Episodios inesperados

Algo que sucede en artes marciales o defensa personal es la tendencia a hacerte un guion inicial en tu cabeza, en base a memoria física, lo que le llaman Katas o posiciones de prueba o de entrenamiento solitario. Los momentos de kumite, pelea frente a otro, no son tan comunes pero es lo que te foguea. Una cosa son las situaciones ideales y otra son los enemigos, estén ellos internamente controlados o descontrolados.

Así que una vez que tienes cierta idea del movimiento original, simplemente dejas que tu cuerpo fluya. Mi maestro de defensa personal comentaba algo llamado espejear, que era reflejar o bloquear ciertos movimientos cuando, usando un lenguaje coloquial, «no sabes qué chingados está pasando». Eso funciona uno contra uno, no puedes espejear contra dos. Y eso hacía que las demostraciones en 1988-1990 fueran más útiles.

No tiene caso practicar siempre contra personas que usan el mismo estilo que tú. Así que, como parte de nuestro proceso de obtener cintas, se hacían demos en un lugar en Jalisco, contra personas de otro estilo. Mi grupo usábamos Wing Chun y variantes de Kung Fu, aunque se veían cosas relacionadas con Kempo  o Boxeo Tailandés como complemento, ahora llamado Muay Thai. Aclaro que Kenpo NO ERA LA VARIANTE PARKER.

Es absolutamente diferente enfrentarte a un Shotokan que a un Lima Lama. Y el problema básico de Tae Kwon Do son las tres posturas base previsibles, medianamente compartidas con Karate Do, y en lo personal me parecieron que los más centrados de ese tipo era Moo Duk Kwan (reconocida por el logo del puño amarillo) y la persona más capaz entre los estudiantes que vi esos años era una persona de Moo Duk Kwan. Nunca nos tocó enfrentarnos, pero sí recuerdo verlo en demostraciones de su propio grupo, y en una como atacante contra una pelirroja de mi grupo, justo la Loba Roja, que a pesar de ser nivel más bajo logró mantenerlo a raya el tiempo reglamentario.

Esto viene al caso porque a lo largo de los años en mi trabajo en supermercados mandé a varias personas a la cárcel. Literalmente unas 30 de cajas, y unas 40 de otras áreas incluyendo administrativos y compras. Aunque mi éxito mayor en ese campo fue una persona que con labia y trabajo convencí de renunciar, porque ella no sabía que no podíamos probar el robo que hacía, pero estábamos seguros. Historia larga.

El caso es que entre esos episodios siempre sabía que alguien se me podía poner agresivo. Me pasó dos veces con personal de piso, y lo único parecido fue cuando corrí a una persona por ser el un idiota, un seudo programador que no sabía buscar en Google, allá por 2010 en la empresa de comunicaciones vía satélite y se puso violento. Ya teníamos la liquidación pensada para una semana después y estuvo a milímetros de pasar a golpes, pero no pasó.

No cuento incidentes como el del tipo fierrero que hacía fraudes con los tóners allá en 2017. Aquí me refiero al hecho de que un evento periódico y natural, que era despedir gente, si se me pusieron violentos como el 3% de los que acabaron siendo detenidos, y en total como un 1% de los no carcelarios. Sí, he corrido o tenido que decir a alguien que se va por rendimiento, pero aquí lo que me importa es que son cosas periódicas. Por ejemplo, menos unos 10, todos los que corrí fueron antes de los 28 años, y menos unos seis, todos los que mandé a la cárcel fueron antes de 2006.

El caso aquí es que era un evento periódico, regular. Tú no sabes cuándo te van a atacar en la vida real, y uno de los principios que aprendí de defensa personal es que no tienes tiempo de ponerte en guardia. Y los que esperan algo deportivo y ponen una pose, es algo similar a la guardia más visible de Kenpo, con una mano en la frente, que además no bloquea patadas y se me hace muy obvio.

Es similar a lo que comentaba en otro momento: que en combate real callejero o parecido, salvo ciertas excepciones, se evitan patadas debido a que quedas expuesto a una cuchillada que te puede matar casi de inmediato, y en los tiempos de mi amiga Policía me decía que no era raro, antes de tanta arma de fuego, que los pleitos a navajazos acabaran con alguien de defensa personal muerto por usar patadas contra navaja.

Claro que las situaciones cambian.

Otro caso fue que allá por el 2001, en ratos medio libres, apoyé a un conocido, que era abogado, a ir cobrar dinero por facturas. Creo que fuimos unas 20 veces, quizá 30. Sobre todo íbamos por parte de su despacho con clientes que ya se les iba a notificar, y por lo general se manejaba unos dos días antes de quincena, y a veces dos casos el mismo día. Lo que yo hacía era acompañar a esta persona y por lógica fueron máximo 24 veces por las 24 quincenas, y unas ocho o nueve veces dos eventos el mismo día. Dos de ellos acabaron en pelea de la manera más inesperada posible. Íbamos a cobrar, y por lo general el actuario era nuestro testigo afuera del lugar, y nosotros al salir éramos testigos del actuario.

Pero dos veces, usando el vocabulario, se salió de madre.

Una fue en una empresa que vendía productos químicos, por un cliente que debía de trampas para plagas /ratones, y el que les recibió no tramitó el pago, mejor dicho lo tramitó y no nos pagó. Falsificó firma y nos atacó dentro. Eso no te lo esperas. Literalmente fue una sorpresa mayúscula que te ataquen dentro de una fábrica, el de mantenimiento con sus ayudantes, y todo el entorno era peligroso. El asunto acabó con la policía en el lugar, mi amigo inconsciente por los vapores de algo que se rompió, y yo intacto, pero se necesitó ambulancia y no para mí.

El segundo fue una de las situaciones más violentas en que he estado. Unas personas llegaron a un arreglo por documentos de un coche al que chocaron, y luego se cambiaron de casa. Así que, para poder deducirlo de impuestos como incobrable, era necesario una notificación con actuario. El lugar era una casa particular de esas casonas antiguas, en buen estado, un poco vecindad pero más bien eran casas de 1910 a 1920 como las que se ven por Santa María la Ribera, con lavaderos de piedra en el área común. Al entrar a cobrar, dos hermanos nos amenazaron, uno con cuchillo y el otro con boxer. Y estaban drogados. Igualmente salí ileso de ese lugar, pero cubierto en sangre. Igual llegó la policía y ambulancia y nos tuvimos que quedar en lo que se hizo una revisión de la casa de estas personas. Una mujer iba a agarrar una navaja de esas medio curveadas y el policía la pisó a la mujer que estaba agarrándola, luego pateó el arma y luego a la mujer, no con salvajismo pero sí era necesario. En ese momento los tres policias que estaban literalmente usaron el arma larga que suelen traer en la patrulla o por lo menos en esa época del 2001. Y Fue algo raro esperar, viendo a cuatro personas esposadas, dos de ellas sangrando y tres policias con arma larga apuntando al piso. 

Así que en ese giro un 10% de episodios acabó en una escalada de violencia.

Lo que me llama la atención de momento es que no puedes tú espejear un acto autodestructivo y lo que puedes hacer es dejar que se den en la torre solos por el transcurso del tiempo. Nadie está preparado para enfrentarse con locura de cierto nivel.

Actualmente lo que veo son episodios de estupidez. Literalmente mucho movimiento lateral. De cierto modo, no esperas violencia pero si cruzas la calle con los ojos cerrados te va mal, y es lo que muchas personas estan haciendo con sus vidas.

No me muevo si no tengo que hacerlo. No puedo espejear la autodestrucción ni la estupidez.

Aunque mi trabajo sí implica detectar robos o fraudes, desde 2012, tiempos del presidente Peña Nieto, he visto problemas más serios para que encarcelen a alguien, incluso sin reparación del daño, y casi siempre es necesario el equivalente a actuario o papeles de carpetas de investigación para que mi cliente pueda deducir.

Y a lo que voy es que lo que he visto desde hace varios años, unos diez, es decir antes de la pandemia, es que las personas actúan más autodestructivas que de costumbre. No me refiero a los zombies tecnológicos con el celular al cruzar la calle, sino que los episodios que he visto, frecuentemente, son de distracción. A mí no me sorprenden. Me guío por la pauta mental y la certeza de que no cometo ciertos errores, pienso dos veces antes de moverme, y aunque me tardo en moverme, casi nunca he hecho movimientos innecesarios por voluntad propia, solo para quitarme de en medio cuando alguien se autodestruye a sí mismo o a su empresa/empleador.

Como no espero nada no me sorprende nada, pero la pauta de los ultimos diez años es que evito estar en el camino cuando alguien decide estrellarse.

 

Slice of Life

Hay un término que escuché por primera vez en 1997 o 1998, y no sé si es la fuente. Estando en la agencia de publicidad, oí «Slice of Life» o rebanada de vida. Usaban el término para referirse a canciones que mostraban un momento de vida cotidiana, y, muy de vez en cuando, a un mensaje medianamente largo, como un comercial, pero no a una fotografía, para hablar de un vistazo a la vida de otros.

Puede ser que uno se identifique o no.

Por ejemplo, hay discos y canciones de 1990 que se vendieron tremendo, y los dos ejemplos que me vienen a la mente son dos cantantes de balada pop, que en mis negocios a finales de los 80 fueron los discos/cassettes más vendidos: María del Sol y Ana Gabriel. María del Sol tuvo un disco, y creo que fue el cuarto, con una canción llamada «Un nuevo amor», conocida por lo de «Basta, basta, este silencio me mata», del que María José hizo un remix hace unos años. El otro disco fue uno de Ana Gabriel donde venía una fusión de géneros, y la canción era «Hice bien quererte», aunque ella es más conocida por otras generaciones por la canción «Perfume» (la de «Pecado original»). Supongo que el éxito era que era un modo de ver a un «ejemplo»; ahora dirían empoderado, mientras que otras canciones tuvieron mucha menos repercusión, no de esos discos, sino de otros de la época. Por ejemplo, el disco de Un nuevo amor tuvo como cinco canciones que se oían en todos lados; las de Ana Gabriel y ese disco igual: si no era por una rebanada de vida, era por otra que se vendía. Durante tres minutos accedías a eso.

Otras canciones eran interesantes. Y no es que me guste el pop, simplemente era lo que se oía en el gimnasio. Mi negocio secundario era ese, la venta de discos originales por el descuento al que yo tenía acceso, pero era porque no era malo, era algo legal y medianamente moral.

Por ejemplo, recuerdo mucho, en 1989, que mientras estaba en las rutinas de pierna en máquina(pero no de banco, la que sube en diagonal) se oía mucho de fondo la canción «Besos de ceniza» de Timbiriche, y supongo que la gente se identificaba con que le pusieran los cuernos o no les hicieran caso. Otros no eran… interesantes. De discos posteriores o de ese, eran «Princesa Tibetana» de Erik Rubín y «Acelerar» de Paulina Rubio, que era la segunda parte de la de la llamada telefónica. Pero la canción de la llamada telefónica tenía un slice of life, y la de «Acelerar» era autodestructiva.

En tiempos más recientes, ya fuera de ese negocio, recuerdo que las canciones de Alejandra Guzmán, «Un grito en la noche», «Reina de corazones» y la reciente de hace unos diez años ya, «Mala hierba», eran algo por el estilo. Y eso lo vi en 1991.

Por 1995 empecé a ver anuncios destinados a dos mercados: uno «grupero» y el otro al que llamé «vida de comercial», que todavía veo en personas que sé que son corruptas o viven de prestado, con viajes y hoteles que no pueden pagar; wannabes, que quieren ser.

La idea de las webcam sexuales empezó allá por 1996. Recuerdo que en esa época se manejaban algunos sitios de chat sexual, por decirlo de algún modo, y no faltaba el gerente que me preguntaba cómo usarlos sin pagar. La idea era, desde el punto de vista de mercadotecnia, el equivalente actual a los que ven vídeos medio sexuales de damas en poca ropa, en su recámara, mientras están en un slice of life.

La idea detrás de las telenovelas viene más o menos de la época de Émile Zola y quizá de Chesterton, ambos escritores muy prolíficos, sentimientos retrógrados a veces, escapismo, lo mismo que tenía, por ejemplo, el Hernani de Víctor Hugo, que es extremo, pero no tanto como el infame Los Miserables. La primera vez que leí Los Miserables no tenía ni diez años, y solo pensé: «qué feo», igual que al leer El Perfume, otro libro conocido. Pero las slice of life normales deben ser comprensión y recarga. Ir a un restaurante a comer una buena comida: el trato debe ser justo, pero a la vez esperas algo como «doy X dinero y recibo de regreso X + 10% de energía adicional».

Las personas ven noticieros muchas veces porque no quieren pensar, o porque necesitan un slice of life. Quizá aprender a cocinar por YouTube o cómo resolver un problema puntual. Pero en mi caso, veo las noticias a diario pero porque estoy obligado por lo de factura electrónica y mantenerme al día de cosas como virus y demás; no es slice of life.

A veces ves vistazos sin quererlo. En 1988 conocí a una dama que estudiaba derecho, pero hacía muchísimas cosas de apoyos económicos a mujeres, y no era ella transa ni nada por el estilo, pero aprendí más con ella de lo que son las empresas y cómo crearlas y hacer presentaciones, que lo que he visto en cualquier carrera. Ahora ella de manera secundaria vende casas, no ejerció su carrera y supongo que tiene problemas de dinero, por el marido y el contexto. Pero…

He vivido el 90% de mi vida al momento preparándome para una batalla que no sé si llegará. Ver alguna serie, cuando lo hago, es porque la ponen cerca o porque tiene slice of life algo decente. Usando un ejemplo sencillo, hay varias películas sobre dos familias de padres divorciados o viudos que se juntan, desde las de Brady Bunch hasta la más reciente con Rene Russo y Dennis Quaid. Y en la casa lo que están viendo ahora es una serie con la misma premisa llamada Cinco niños (coreana), muy buena, y es mucho mejor en slices of life que aquellas dos. Hay varios argumentos simultáneos:

  • Los dos que no se deciden si se quieren o no.

  • El exesposo bueno para nada, casado con una mujer idiota pero divertida por los problemas en que se mete.

  • Los antiguos usureros que no tienen nada que hacer desde que se reformaron, y su hija que tampoco le tocó el reparto de cerebros.

  • Los dueños de un restaurante que perdieron un hijo y están muy metidos en dos profecías.

  • La Chica que tiene un amor imposible de siete años antes y el atleta de golf que conoce por casualidad.

  • La chica que sus papás se fueron a la quiebra y el director de cine fracasado.

Es una serie romántica pero con sentido del humor. Son quizá cinco situaciones reales que van mucho más allá; vamos por el episodio 14 de 54 de una hora, y son cosas medianamente reales.

En películas como Rocky esperas que sea el momento de la pelea, o en otras románticas que la persona se decida o que pase algo, pero con la mayoría de las personas no pasa nada, y aunque pase, tampoco.

En mi trabajo me entero de slices of life de muchos clientes. No oriento, pero aunque es algo que veo normalmente y no hago juicio de opinión, moral ni de valor, son por lo general problemas que puedo apoyar si me lo piden, pero están casi siempre en situaciones en las que ellos solitos se metieron.

Otros conocidos que andan por los 60 años casi casi les sentenció un médico, o se mueven ya y cambian de alimentación o tendrán problemas serios.

Sí, creo en un mundo mejor, y aunque de repente veo slices of life y me preparo para cierta batalla, no trato de descansar. Usando los sistemas de lectura de manos que conozco de las tradiciones mesoamericanas, tengo una característica dual: mis manos son a la vez de un guerrero y de lo que se le llama un monje, alguien super centrado. O en mecanismos como psicología del color y de reclutamiento de personal, soy idéntico en rojo y azul, agresión e inteligencia. No color violeta, que es otra cosa diferente. Toda mi juventud estuve metido mucho en los pensamientos, pero mi cuerpo se usaba como debía ser, y si bien los pensamientos son, en psicología del color, «azules», la voluntad de acción es «roja», así que es a la vez los dos slices.

No vivo una vida de comercial. Pienso, me mantengo en forma física y mental, y no me preocupo por las noticias de la CNTE, de Trump o de la vivienda en España. Que me entero, sí, pero es por buena memoria. Si oigo algo en la calle con cierto sentido, lo archivo. Cuando leo noticias de impuestos o de antivirus e inteligencia artificial, luego los comentarios me dan información bastante colorida. Somos lo que hacemos.

Así que de momento me encuentro en modo vigía, esperando; hay un Mercurio retrógrado funcionando, y espero que tres clientes me respondan. Si estuviera en los monolitos, sería momento de levantarme y ver si alguien me necesita o algo del sistema.

Al rato seguramente seguiremos viendo la serie. No está mal, pero es un ejemplo perfecto de slices.

Trailer :

https://www.viki.com/videos/1099372v-trailer-5

Donde ver cinco  niños: (viki)

https://www.viki.com/tv/29279c-five-enough?locale=es#episodes

Probable Servicio Social

Eso. Parece que ya encontré como hacer el servicio social, a mi edad se complicó un poco.

480 horas.

Lo bueno es que tengo un software util para esto. Y quiza puedo hacer uno de código libre para eso, en horarios de ese servicio. Calculo term,inarlo el servicio social a mediados de enero, asi que algo se puede hacer.

 

Actualizaciones automaticas

Ya van dos veces que un dominio de un cliente de mas de quince años conmigo tiene un problema en cpanel

De repente no envia correos , y su sitio no se ve. Ya van dos veces en este año.

Por alguna razón que no entiendo en algunas actualizaciones automáticas, casi siempre domingo o en este caso a las 13:30 aprox, de repente el sitio no se ve y no todos los correos salen.

Mi hipótesis es que esos scripts de actualización no esperan decenas de miles de archivos, ni mas de 30 cuentas de correos. Asi que mi teoría es que la actualización solo corrige los permisos de los primeros 30 a 40 mil archivos, o lo que se pueda en 30 segundos, y los correos individuales son archivos.

La solución de muchos es correr un script externo y segun yo es la causa del problema,:

NOTA: wordpress puede alterar los scripts. Yo tengo el .txt en un whatsapp con el cliente y en mi escritorio.

# Descargar el script
wget https://raw.githubusercontent.com/PeachFlame/cPanel-fixperms/master/fixperms.sh
chmod +x fixperms.sh

# Ejecutar para el usuario procimek
sudo sh ./fixperms.sh -a USUARIOCPANEL
Si quieres ver todo lo que hace (modo verbose):

bash

sudo sh ./fixperms.sh -v -a USUARIOCPANEL

Lo que yo hago es correr esto :

# Crear el script en /root/fixperms.sh
cat > /root/fixperms.sh << ‘EOF’
#!/bin/bash
if [ «$#» -lt «1» ];then
echo «Must specify user»
exit;
fi

USER=$@
for user in $USER
do
HOMEDIR=$(grep $user /etc/passwd | cut -d: -f6)
if [ ! -f /var/cpanel/users/$user ]; then
echo «$user user file missing, likely an invalid user»
elif [ «$HOMEDIR» == «» ];then
echo «Couldn’t determine home directory for $user»
else
echo «Setting ownership for user $user»
chown -R $user:$user $HOMEDIR
chmod 711 $HOMEDIR
chown $user:nobody $HOMEDIR/public_html $HOMEDIR/.htpasswds
chown $user:mail $HOMEDIR/etc $HOMEDIR/etc/*/shadow $HOMEDIR/etc/*/passwd

echo «Setting permissions for user $user»
find $HOMEDIR -type f -exec chmod 644 {} \;
find $HOMEDIR -type d -exec chmod 755 {} \;
find $HOMEDIR -type d -name cgi-bin -exec chmod 755 {} \;
find $HOMEDIR -type f \( -name «*.pl» -o -name «*.perl» \) -exec chmod 755 {} \;
fi
done
EOF

chmod +x /root/fixperms.sh
/root/fixperms.sh USUARIOCPANEL

La mejor forma de detectarlo es entrar a errors y ver si no encuentra un archivo que si está alli. Si es el caso, como yo tengo acceso a root y muchos proveedores de hospedaje no lo tienen, varios proveedores tratan de sacar respaldo, que queda mal porque no ve siquiera todos los archivos. Mi solución funciona, copiada de un foro de cpanel hace años. Y si calculamos que son permisos diferentes para cada usuario de correo ….

  • desde el usuario de CPANEL no podrías respaldar archivos que ni siquiera puedes leer porque pertenecen a root u otro usuario. Solo root tiene visibilidad total. Y no podrías usar el script estandar así que un respaldo antes puede ser peor el remedio que la enfermedad.

Modestia aparte lo resolví en menos de diez minutos porque me acordé de la vez pasada.

Una comunidad orgánica que no es lo que parece

Uno de los puntos más raros de Castaneda y que hacen darse cuenta de que es una tomada de pelo es lo de borrar la historia personal. Una cosa es no decir ciertas cosas de tu pasado, y otra es huir de él. En lo personal, para no hacer preguntas incómodas a personas de los grupos de trabajo del Camino Rojo y tradiciones mesoamericanas, tanto mis maestros como yo, desde el inicio y sin que nadie nos lo explicara, no preguntamos nada ni exigimos nada, excepto la no venta de lo sagrado. Y además no sé gran cosa de nadie. Comento cosas de mi vida diaria o personal si sirve como referencia, y luego salen asuntos que «traen las personas». Pero, por ejemplo, puede salir en pláticas las estructuras con globos hechos para los monolitos, o que un hermano del Lobo Rojo anda agresivo, pero, por ejemplo, no pregunto ni sé en qué trabaja nadie de su familia o de otros del grupo.

En los dos grupos de mis maestros tradicionales era lo mismo. Nunca se habló de que alguien fuera a formar un grupo. El I Ching habla de comunidades orgánicas. En el conocimiento de Steiner y de un grupo tradicional que conozco, llamado la Hermandad Blanca (coven mexicano), se usa un término de la tradición: «El maestro debe ser buscado, no ofrecerse él». Empecé a entender esto en una fila del servicio militar, para la liberación de la cartilla; estaban metiéndose muchas personas en la fila hasta que puse un alto… y la comunidad de los de la fila se agruparon alrededor de mí.

Nunca busqué ser jefe de grupo, lo era. Modestia aparte, más inteligente y fuerte que los demás, y por lo general más cortés.

Otra de las reglas que aprendí, pero en este caso de mi maestro tradicional principal, fue: «El grupo puede seguir a un gallo sin alas, pero no a un capón».

En el año 1995 murieron mis dos maestros tradicionales, y ya se había formado un grupo alrededor de mí, después de unas pláticas que di en un auditorio de Ciudad Universitaria, después de que me invitó un maestro al oír mi plática en las Islas con los de los BBS. Así que, cuando murieron mis dos maestros tradicionales y todos nos callamos, había dos razones. No las comento aquí. Simplemente, aunque parecía que el grupo estaba unido por ellos, en realidad nos dimos cuenta de un problema real, y para cortar daños, básicamente los que no se quedaron con las casas pasamos a la opción Zero o corte de comunicaciones, salvo algunas reglas. No esperamos que se tuviera que hacer eso, pero en el año 1995, en el funeral de uno de ellos, estando con mi brazo en cabestrillo pero no enyesado, entendí varias cosas, no solo de reglas de afinidades, sino de necesidades prácticas. Había un grupo de tres o cuatro personas que quedaron aislados automáticamente… porque no se comportaban con el mismo honor que nosotros o nuestros maestros.

Y yo vivía en México. Esa fue la principal razón de la separación de hecho desde cinco años antes, y de momento, aunque sigo en contacto con algunos… viven de recuerdos. La doctora que fue mi pareja pertenecía a ese grupo, y falleció hace casi 30 años. Y las veces que fue a las reuniones de los Azulejos, me hizo el comentario de que era muy parecido a lo que vivimos nosotros en Guadalajara, claro que con algunos cambios por modo, tiempo, lugar y edad.

Sin embargo, la reunión de personas no es suficiente. Yo decidí libremente con mi padre cambiarnos a este bloque de departamentos hace muchos años. No muy bonito, pero relativamente seguro. Los datos en contra de la seguridad fueron los robos contra mí por parte de la secta dirigidos, en mi casa, por mis papeles personales. No hay un grupo sólido de vecinos, tampoco desconfianza, simplemente somos eso, vecinos de fila. Curiosamente, enfrente de mi vive una persona del grupo de los Azulejos =), pero antes de él, solo el trato mínimo con vecinos, y así fue también en algunos trabajos.

No me gusta ser interrogado, y en trabajos solo me pasó a lo estúpido en el 2008 en la aseguradora en que estuve tres meses por proyecto, pero la historia personal no es relevante muchas veces. Yo escribo por dos razones, y una de ellas es que me permite verificar fechas contra un marcador externo, las entradas del blog.

En Guadalajara, por 1988, hubo una serie de problemas con tres o cuatro vecinos por culpa de mi papá. Después de un enfrentamiento pequeño por algo, invitó a comer, creo, a los vecinos de junto, que tenían dos hijos vandálicos, uno mayor de edad y otro no. Vieron el equipo de sonido secundario de mi padre; no sé qué habrían hecho si vieran el principal. Mi padre tenía una pareja rubia de buen ver, y yo una morena. Y eso hizo enojar a los vecinos, y acabó con los dos jóvenes, un primo suyo y otros dos idiotas en el hospital. Tuve que resolver solo el problema de bola de nieve causado por mi papá. La razón era, como dije, cortesía y prudencia. A veces no puedes tener las dos; mi padre hizo algo cortés pero no prudente, y yo resolví el problema cuando se metieron en la casa a robar, siendo prudente pero no cortés. Filosofando a martillazos, diría Nietzsche.

He comentado que conocí a mis maestros de dos maneras: la más conocida es que, evitando que atropellaran a una dama, el atropellado fui yo y mi maestro iba pasando. La segunda es que, ya siendo parte de ese grupo, un día una compañera de la preparatoria me dijo de ir a un lugar. Y era justamente la casa a la que yo llevaba yendo dos o tres meses, una o dos veces al mes.

Uno de los conceptos que se trataban en ese lugar es lo que Castaneda llama «la sombra del guerrero» o «el guerrero de la sombra», pero en tradiciones mesoamericanas significa no solo aquello que sale de la cabeza en caso de peligro, sino un modo de moverse para entender y cambiar las realidades. Hay algo parecido en dos libros: Los nueve príncipes de Ámbar, de Zelazny, y de manera extraña en La ciudad en el fin del mundo, editada a veces como La ciudad al final del tiempo de Greg Bear, que es un libro que tiene buena la primera mitad y luego se vuelve basura. Hay personas que tratan de tomar ventaja ( ventajistas, los llama la Real Academia Española ) y otros que cambian el lugar a donde van, quizá soy de esos.

He estado trabajando en lugares que los cambios para bien los ofenden. Me han regañado principalmente por no hacer cosas imposibles, como cuando me pidieron enviar un archivo por GPS, pero principalmente hacer las cosas me ha vuelto blanco de otros intereses. Hago en lugar de soñar. No solamente los cientos de miles de líneas de código hechas en estos treinta años.

A veces uno no tiene historia personal de lo que les interesa. Nunca le he ido a un equipo de fútbol; si supe que ganó México ayer y por combate corporativo lo comenté, así como a una persona le digo «¡eso!» cada vez que gana el Cruz Azul, pero no me interesa en lo más mínimo el fútbol ni el Cruz Azul.

En mi caso, manejar cosas de manera pública me ha ayudado y en realidad perjudicado muy poco.

En el juego Eve Online hay muchas rivalidades entre grupos. De manera similar he sido parte de varios grupos; recuerdo mucho la época de Fubar, una alianza que literalmente desapareció de la noche a la mañana como Pandemic Horde, y cómo fui a dar allí. Curiosamente, un piloto del juego que es mi proyecto a largo plazo por su capacidad para usar una nave y skins relativas, estaba buscando casa entre sus pendientes, ya que en el juego muchos grupos son paranoicos. Había pensado en tres grupos principales. Y uno de ellos me invitó hoy cuando iba pasando por su cuartel, por mera casualidad. Lo malo es que esto implica no hacer nada de comercio externo por tres meses, en lo que se borran mis historiales de la API, ya que puede espantar que tenga 120 b, o unos tres años de juego en bienes, de un grupo que es inicialmente para inexpertos. Pero la nave que me interesa usar es en Null, un Draugur… que justamente tiene como bono poder dar saltos pequeños con varias naves ayudantes.

Ahora estoy en una situación que me hace pensar en esto, pero por Eve Online.

Literalmente algunas personas arriesgan mucho. Muchísimo. Yo no busco adrenalina y me conformo con logros medianos y constantes. Solo que la buena suerte de este piloto me va a obligar a preparar cambios, y literalmente no busqué.  Y de momento ya es parte de un grupo, y la nave que pienso usar es mediana. Vamos a ver que sucede.

Traducciones y desidia

No sé si escribí que hace unos días necesité hacer una traducción de un video ruso sobre Eve Online. Normalmente habría copiado la transcripción en Google Translate y obtenido el texto, pero preferí hacerlo usando la inteligencia artificial Gemini. Tan mal estuvo, que me devolvió el texto sin traducir e hizo unos cuatro errores graves seguidos. Increíble que le fallaran tan mal los cambios, pero literalmente la burbuja de la IA parecía que iba a tener un sobreviviente… y no va a ser Gemini, que era el que llevaba todas las ventajas.

De momento me encuentro escribiendo aquí esperando que «un dominio se propague». Es una prueba que estoy haciendo y me quedé a mitad de configuración por un error medianamente mío, que en realidad no lo es.

Uno de los problemas de trabajar con software es que luego no te lo quieren pagar. Yo siempre manejo separado el hospedaje web de los dominios, y muchas veces, con clientes ya antiguos, uso dominios temporales. El año pasado, para el cliente hospital que salieron con una vacilada (no tenían computadoras con mas de 4 gb o mas recientes de 2017 en pleno 2025), compré un dominio temporal y ese dominio lo usé temporalmente para el cliente «diciembre» de lo que hice en pandemia. Pero a pesar de que le cargué el sistema e invertí tiempo, literalmente no lo usa. Qué desidia. O sea, le configuré el software, pero no entra desde hace meses. Cliente es el que paga, así que lo apunté ahora a otro servidor. No discuto.

Ese dominio pensaba usarlo para pruebas, expira en unos dos meses. Fue un gasto y así son las cosas.

Lo que me extraña un poco es la desidia de la gente… y sus demoras.

Por la prueba que voy a hacer, empecé a configurar un Rocky Linux 10, aunque prefiero Debian, y me sale un warning raro de PHP. Ok. Menos razones para usarlo en un futuro, solo que en este caso quiero diferenciarlo visualmente de mis servidores Debian en el panel de control.

Luego se tarda mucho en instalar, pensé que era mi conexión, no lo sé. Acabó y me veo en la necesidad de registrar otro dominio. Me doy cuenta de que dos de los proveedores cambiaron su interfaz, y cambiaron algo también de PayPal hace dos meses, así que me da error y si lo compra de todos modos, me encuentro teniendo que hacer ajustes sobre la marcha porque a alguien, no por desidia, le dio por cambiar algo a propósito para que pases más tiempo en el sitio en lugar de hacer lo que vas a hacer. Y si te descuidas, te ensartan un cobro extra.

Mientras escribo, me acuerdo de unos incidentes del 2009, donde me tocó ver varios descuidos en compras por Internet, memorables, por un diseñador gráfico.

Me llega una solicitud de una conocida y aunque le da otro nombre al puesto, lo que quiere es un project manager. El sueldo no está mal, pero es en un coworking en casa del demonio, y eso implica que no dan computadora. O sea, ¿esperan que el usuario que trabaje con ellos pague una súper computadora y la lleve en coche diariamente? Ese tipo de software requiere 16 GB y es incompatible con coworking. No solo por el giro, sino por seguridad de la información y del equipo.

Regresando al server, en este caso quiero probar un software que es una idea para clientes futuros y pulirlo un poco, sobre todo porque tengo tiempo libre y la próxima semana es posible que no; es algo que era una idea.

Un descuido en lo de nombres de dominio podría costarme varios cientos de USD, por razones varias. Y eso me lleva a ver lo de la previsión y comodidad para otros: sean clientes, compañeros de trabajo, familia o, en su momento, parejas.

Un ejemplo simple. Ya expliqué porque no hablo de mi familia aquí: por protegerla de personas que he corrido de trabajos, o del problema con aquella secta destructiva que me acosó durante años, sin embargo…

Mi padre falleció a los 67, mi madre a los 71. Por lo que sé, tengo mejor salud a mi manera que mi padre, si bien él era muy fuerte físicamente. Mi madre sí tuvo varios problemas de salud aunque vivió más que él. Los problemas de ambos fueron también causados por desidia, aunque siempre estuvieron lúcidos. En mi caso particular, llevo casado 17 años, lo cual no es una eternidad, pero sí más largo que cualquier relación de pareja de mis padres, por separado o juntos.

Tengo uno o dos pendientes más que el software mencionado, y por lo general no tengo pendientes porque así me gusta vivir. Cosas de trabajo planeadas para años o retrasadas años, suelo hacerlas en seis meses máximo, con cuidado y calidad. «Mide dos veces para cortar solo una», dice un refrán chino. Pero no veo eso por ninguna parte en muchos de mis clientes, como el que no revisó nada del software ni me dio acuse de recibo. No puedo proteger a los clientes de sus propias decisiones, ni a mi familia, pero sí puedo estar tranquilo. Como dice aquella frase: «No dejes para mañana lo que puedas hacer hoy», aunque yo lo suavizo con: «pero sin agotarte»

Es cierto que a veces no puedes hacer un pendiente por ser cosas futuras. Ejemplo, ver la película de Avengers que se estrena en diciembre, si estamos en junio.

Y a veces no depende de mí.

Por ejemplo me pidieron unos documentos de la licenciatura que estoy terminando y no me contestan y dos clientes no me han contestado de su ultima entrega. Esperar.

El camión de la basura

Mientras escribo, debería estar haciendo una tarea de ética, pero la maestra no solo no está titulada, sino que el material es malo (el peor de toda la carrera) y algo está muy mal. Debo entregar esa tarea hoy, así que probablemente en cuanto termine de escribir esto, lo haga.

Se necesita al camión de la basura, pero no hay manera de mandar a la basura el material de esta señora, o por lo menos, no hasta que tenga la calificación. Hay cosas que en su momento fueron a dar a la basura que no debió ser, pero en este caso, hay varias cosas simultáneas que pienso.

Una firma de consultores de EE. UU. dice que en un futuro el precio de los tokens será en promedio por lo menos de 2000 USD mensuales por programador, que es el salario en USA. Lo que significa que en principio en México se pagaría más del doble de lo que quieren pagar a un programador; eso no va a pasar.

Ahora bien, ayer mismo tuve problemas con Gemini, que usé para una traducción del ruso, y en realidad hemos retrocedido. Las capacidades de la IA ahora son iguales en público a las de hace un año, y eso no significa que hayan modelos ocultos como el tal Mythos/Fable, sino que simplemente, aunque tengas el dinero, los modelos no cumplen lo que hacían antes.

Es normal que las herramientas valgan más que el tiempo de la persona. Ejemplo: un camión de basura es una herramienta que vale más que el tiempo del operador. A veces piden en construcciones personal con su propia herramienta. No sé si eso llegue a las computadoras, pero se viene un problema muy serio. Si el materialismo dialéctico dice que debemos ser dueños de nuestras propias herramientas, eso significa que no solo el cerebro, sino incluso modelos antiguos fiables, tendrán valor de supervivencia.

Y la mayoría de las personas no tiene ni herramientas ni cerebro, o lo usan muy mal.

Cuatro materias y una ingenieria

Me acabo de enterar de una ingenería en software por sistema abierto. Me faltan cuatro materias para acabar licenciatura en contaduria, y desarrollo de software lo hago hasta dormido, Revisare y aviso a finales del mes que entra pero segun yo, lo que tendria que estudiar solo serian una o dos materias de cálculo.

Por mientras, recibi calificaciones de dos materias mas de contaduria, y segun yo faltan solo cuatro materias para acabar la carrera.

Edit: No creo, sera el proximo año. Uno de los papeles está en la universidad actual y para un duplicado tendría que hacer demasiadas cosas.

Codigo Moral y cosas curiosas

Desde hace muchos años me he regido por una serie de normas morales prácticas, basadas en parte en el estoicismo, en parte en Kant, pero que vienen de raíces más antiguas. Algunos lo llaman Camino Rojo y otros Culto de Mitra. En realidad, el Camino Rojo actual ha cambiado de muchas maneras y en grupos mesoamericanos se asocia con la acción, a diferencia de los modos contemplativos.

Conocí a maestros tradicionales del camino de Mitra, y por lo mismo del Camino Rojo, allá por 1988, a los 16. Conocí a mis maestros de dos maneras. Pasados unos dos años era parte de los dos grupos de trabajo, lo que podríamos llamar el público, equivalente a los Azulejos, y el de Tapalpa, equivalente a lo que hacemos en las reuniones del segundo sábado, en otra de mis casas.

Esos grupos los coordino desde 1995. En 1992 empezaron de manera informal, con tres cambios importantes. Uno en 1995 por la muerte de mis dos maestros con tres semanas de diferencia, y otro en 2004 aproximadamente, debido igual al fallecimiento de una persona de Córdoba, Veracruz. Podemos decir que ya tenía grupo formal de lo que los gnósticos llaman primera cámara, y en caminos tradicionales se les dan nombres diferentes, equivalentes entre magia ceremonial, rosacruces, y caminos de Mitra y derivados.

Por el año 2006 hice el primer intento de crear el segundo tipo de grupo. Hubo señales de que no era el momento adecuado, y se hicieron otros intentos en 2009. Hay una razón de que se maneje un quórum de 7 para preparar una habitación, en base a lo que Guénon llama escuelas iniciáticas. Dar más detalles no viene al caso, pero en medio de la pandemia era imposible seguir haciendo salidas avanzando en lo que son caminos mesoamericanos, y se pudo reunir el grupo de siete para preparar un área, y fue muy interesante porque se pasaron ya las tres pruebas básicas. Faltan dos, pero no es el momento por otras razones.

A mí me tocó en mi segundo año para poder hacer algo, en 1989, pasar por las dos más difíciles y las otras tres el tercer año. Fueron las circunstancias.

Tenía que ver el código moral principalmente.

Uno de los temas más curiosos es el simbolismo que está en Saturno, y su equivalente. También hay otro conocimiento en temas más pesados, como el libro de Abramelin. Son palabras mayores. Pues resulta que a los 19, por una serie de cosas, era evidente que posiblemente me tuviera que enfrentar a una persona que se desvió del camino, y que tuviera que tomar el lugar de una tercera persona, que estaba en Cuernavaca con un grupo de trabajo. No hizo falta.

Hay mucho simbolismo y mucho conocimiento práctico en mitología comparada, esto va desde griega a romana, hasta lo que está detrás de Abramelin, Orfeo y los doce trabajos de Hércules. Parte del camino de Mitra. Es simbólico, pero se aplica en la vida real.

Dos personas de aquella época me explicaron que hay trampas en muchos lugares, tanto en la vida real como en los símbolos. Y Abramelin tiene eso. Solo el código moral te salva de las trampas.

El caso es que en mi primer trabajo, allá por 1991, ocasionalmente llegaba a trabajar después de haber ido a Cuernavaca a ver el lobo rojo del grupo de mi maestro, al que parecía que iba a tener yo que ayudar. No hizo falta, pero en una de esas entré a mi trabajo y le pusieron un sello al libro: «supervisó protección». Recuerdo ese sello de mi primer trabajo. Se controlaban todos los bienes que metías al trabajo por robos.

Ahora, hace unos minutos, me encuentro en 24 de junio, noche de San Juan. Un conocido que se cambió de ciudad tiene problemas medianos, y para explicarle algo busqué el libro de Abramelin que tengo guardado con las precauciones del caso. Y mira lo que son las cosas. Según las tradiciones, el 24 de junio es muy importante. Y faltan diez minutos para el horario ideal.

Ya le avisé al interesado.

¿Coincidencias?

No creo. Es código moral.

La noche de San Juan, supervisado por protección.

Breve Sueño de oficina – Secuencia

Hace unos 15 días tuve un sueño no de secuencia, y el anterior, unas semanas ya, y probablemente dos meses.

Como el último parecía un cierre, malo o regular, de la secuencia, no esperaba volver a soñar en secuencia.

Estaban los mismos elementos en común que hacen un sueño de secuencia. En este caso, estaba la dama Margarita, por lo que supongo que ya van tres veces que he soñado con ella en sueños cortos, sin sentimientos, pero es de las personas con las que más he soñado en mi vida.

Todo el asunto del sueño era muy corto. Lo de siempre: iban a ir a comer y yo no iba para no dejar mi oficina sola. No es el mismo edificio el del sueño que el real, pero se mantienen los elementos que lo hacen normal. No era frustración no ir a comer, es algo normal. Tenía que cuidar el fuerte, y así ha sido siempre que trabajo sin subordinados (en Monolitos tenía a los de servicio social, pero sin autoridad ellos no podían quedarse en una hora de comida).

Se veía contenta la dama Margarita, yo normal. No mucho que decir, a diferencia de muchos sueños donde se ven confusas las caras, en este veía a varios, incluyéndola a ella. Sueño sin sentimientos. Solo lo pongo por completitud y es bueno que la secuencia siga.