Puff. Mis naves ya aterrizaron, y llevo 26 minutos escribiendo. Son las 05:46.
Podría decir que en México tenemos fiestas de San Judas Tadeo, que son predecibles, el día 28 de cada mes. La gente en ciertas zonas está acelerada y por toda la ciudad hay cohetes, y eso pasa en muchas ciudades de México. Otras veces llegas a lugares tranquilos, y de repente hay fiesta patronal del santo de la colonia y la calle está medio cerrada por juegos mecánicos. Es molesto si tienes que pasar por allí. Es un poco como encontrarte con un teporocho que habla solo, y que tengas que pasar a uno o dos metros de él. Así son las incursiones. Como una fiesta patronal donde hay teporochos (NPC) que pueden ser violentos o no, pero también ladrones y asesinos en potencia si estás en Tepito o en la zona fea de Nezahualcóyotl.
Solo estás atento y no pasa nada. Dices que estoy haciendo aquí ? a las 4 am ?
O te mueves en la ciudad y ves a unos tipos en moto, que sabes que posiblemente están asaltando porque tienen toda la facha. Y eso te pasa donde sea. He visto asaltos en Las Lomas y Polanco en años anteriores.
Pues lo que me pasó hoy es que, al salir con mis naves de lowsec, al hacer el equivalente de cruzar la calle durante un minuto para entrar en la zona segura… INCURSIÓN. Equivalente a fiesta patronal, y con dos teporochos que me empiezan a gritar desde unos cinco metros de distancia. En este caso, dos NPC muy peligrosos pero que sé que no se mueven tan fácil a donde estoy yo. Pienso: esto no puede ser peor.
Como los muevo uno por uno, los dos primeros pilotos pasan a salvo, con su nave de carga, y entran a zona segura o más segura que ese corazón del barrio bravo a las 05:07 a. m. Y al entrar el tercero, aparece en la esquina un jugador en una nave Proteus, que es una nave cazadora y que, si me hubiera visto, podría llegar rápido a donde estoy, ya que yo tardo un minuto en encender el filamento de salida, siendo el equivalente de entrar a la estación segura del metro.
Esa nave es un Proteus. Ideal para cruzar la calle y hacer pinole a naves inocentes de transporte como yo, que no tienen nada que hacer en realidad en el barrio bravo a las 05:12 a. m. Está la cuenta regresiva de salida de allí. Es el equivalente a caminar rápido a la otra estación. Del minuto faltan 30 segundos. Inmediatamente pienso que es como si vinieran hacia ti los dos borrachos (oh, oh… los NPC se empiezan a mover hacia mí) o peor aún, que los tipos raros en moto vayan hacia ti. Me doy cuenta a la distancia de que están las «combat probes» o detectores de naves del Proteus, pero no el Proteus, lo que significa que hay un 90 a 100% de posibilidades de que esté volando hacia mí. Cuatro segundos. Dos segundos. Aparece el Proteus a unos tres metros de mí. Alcanzo a usar el filamento y llegar a salvo.
Ahora sí que me salvé por pilocatábasis (el arte de salvarse por los pelos, según el libro El péndulo de Foucault). Pero ¿qué está haciendo otro jugador a las 05:10 de la mañana de sábado ahí y viendo para este lado de la calle?
Todo salió mal. Los NPC o equivalente de fiesta patronal. Que el tipo raro en moto fuera pasando, y un minuto para cruzar la calle.
Me salvé.
Me quedan allí todavía unos 2000 a 2500 millones repartidos en cinco o seis naves con material que quizá me conviene esperar al evento promoción de diciembre, donde es más fácil rescatar esas naves. Después de todo, es el equivalente del 10% del capital.
No hay prisa, pero los próximos seis días hay incursión o fiesta patronal. Así que de este lunes en ocho analizo de nuevo la situación.
Pero sí, memorable. Incursión más Proteus contra la última de mis naves de 130 millones. Curiosamente, el personaje es una piloto mujer que tiene un nombre relacionado con suerte.
Creo que no era posible un final más memorable donde saliera indemne. No me destruyeron, pero fue el equivalente a cruzar Reforma a las dos de la tarde con los ojos vendados, y resulta que hay una rodada de Harley Davidson.
Por mientras, el Proteus no me hizo nada.