Cambios de jugada y autodestrucción

Igual no es mi caso.

En la casa contrataron Amazon Prime por un mes y están o estamos viendo una serie llamada «Nos vemos en la oficina». Luego hago reseña, pero me hizo pensar en varias cosas aparentemente no relacionadas.

Sí, estamos de momento viendo tres o cuatro series a la vez. Aquí los demás se distraen fácilmente.

Digamos que muchas veces, parafraseando una idea de la serie, ves una isla y vas allí. No te lamentas, vas, ni te quedas en el agua en que te puedes ahogar. No estás ahorrando fuerzas. Te estás muriendo. Sí, una isla puede ser aislamiento o con menos compañía, pero no te ahogas.

Aqui es una idea que salió en una serie pero tiene potencial.

El día de hoy es cumpleaños de una Ingeniera en alimentos que conozco, que nunca se tituló, y que me tocó ver que se estaba autodestruyendo. Dar detalles sería irrespetuoso, solo que no la vi en su mejor momento. Llegué a ir a conciertos de música clásica con ella, una o dos, porque le daban boletos gratis, en una sala particular de la cual su jefe era patrocinador, uno de tantos.

Sin embargo, el año 2001 vi demasiadas cosas raras en lo particular, en el ambiente de trabajo, y en el caso de ella igual. En ese momento uno de mis pocos clientes que sobrevivieron a esa «caída de dominó» de la economía era justamente su jefe, un abogado con el cual tenían a medias una empresa relacionada con un servicio de catering de tequila. No digo más para no sacar de lado su idea de negocio, que era lo suficientemente buena para servirme en una tarea de licenciatura hace unos meses. Justo de la maestra que no ha dado la calificación.

El caso es que esta dama trabajó poco tiempo en una empresa de alimentos, tuvo una especie de shock cuando hubo un desastre allí y se dio cuenta que también tenía que ver con coordinar la limpieza de desastres. Y además, por un análisis de hace unos meses, me di cuenta que nunca se tituló. O sea que estudió pero no tiene cédula y no ejerció su carrera. Hay un homónimo en la literatura popular y no menciono nombres, pero su nombre es el mismo que una persona de la vida criminal de unos 25 años más popularizada por un libro. Y en una de tantas, hace como 18 años, haciendo pruebas en un sistema de seguridad en una dependencia del gobierno lo comenté como ejemplo homónimo y problema. Así que se anotó su nombre por parte del personal de ahí que usaba mis sistemas, que se enlazaba con algo llamado Plataforma México. Y hace unos años me enteré que esa persona, no la homónima, sacó un apoyo por desempleo a nivel delegación o algo así, la delegación y edades cuadraban. Nombre no tan común. Me dijo la persona con la que hice lo de Plataforma México.

A mediados de 2001 me encontraba yo con el pie seriamente lastimado y creo poco antes de esas fechas se casó su hermana, la cajera de banco. Yo comenté que no iba a poder ir porque literalmente estaba yo viviendo lejos, ese día en especial tenía que ir a San Juan del Río yo (lo que mostré) y en una llamada que hice cuando se pagaban largas distancias, usando una redirección de conmutador, me tocó una especie de hablada como si fuera una mentira. A ver:

Si yo se supone que estoy fuera de la ciudad, y puedo usar un conmutador de las gaseras donde trabajé para llamar de larga distancia gratis a Ciudad de México, lo hago. Y alegar después que no era una llamada de San Juan del Río sino local, es paranoia.

  • Creo recordar que le sugerí crearse un ingreso trabajando como cajera de supermercado. Su socio en la empresa de tequila no le pagaba ni la quinta parte del mínimo. Eso es autodestrucción.
  • Le señalé una isla (un trabajo digno, aunque fuera de cajera). Ella prefirió quedarse en el agua.

  • Si no lo hizo y prefirió ahogarse, no es mi culpa. Incluso no pensar hacerlo, aunque yo no lo dijera, era síntoma de problemas. Su hermana era cajera de banco, pero probablemente cuando le dije ni siquiera me escuchó.

Si mal no recuerdo, de ese grupo la ingeniera de alimentos, la cajera de banco y yo fuimos a una boda en Tepoztlán, y en otro momento nos encontramos en Acapulco y Celaya. Y si yo digo que estoy en San Juan del Río esos días es porque estoy en San Juan del Río esos días.

Resultado: el contacto se cortó por una serie de circunstancias. Yo me encontraba mal de dinero en lo que cabe y lastimado del pie. Esos dos meses o dos meses y medio que me tardé en caminar bien otra vez, arreglaron lo que pasaba en mi mundo real. Luego me di cuenta que oír problemas tóxicos de personas que ofrecías soluciones y no las hacían, pues…

Que hice yo ?

  • Señalarle la isla.

  • Ella prefirió el agua.

  • No es mi culpa.

  • Y encima, ni me escuchó.

Eso es un patrón: ver la autodestrucción, no poder evitarla, y no ahogarte con quien no quiere salir.

Así que hoy me acuerdo del día 3 de octubre, y la serie en cuestión no empieza mal, pero hay una serie de cosas autodestructivas en que se están metiendo las personas, que algo está mal.

En aquella época del 2001 no solo estaba lastimado de mi pie, sino que unos meses antes desaparecieron todos mis clientes menos dos. Me tardé en organizarme unos meses, pero parte de eso tuvo que ver en enfocarme no en problemas externos ni en los muy pocos problemas propios, solo en la isla que era necesario alcanzar. Incluso yo, sin estudios en aquella época, tenía 10 años de experiencia. En diciembre de ese mismo año, unos tres meses después de mi pie lastimado y en una economía del país brutal, entré a trabajar en otra empresa y todo se arregló, pero no poder conseguir trabajo de tu carrera, y a los 34, es un problema serio, como le pasaba a ella, y más sin título ni experiencia.

En mi caso, me tardé muy poco tiempo en sobrevivir enfocándome a la isla, al objetivo.

El tema no tiene que ver ya con la ingeniera de alimentos, sino con la serie.

En la serie «Nos vemos en la oficina» aparecen varios personajes exes de otros.

  • El relojero, que es exesposo de la mamá de la protagonista.
    • No actúa en lo absoluto como debiera ser. Tóxico en relación a su familia y no a los demás.
  • El exnovio de la protagonista.*
  • La exesposa del protagonista.

No entiendo eso. Algunas personas siguen en contacto con una ex por causa de fuerza mayor. Otros por gusto. En mi caso particular, solo me vi forzado a tener contacto con la mamá de mis hijos por mis hijos.

  • Primera novia: ella me buscó después que la corté dos veces porque se lo ganó a pulso. Me buscó el año siguiente estando embarazada (no de mí) y no me dijo, yo ya estaba trabajando y a medio camino de comprar mi casa por mis propios medios. La llamada la corté en menos de dos minutos y de que estaba embarazada me enteré después. Y me invitaron a la boda.
  • Doctora, no me gusta usar la Ouija y no es muy fiable.
  • Prometida, no. Parte del problema se debe a que cuando una hija no te puede ver porque mandaste a su papá al hospital, explicar por qué el culpable no fui yo sino simple autodefensa, no. Lo último que supe fue cuando se mató gran parte de su familia en un accidente.
  • La mamá de mis hijos: comunicación amigable, imposible. Ahorcar a mis perros, Secuestros, robos y otros delitos. Si me busca en público, perfectamente acaba en Ministerio Público en ese momento. Y siendo ella Bipolar menos.
  • Mi esposa, pues no es ex.

¿Qué pasa?

No se trata de dejar de frecuentar lugares; todas estas personas no estaban en una isla. Estaban en una isla que se hundía. La primera novia, la prometida, la mamá de mis hijos. Y si no quieren nadar, es previsible que se ahoguen.

No es asunto mío.

Yo estoy en una isla, no naufrago, sino explorando y aceptando la vida.

 Trato de ayudar a los demás. La ingeniera en alimentos acabó hundida probablemente. Algo similar pasó cuando me separé de la madre de mis hijos. Unas dos semanas después, noviembre de 2008, empecé a trabajar en un proyecto para Semarnat ganando 2000 USD más o menos.

Me acordé hace un momento del caso de la dama que se llamaba igual que la primera novia, la dama que era estudiante de derecho y a la que querían matar por algo que vio de las elecciones de 1988. Le tuve que contar todo ese problema a mi primera novia, que en lo que cabe fue comprensiva del problema. Pero a final de cuentas yo hablé siempre de frente al sol con aquellas cinco damas.

Pero al igual que la madre de mis hijos, la ingeniera en alimentos tenía su propia espiral de autodestrucción. En cuanto estaban en un lugar seguro se creaban un problema mayor. De la ingeniera en alimentos solo me tocó ser testigo, pero en el caso de la madre de mis hijos, víctima. Literalmente creaba problemas que, si podían repararse, eran muchos años para hacerlo.

A final de cuentas, uno DEBE alejarse de las personas tóxicas, y en la serie no lo hacen. ES UNA NECESIDAD MORAL.

Aquí en la serie hay demasiadas personas tóxicas. Raro de la productora «Studio Dragon». Y la seguí viendo, pero algo está mal. No empieza mal, pero estar cerca de personas tóxicas en el trabajo es fatal, y en las relaciones personales igual o peor.

Sorry por aquellos que por civismo tienen que convivir con una persona ex y perdida en el espacio.

Solo puedes ver la autodestrucción en presente, pasado y futuro, y no ayudar. Y bloquear a los que causen problemas para ti. Si quieren autodestruirse, es su asunto.

Algunos no quieren nadar, sino ahogarse y van directo al agua a ahogarse. Nadar en sí no es malo. Ahogarse si. Y si alguien hace una isla inhabitable tiene que vivir con ello. Los capaces nadan con una dirección. Algo similar a las aves del iching. El futuro de muchas aves es de suerte. Depende que encuentren una rama.

Para poder ayudar a los demás, lo primero es estar bien tú (hacer habitable tu isla o cambiarte a una habitable) y lo siguiente que esas personas se dejen ayudar.