice fue hacer una bolsa con medio kilo de croquetas y echarlas por la ventana con cuidado para que le cayera cerca. Abrió la bolsa y comió. Esa raza no ladra mucho y afortunadamente no son histéricos, pero sí inteligentes y pacientes cuando quieren. Viendo que yo estaba allí, el perro estaba tranquilo, y había una cubeta con fuga pequeña de la llave de la que él podía tomar agua. Era lo suficientemente listo para caminar al borde de su cadena, porque estaba amarrado, y hacia del baño lo más lejos posible. Tenía él una transportadora donde se podía meter y como era un perro muy noble, y no era época de lluvias, pues estaba tranquilo el y estaba tranquilo yo.

Me pasé como tres días tratando de recuperar a mi perro. La vecina no abría la puerta. Pensé que a lo mejor se había muerto de hambre. Tan mal estaban las cosas. Mi perro un poco ansioso, la cocker no se diga. El segundo día recuerdo que le eché también a mi perro un hueso poroso. Él feliz.

Al cuarto día oí un ladrido seco, a eso de las tres de la tarde.

Me asomé y estaba la vecina, a finales de sus 20, tambaleándose en el patio. Primero pensé que había un problema mayor. Como que estuviera borracha o débil. Agarró unas ramas. Mi perro se paró inmediatamente sabiendo que algo estaba mal. Lo siguiente que vi fue que ella agarró una bolsa de basura como de las del súper de antes, y caminó vacilante hasta la puerta. Bajé a darle las gracias y darle algo de dinero.

Le vi en sus ojos hambre y un esfuerzo sobrehumano para estar en pie. Lo que quería era sacar la basura de su casa. Las ramas eran de un árbol pequeño que talaron unos días antes que yo llegara, de lo que no supe. Pero fue quizá el último intento de ella por ser una persona… decente.

Por relación con vecinos de la zona y por el grupo de Rojo Intenso / Ojos Alerta AC la seguí viendo ocasionalmente durante unos cinco años. La última vez que la vi fue hace año y medio, unos diez minutos. Debe tener ahora sobrepeso, a 95 kilos. Caminaba tambaleándose, usaba bastón. Debe ser de 51 o 52 años.

Me queda presente como el último momento de decencia que le vi, fue ese día cargando la basura de dentro de su casa y las ramas tratando de salir, de limpiar. Además del dinero le compré unas quesadillas de chicharrón prensado que vendían cerca para darle las gracias. Las comió con hambre. Lo que no me esperaba es que era ese tipo de persona que no pueden aceptar sus errores. Que se ponía agresiva con cualquier persona cerca, no por tener miedo de que le quitaran lo suyo.

Literalmente mordió la mano de todos los que trataron de ayudarla, que fuimos pocos. Si ella fuera hombre estaría muerta. Ser mujer le permitió sobrevivir, no por sexo, sino por compasión.

La vida de esa persona permanece porque mi perro ladró y yo estaba allí. Probablemente ella hubiera muerto el siguiente día.

Y probablemente hubiera sido mejor para ella y para todos.

Pero en la época actual he visto muchas personas que atesoran basura, sean osos de peluche a sus 20, o literalmente basura que tienen en su casa en bolsas. Como soy observador, luego veo afuera de casas o dentro cuando está la puerta abierta, botellas de refresco llenas de colillas de cigarro. Envases vacíos de cervezas. Platos sucios en lavaderos, unicel en bolsas, a veces todo, a veces solo una o dos cosas.

Tengo cosas que hacer el próximo domingo, pero para no errar, hoy en la mañana a eso de las ocho saldré de mi casa a revisar el terreno. Soy de aquellos que cuando van a un lugar desconocido tratan de conocer el terreno para tener idea de qué puede ser o salir mal. Es raro que haya bolsas de basura en casa, menos cuando estoy enfermo y no salgo.

Muchas personas meten basura a sus vidas o la avientan. Me tocaron casos de sabotajes industriales, acosos de secta, o personas que sabotearon sus propios foros poniendo anuncios de Tupperware o de cursos sin sentido. Que no están dispuestos a salir al mundo.

Yo me encuentro nuevamente en una de esas encrucijadas. Diría el I Ching que hay que ganarse el pan lejos de casa. Desde el cliente de los monolitos, he hecho varias cosas desde mi casa pero no fuera. Estoy como en 1992 dando soporte desde mi casa. Eso me ha funcionado casi 34 años. Es raro que tenga que buscar algo, por lo general viene a mí.

De momento tengo pendiente el servicio social de la carrera. Calculo que en unos siete a nueve meses termino todas las materias. En época de pandemia mi trato en la familia era que yo debía estar atento a responder problemas de clientes. No podíamos perderlos. Rara vez salía de la casa a menos que fuera absolutamente necesario. Era lo correcto. Sacar la basura para mí era indispensable, desde siempre. En época de los foros yo explicaba que correr a los vendedores o a los de la secta, que sacar la basura no es censurar.

El problema que veo hoy se divide en dos partes. Por un lado tenemos demasiado turista en la vida que gasta su energía en juventud en estar de paseo y tirar basura, sin hacer del mundo un mejor lugar para vivir. Que nadie los aguanta y se preocupan qué les pasó. Nadie va a amar a un turista cochino, ni a un turista a menos que vaya con él.

He visto cosas muy feas que he tenido que limpiar de mi mente. Cosas en vivo y cosas en fotografías. Violencia extrema o desórdenes mentales. Hace unos 20 días revisé una computadora que tenía un problema, de un cliente de la startup. Vi imágenes de lo que podríamos llamar porno con dibujos animados, probablemente generados por inteligencia artificial. Nada que salvar de la máquina. La formateé tres veces y avisé lo que encontré antes de regresarla. Personas que conservan basura.

No porque el sexo sea malo.

Por ejemplo, nunca he tenido que comprar revistas para adultos. Mi vida está bien así. Pero sí recuerdo que en la agencia de publicidad de los 90s recibían la suscripción de las dos revistas para adultos principales, porque estaban publicando anuncios en ellas de cosas de vino y demás.

Algo limpio.

Hay un momento en que sacar la basura tiene que ver con renunciar a un trabajo, o acabar una relación. Le explico a mi hija que una persona tóxica es la que causa problemas a los demás o que se los causa a sí misma.

Sí, hay enfermedades que discapacitan y no sabemos el origen, pero puede uno tratar de prevenirse contra ellas con una alimentación sana. Veo a jóvenes que no comen bien, porque o no investigan, o sus padres no lo hicieron. Se puede comer bien y nutritivo con poco dinero. Si lo sabré yo. Como nutritivo y el dinero no me importa pero gasto poco en comida en casa. Pero a veces me pasaba que moviéndome en las calles veía botellas de cerveza, las latas vacías de bebidas energéticas. He entrevistado personas idas en entrevista con marcas de agujas en los brazos.

Hay gente que compra comida de más y se les pudre. Creo que eso no pasa en mi casa desde hace unos diez años (menos algunas frutas compradas por mi hija). Siempre hay comida en la casa y desde antes de la pandemia una caja con alimentos por cualquier cosa. No es que sea paranoico o catastrofista, pero si se me acaba la avena o el puré de papa, prefiero abrir una caja que salir a comprarlo. Luego lo repongo.

A lo que veo es que aunque en ciertos trabajos debemos permitir un poco de basura en nuestras vidas, como diría Kant, la paciencia es una virtud del débil, y la impaciencia es un defecto del fuerte. Cuando tengo que tirar la basura lo hago.

En computación se usa un término que es GIGO. Garbage in, garbage out. Si metes basura, sacas basura. Y las personas meten mucha más basura en su vida cotidiana, como impuntualidad, mentiras, rencores.

En las escuelas nos hablan de puestos de autoridad. Maestros, jefes de grupo. Yo fui jefe de grupo y vocal casi todo mi tiempo en escuelas. No lo buscaba, lo era. Pero el problema es que por más que veas el problema y lo digas, no es que seas un tuerto guiando a ciegos, o un ciego guiado a otros ciegos. La mayoría de la gente confunde calidad con cantidad. No te van a hacer caso, ni es tu problema. El que avisa no es traidor.

La IA me permite, por ser limpio, hacer cosas limpias. Por ejemplo, ya tengo un teclado nuevo que voy a conectar mañana, pero de momento estoy haciendo que Copilot me revise la ortografía. Es algo limpio y honesto y lo podría  hacer yo de todos modos.

Pero pensé que algunos usan la IA para inventar conspiraciones, o fanfiction. No es que esté mal. Lo que para unos es basura para otros es arte. Me enteré hace poco que la Universidad de Guadalajara tiene como lema “Piensa y trabaja”. Eso ha sido mi vida siempre: piensa y trabaja.

En programación hay cosas que las IA no pueden hacer. Por ejemplo, te pueden decir que hay que cambiar un tornillo, pero que esté mal el dato. O esperan un servidor funcional. Literalmente cosas como desplazamiento de bits en lenguaje C, o chr 0 y caracteres de control en muchos idiomas no lo usan. Explico: un coche necesita mantenimiento, tu cuerpo también. No debes forzar el coche arriba de ciertos límites, pero por ejemplo a veces contrato algo de un precio de centro, lo hace un cliente, y resulta ser un coche por el que pagaste renta pero que no te permite moverlo arriba de 90 o tres cuadras lejos de donde lo rentaste. Son metáforas.

No espero nada de las personas ni de las LLM O inteligencias artificiales. Hay cosasque no pueden hacer. Esperan que para resolver algo estés tratando con personas RACIONALES. Se lo que es estar en una red con puertos cerrados que te impiden trabajar. ALguien aveces no es racional. No le ven el problema a oir musica ranchera en youtube  y quitarnos el ancho debandaque ncesitamos para trabajar. Desorden y basura.

En mi casa sí hay un poco de desorden. Una hija de 19 y varios perros lo hacen obligatorio. Pero basura, casi no hay.

No me tocó estar cuando murieron mis padres. Llegué a la casa de mi papá media hora después de su muerte, en el caso de mi mamá unas doce horas después. Falleció en la noche en otro estado de la república y no era buena idea viajar de noche. Muy poca basura en sus casas o refrigeradores. Lo más parecido era una caja de libros de mi madre, de unos 500, 20 si eran malos. Trataron de mantenerse limpios.

Ahora que lo veo, cuando veo en ventanas cosas que hacen daño, o platos sucios, me espanto un poco. Sí es normal tener un poco de desastre con perros. A la larga voy a tener menos. (Literalmente mi hija es la causante del desastre perruno actual, pero no voy a matar a un perro bueno ni a deshacerme de él).

He conocido personas que ya no pueden ejercer su carrera o no la tienen. Se mueven por esperanza y cuado se cansan emiten basura. Desde una conocida de la familia que era porrista en la preparatoria y que ahora a sus 50s es “chamán” de tratamientos de cacao para parejas. O personas de diversos niveles económicos que se dicen expertos en algún arte marcial desconocido. Fool and fooled. Quizá se lo creen. Lo mismo que los de la secta con sus invasiones extraterrestres y llamarse antropólogos cuando tienen antecedentes penales y25 errores gravesen un solo párrafo.

Cuando llegas a cierto nivel puedes dar clases de artes marciales, pero si no pudiste ejercer ¿para qué te dedicas a enseñar? Es diferente que hayas ejercido y lo hagas, pero esos maestros de artes marciales inexistentes o curadoras chamánicas de cacao son igualmente nocivas. No solo tienen basura en su casa, no se dan cuenta de eso.

Fool or Fooled.

Hay que sacar la basura de tu casa.

En unas horas salgo en mi viaje de exploración. Comeré algo y regresaré a la casa. No ando de turista. No necesito relajarme, soy cuidadoso.

Hay mucho en qué pensar. Me acuerdo como idea suelta de aquella frase: Forever and Never.

Siempre y nunca.

Y la imagen de esa persona sacando la basura de su casa o tratando de hacerlo, era entender eso.

Luego no pudo o no quiso hacerlo.

Conocí en los monolitos a varias personas decentes. Dos de ellos se permiten estar en un ambiente muy nocivo, muy tóxico. Otra es una abogada que a veces actúa con la madurez de una chica de 20. Su esposo igual. Son personas decentes, sí. Pero no ven todo lo que están tirando alrededor. Otro caso es una madre soltera que vive con el papá de su hijo en una casa que no es suya y ninguno de los dos tiene trabajo. Pues sí, eso causa problemas. Ya tienen 40 años.

A mí me resulta difícil explicar a la gente que sacar la basura y estar lejos de la basura son pasos necesarios para sobrevivir. En unos diez años tengo idea de dónde voy a estar. Las personas que menciono van a tener problemas fuertes a pesar de ser personas medianamente decentes. No sé si por miedo, pereza, flojera, amor o ignorancia, se permiten estar en lugares contaminados.

¿Sacas la basura regularmente?