Una incursión y un Proteus

Eve Online es un juego brutal, y voy a tener que hacer algunas comparaciones para explicar lo que me pasó hace un momento. Son las 05:20 de la mañana del sábado.

He comentado que estaba «sacando» material de un lugar en una zona media, llamada Lowsec. En términos del juego, estaba sacando unos 18 000 millones en material, equivalente a siete meses de suscripción, unos 3200 pesos. Debe ser como la décima parte de lo que tengo en el juego en material «líquido» o que puedo convertir a dinero.

Y como usaban mucho volumen, lo más práctico fue preparar más o menos 100 naves de carga de 130 millones cada una, y unas 90 con carga de valor de 3 millones. Además en estos meses saqué otras naves en medio con cosas pequeñas y valiosas. Todas las mañanas a las 04:50, desde hace meses, me levanto a las 04:50 en lugar de las 05:15 habituales, y «saco» tres naves a partir de un proceso de entrar a una zona peligrosa antes del reinicio diario de los servidores y después usar un salto aleatorio, que te puede mover a un lugar seguro o a uno inseguro más cercano a la seguridad y la solvencia.

Hoy saqué las últimas tres de 130. Las de tres ya las saqué, y me quedan una o dos naves con valor de 2000 millones, o 350 pesos, y tres naves con valor de 120 millones pero diferentes.

Es decir, el objetivo ya se cumplió en un 90 por ciento o más. En situaciones ideales, en dos días, con tres pilotos, dejo el lugar limpio. Aunque mis cuentas dicen que ya rescaté 18 000 millones, al mismo tiempo, por ganancias y otros procesos, el valor actual ya es de unos 21 000 millones, así que aunque ya saqué el grueso del material, quedan unos 2500 a 3000 millones.

Normalmente los domingos, o sea mañana, si hay jugadores temprano, es más riesgoso.

Pero aunque estoy a salvo hoy y ya se cumplió un objetivo, hoy fue un día memorable por relativa mala suerte, aunque no pasó nada malo.

Primero: ¿cómo llegué allí?

Por tres razones. 1) En el juego a veces hay ofertas de cosas que venden otros jugadores, y como puede verse, tengo confianza en lo que puedo hacer para salir de ese lugar en específico. 2) Hay un mecanismo donde, por bases de jugadores destruidas en null sec, el área más peligrosa, el material va a dar en ciertos casos a uno de doce sistemas de low sec, zona media, que a veces es más peligroso. 3) Me gusta tener en la vida y en el inventario de los juegos todo más o menos ordenado.

Como parte de mis procesos industriales, a veces compro algo a otros jugadores, en «contratos del juego», aunque traiga objetos adicionales que no necesito, incluidas en un paquete donde viene lo que si necesito. Y a veces me equivoco. El año pasado, sin saber muy bien cómo, terminé con una cantidad impresionante en volumen de algo relativamente inútil y que iba a ser complicado sacar por grande. Igual o más complicado de como estoy ahorita. Y me di cuenta de que lo mejor que podía hacer era convertirlo en un objeto que sí se pudiera vender, y que preferentemente usara menos espacio. Así que, de tener unos 7000 millones que no podía sacar, me resultó mejor ir comprando ofertas del material complementario. Esto es un juego, y en la vida real a eso se le llama «promediar hacia abajo», que es una forma de ocultar las pérdidas y no es buena idea.

Solo que aquí el resultado del proceso era algo más pequeño, más valioso, y que sabía que podía sacar como ya lo hice. De manera muy segura en diciembre, de manera «normal» con una mecánica de Navidad, o como lo hice ahora a lo largo de varios meses, basándome en la idea de que perder el 5-10% era aceptable y que, si no había mecánica de Navidad, no iba a poder sacar nada.

El juego tiene varios conceptos no amigables en lo absoluto. Zonas que están en guerra civil, o insurgencias. Otro concepto es que hay «incursiones» donde un tipo de enemigos muy pero muy malos, NPC, aparecen en una zona y sector aleatorio donde están unos seis días, y jugadores con formaciones de combate específicas se encargan de ellos y hacen dinero.

Y este es un juego PVP, donde cualquier jugador puede matarte si tiene una nave lo suficientemente buena. Así que mi razonamiento fue: sacar las naves no es tan complicado. Las invasiones rara vez te atacan directamente y lo que haces es no pasar por allí.

Simple sentido común.

Imagínate, en la vida real, que estás en una ciudad como Ciudad de México. Hay zonas que no son demasiado peligrosas de día, como La Lagunilla o Tepito, pero puede que haya tiros. Yo no voy a esos lugares. Usando un ejemplo, imagínate que tienes que ir allí de noche. Tampoco suena buena idea. Usando una metáfora: imagínate que mi proceso de sacar objetos tiene que ver con el equivalente a salir completamente de una estación del metro, a las 5:02 a. m., cruzar la calle y entrar a otra estación del metro. Una vez que entras a la otra estación de metro estás seguro. Pero en ese lapso de cruzar la calle puede haber mucho viento o mosquitos, «NPC», una que otra rata, y existe la posibilidad de que haya ladrones. Pues no parece buena idea hacerlo en la vida real, pero es solo un juego.

En lo personal, por cuestiones del destino en la preparatoria en Guadalajara, se consideraba que la prepa 5 y la prepa 7 eran los «colegios» y eran las prepas a donde iban personas de zonas bonitas como yo. En esas dos prepas no era raro que los estudiantes tuvieran coche. Pero la zona donde yo vivía, por cuestiones que nunca entendí, estaba en la calle de la separación de zonas entre prepa 5 y prepa 6 en el aspecto de asignaciones. La preparatoria 6 era una zona llamada Miravalle, más peligrosa, en varios aspectos como ir a Nezahualcóyotl, de la zona suburbana. Y a mí me tocó por azar ir a esa prepa… en la tarde. Así que durante tres años estuve saliendo de esa zona bastante atento, y de los estudiantes que yo conocía solo éramos dos con coche. Pero coincidió que hicieron arreglos en la calzada principal, que se volvió, durante dos años y medio de mis tres años, un empedrado que deshacía las suspensiones de los coches. Así que los dos primeros años y medio llevé mi coche unas cuatro veces, porque no me quedaba otro remedio, y el último semestre, ya con la calle arreglada por fin, sí lo llevé mucho más.

Tuve la buena suerte de que iba a esa zona lunes a miércoles. Otro turno iba de jueves a sábado, y seguro les fue peor. Salir de allí a las 21:30 no debió ser bonito.

Puff. Mis naves ya aterrizaron, y llevo 26 minutos escribiendo. Son las 05:46.

Podría decir que en México tenemos fiestas de San Judas Tadeo, que son predecibles, el día 28 de cada mes. La gente en ciertas zonas está acelerada y por toda la ciudad hay cohetes, y eso pasa en muchas ciudades de México. Otras veces llegas a lugares tranquilos, y de repente hay fiesta patronal del santo de la colonia y la calle está medio cerrada por juegos mecánicos. Es molesto si tienes que pasar por allí. Es un poco como encontrarte con un teporocho que habla solo, y que tengas que pasar a uno o dos metros de él. Así son las incursiones. Como una fiesta patronal donde hay teporochos (NPC) que pueden ser violentos o no, pero también ladrones y asesinos en potencia si estás en Tepito o en la zona fea de Nezahualcóyotl.

Solo estás atento y no pasa nada. Dices que estoy haciendo aquí ? a las 4 am ?

O te mueves en la ciudad y ves a unos tipos en moto, que sabes que posiblemente están asaltando porque tienen toda la facha. Y eso te pasa donde sea. He visto asaltos en Las Lomas y Polanco en años anteriores.

Pues lo que me pasó hoy es que, al salir con mis naves de lowsec, al hacer el equivalente de cruzar la calle durante un minuto para entrar en la zona segura… INCURSIÓN. Equivalente a fiesta patronal, y con dos teporochos que me empiezan a gritar desde unos cinco metros de distancia. En este caso, dos NPC muy peligrosos pero que sé que no se mueven tan fácil a donde estoy yo. Pienso: esto no puede ser peor.

Como los muevo uno por uno, los dos primeros pilotos pasan a salvo, con su nave de carga, y entran a zona segura o más segura que ese corazón del barrio bravo a las 05:07 a. m. Y al entrar el tercero, aparece en la esquina un jugador en una nave Proteus, que es una nave cazadora y que, si me hubiera visto, podría llegar rápido a donde estoy, ya que yo tardo un minuto en encender el filamento de salida, siendo el equivalente de entrar a la estación segura del metro.

Esa nave es un Proteus. Ideal para cruzar la calle y hacer pinole a naves inocentes de transporte como yo, que no tienen nada que hacer en realidad en el barrio bravo a las 05:12 a. m. Está la cuenta regresiva de salida de allí. Es el equivalente a caminar rápido a la otra estación. Del minuto faltan 30 segundos. Inmediatamente pienso que es como si vinieran hacia ti los dos borrachos (oh, oh… los NPC se empiezan a mover hacia mí) o peor aún, que los tipos raros en moto vayan hacia ti. Me doy cuenta a la distancia de que están las «combat probes» o detectores de naves del Proteus, pero no el Proteus, lo que significa que hay un 90 a 100% de posibilidades de que esté volando hacia mí. Cuatro segundos. Dos segundos. Aparece el Proteus a unos tres metros de mí. Alcanzo a usar el filamento y llegar a salvo.

Ahora sí que me salvé por pilocatábasis (el arte de salvarse por los pelos, según el libro El péndulo de Foucault). Pero ¿qué está haciendo otro jugador a las 05:10 de la mañana de sábado ahí y viendo para este lado de la calle?

Todo salió mal. Los NPC o equivalente de fiesta patronal. Que el tipo raro en moto fuera pasando, y un minuto para cruzar la calle.

Me salvé.

Me quedan allí todavía unos 2000 a 2500 millones repartidos en cinco o seis naves con material que quizá me conviene esperar al evento promoción de diciembre, donde es más fácil rescatar esas naves. Después de todo, es el equivalente del 10% del capital.

No hay prisa, pero los próximos seis días hay incursión o fiesta patronal. Así que de este lunes en ocho analizo de nuevo la situación.

Pero sí, memorable. Incursión más Proteus contra la última de mis naves de 130 millones. Curiosamente, el personaje es una piloto mujer que tiene un nombre relacionado con suerte.

Creo que no era posible un final más memorable donde saliera indemne. No me destruyeron, pero fue el equivalente a cruzar Reforma a las dos de la tarde con los ojos vendados, y resulta que hay una rodada de Harley Davidson.

Por mientras, el Proteus no me hizo nada.