Se oye mejor como título, pero en realidad debería ser «Gritos y habilidades blandas».
Sigo en la casa cercana al pueblo magico pero hoy regreso a casa temporal. Mañana de vuelta aqui.
Me encuentro sentado por tercer día sin internet en una de mis casas. Se supone que hoy viene el técnico. pero no creo que lo haga. Desayuné hace rato 200 gramos de queso manchego y cinco salchichas; es lo mismo que cené ayer.
No me molesta.
Ayer o antier me enteré de un conocido, programador pero de la mitad de los años que yo, que salió de donde estaba trabajando por un recorte de personal, y le dijeron que «trabajara sus habilidades blandas». Sí, las habilidades blandas le faltan un poco, pero eso me puso a pensar.
He trabajado en 31 años en unos 15 lugares en total, además de proyectos que he hecho. Por ejemplo, Semarnat y lo de agencia de publicidad fueron por proyecto, aunque fueron simultáneos a otras cosas y por casi dos años cada uno.
Llevo en el mismo lugar con ingreso central desde 2012; los monolitos siempre fueron secundarios.
Haciendo un análisis por comparación de habilidades blandas:
- 2003-2006 estuve en una fábrica de alimentos. Mis usuarios estaban muy contentos, pero me fui porque estaba haciendo lo del área de sistemas, la jefatura por sueldo de programador, tres años sin aumento, y el dueño era muy raro. Literalmente empezó a gritarme un día de la nada, aunque mi principal motivación fue irme por cuestiones de dinero porque venía una hija en camino y de parto complicado. Unas semanas después salieron el subdirector y otra persona más por el software basura Dynaware, y por lo que supe también la jefa de cobranza después de que no le quisieron pagar la reparación de su coche que dañaron dentro de la misma planta. Así que ahí me fui, pero no fue una situación de habilidades blandas, sino de sentido común. La de recepción y almacén era probablemente la usuaria más difícil, pero solo yo hablaba bien con ella. Por cierto, el director y dueño ya debe haber muerto por problemas de un cáncer en la cabeza, literal.
- 2006 a 2009 El segundo: literalmente fueron gritos. En el año 2006 a 2009 aprox estuve en una empresa bastante grande con un sistema de compras, pero dejaron de dar el bono del 40% negándose a revisar mi trabajo. El usuario final de compras era muy difícil, pero incluso él estaba contento. Un día me pusieron como base 25 puntos para obtener el bono (que no me habían dado tres meses antes por no revisar), entregué 96 puntos e igual se negaron a revisar. Por el IETU estaba recibiendo solo el 50% de lo acordado en realidad. Así que, ante una sesión de gritos de la mano derecha del director, relacionados con que por lo visto no quería que funcionara el sistema de compras, y porque se puso en ridículo con un Office en chino (literal demostré que sí funcionaba usando uno alemán y uno griego), me levanté y me fui.
- No cuento el caos de las aseguradoras. Tuve que pedir acuse de recibo e igual no quisieron pagar el bono; mi jefe estaba contento, su jefe no, pero no es mi culpa que no consideraran mi sueldo y que les quitara comisiones. Ahí no hubo gritos y solo fueron tres meses. Es un caso de mala gestión de proyectos y se sabotearon solos porque echaron a perder el código y disco duro.
- 2009 a 2012 Después vino la empresa de comunicaciones vía satélite. Tenía problemas de rentabilidad porque metieron a un bueno para nada en mi lugar y me pasaron a proyectos especiales. El día anterior a irme me tocaron gritos de parte de esa área porque le dije que no era posible hacer tres proyectos de los que solo tenían el nombre, yo solo, y además arreglarles 200 máquinas virtuales de las que no tenían la contraseña. Ahí lo que querían era que en tres meses o un mes hiciera lo que ellos no hicieron en tres años, pero sin las claves, sin autoridad, y con una conexión malísima porque se la pasaban viendo videos de YouTube.
En el caso de los monolitos estuve prácticamente tres años: 40 usuarios felices; mi área era la única de 10 direcciones que entregaba a tiempo un reporte e implementé cosas que querían hacer desde hace diez años. Mi jefa me pidió con voz alta que cometiera un delito y le dije que no. Decentemente les di la clave para el servidor, aunque no era mi obligación por la manera en que lo manejaron. Esa área tiene problemas serios y ya no están ni las analistas ni el jefe de las analistas, y toda la paraestatal se está yendo al demonio.
Lo que tienen en común es que, en la aseguradora, los gritos fueron de ellos. Los usuarios finales no tenían problemas conmigo. Incluso es ridículo que en la de vía satélite me pidieron que arreglara su desastre, pero no puedes limpiar Chernobyl.
A mí nadie me ha dicho nada de habilidades blandas. Pero las habilidades blandas no pueden arreglar un asunto de mal manejo del negocio, y el mejor barómetro es el usuario final. Todos estaban contentos conmigo y resolvía pendientes diariamente.
Me vino a la mente lo que me dijo el director jefe de mi exjefa: «Yo que usted estaría muy enojado». Y le contesté: «¿Por qué? Me hablaron feo, ofrecí solucionarles un problema, ¿por qué me voy a enojar?»
Veamos:
- La fábrica ahí sigue pero el jefe directo salió menos de un mes después que yo por lo de Dynaware, y soy el único que no salió salpicado.
- La empresa del IETU sigue; uno de mis dos jefes directos es el director ahora por ser primo del dueño, pero el ambiente era tóxico y no cumplían su palabra. El otro jefe es el que me gritó, y si no cumplían su palabra, pues era obvio que no es lo mismo recibir 7700 que 14000 usando proporciones del IETU (en realidad serían 17 sobre 29 a términos actuales, más los otros bonos, pero con retenciones era peor).
- La aseguradora no cuenta. Siguieron en el mismo sitio web malísimo por diez años y ahora están en un coworking. El proyecto de 2008 sigue siendo el mismo, con mercado cautivo y sin posibilidad de crecimiento porque el cliente son otras aseguradoras.
- La de vía satélite: salió mi jefe y otras dos personas menos de cuatro meses después. Siguen queriendo pagar lo mismo que hace 17 años (salí de ahí en 2011 casi 2012 después de tres años). El problema no era yo.
Del cliente de los monolitos solo sigue mi jefa, pero nadie sabe por qué, y no es habilidades blandas; probablemente por ser mujer y el asunto de género, pero no se cumplen los procesos, destruyeron la mitad de la información y ya perdió a sus dos jefes de departamento y a mí. Nadie quería trabajar con ella entonces. La otra causante del problema, la de pagos, ya le dieron cuello.
Así que, con excepción de esa jefa y del de la aseguradora, probablemente ya todos cayeron por su propio peso.
Pero sí he visto muchos casos de que por expectativas imposibles los negocios no funcionan.
Eso no fueron gritos.
Se me ocurren unas cinco o seis. La gasera desapareció de sistemas por algo similar y falta de sentido común elemental; soy uno de los que me salvé. Otra empresa fue absorbida por la competencia. Claro que gritarle al jefe de entrega a domicilio (trabajo pesadísimo) que era esposo de la de cotizaciones a gobierno va a hacer que la de cotizaciones a gobierno se vaya, y con ello tres cuartas partes del negocio. Ahi no me gritaron pero me negué a reducción de 50% del sueldo. Otros lugares que conozco pensaron que habilidades blandas era mentir al cliente. Lo que pasó con Clariant, de lo que fui testigo, o lo del segundo proyecto de Semarnat y el tercero en que no estuve involucrado pero me enteré. Está el caso también del proyecto del Hotel Nikko, que se comprometieron a lo imposible y acabaron con demanda en 2000.
Me comentaba mi conocido que la semana anterior le dieron aumento a todos menos a él. Eso no es indicador. También me pasó en las gaseras. Y en este caso, pues si las startups no son rentables, agarras razones, expectativas irrazonables y stack dudoso. Estos no son problemas de habilidades blandas.
Con expectativas imposibles los negocios no funcionan.
Habilidades blandas incluyen no mentir y no expectativas imposibles. Realidad sin concesiones pero con cortesía.