El cliente de mayo 2025

Hay un cliente al que llamo «cliente de diciembre», con el que probablemente haga lo del servicio social. A él lo conocí a través de otro contacto en diciembre del 2021, para un proyecto absolutamente de locos que había que acabar en un mes. Y sí, lo saqué. Calculo que en una y otra me ha dado el equivalente de un año o dos de salario mínimo en sprints de dos meses. Ese proyecto de diciembre 2021 se terminó en abril por problemas del Covid, pero yo lo entregué el 22 de diciembre más o menos. Y no le invertí mucho tiempo.

Pero en mayo del 2025 me pidió ayuda para checar algo. Es lo que podría llamar «el cliente de los refrigeradores», del que ya hablé porque aquí que tenía algo muy mal en su operación y propuesta. No podía decir yo que eran operaciones simuladas, pero estaba cada caso del proceso, y además tenía investigaciones en camino del IMSS en todas sus razones sociales, que eran como cinco de refrigeradores. Por decirlo de algún modo, aunque ese no era el giro, pero algo estaba mal.

Mi propuesta en mayo de 2025 fue bastante tranquila. Los pasos previos incluían una lista completa de cómo estaban sus empleados, no solo para regularizarlos sino para poder hacer valuaciones de puestos. Para poder hacer algunos de sus requisitos, tuve que hacer gastos de 12 a 15 mil pesos ese mes de mayo, que los monolitos no estaban pagando, y ese proyecto se fue a la basura directamente cuando se negaron a pagar el anticipo. Tiempo perdido, y aunque fue un gasto de unos 12 a 15 mil pesos, calculo que el costo de oportunidad fue del doble, por cosas que no pude atender por ver a ese cliente. Es interesante que al mismo tiempo estaba yo con las fases finales de control de daños para la esperada implosión del cliente de los monolítos, que mis cálculos eran para el 10 de junio pero fue el 3 de junio.

Sumado al problema de agosto y septiembre del hospital que no pagaba a proveedores y que era un proyecto absurdo, realmente creo que el año 2025 es el año en que hice más gastos innecesarios en mi vida, y eso considerando que hubo años que invertí de 100 a 300 mil pesos en corregir estupideces de la madre de mis hijos, donde no atendí nuevos clientes por estar en juzgados.

Ahí mismo no considero ninguno de mis viajes de vacaciones como gastos innecesarios; fueron pocos y campechaneados con viajes de trabajo. Ropa no me compro si no es necesaria.

Celular: desde pandemia uno de repuesto, y entre los dos (Moto G31 y Samsung S07) valen menos que lo que pago de servidores cada mes, e incluso podría decir que teléfono fijo, agua y luz cada mes cuestan más que lo que cuestan los celulares.

Y me acordé de esto porque hace un momento, al buscar un mensaje para contestarle a otro cliente desde el WhatsApp, apareció el mensaje de los gastos que hice en 2025. Una cosa de nada, pero que esperaban: ¿análisis completo y dos o tres pasos para resolver el problema? Ya que les dije, pero el análisis completo y la aplicación del plan y desarrollo e implementación del sistema solo se hace con anticipo. Y luego en agosto me la trataron de aplicar de nuevo. Con lo mismito: «queremos el sistema, queremos la implementación, queremos tu plan de trabajo y escritos al IMSS, pero no te pagamos el anticipo». Qué estupidez. Y no era mucho; la cantidad era semejante a unos 35 mil pesos, sobre un gasto completo de 110 a 130 mil y tres a cuatro meses de trabajo. Menos del 25% de anticipo, y hasta con código fuente se quedaban al final.

Y sí he tenido clientes perdidos en el espacio, pero este en especial me hizo gastar dinero para un trámite que no sirvió de nada, y un requisito que hice de buena fe por ser deducible, pero que era un pretexto. No creo que ningún otro negocio que se dedique a este tipo de asuntos tenga la certificación que yo, la experiencia y la voluntad de resolver los asuntos. Como persona física en los 90s sí me tocaron clientes similares. Pero ese se voló la barda.