Walden o la vida en los bosques, de Thoreau, es un libro impresionante. Y es quizá uno de los libros más necesarios de todos. Es posible que no lo haya puesto en mi lista de libros preferidos, principalmente por corto, pero en importancia creo que es de los 5 libros más importantes de todos los tiempos.
El día de ayer pasaron una serie de cambios en leyes o propuestas, de los cuales me entero porque estoy obligado por mi trabajo a estar al pendiente de las noticias. Por ejemplo, ayer salieron dos vulnerabilidades en PHP, un lenguaje de programación que viene por defecto en casi todos los servidores, y ya tenía instalado el cambio a las diez a. m. Por cierto, el cliente de los monolitos no creo que lo puedan actualizar, pero afortunadamente es una falla «no crítica» en el sentido de que es difícil realmente explotarla. También me enteré de noticias por cambios en leyes, principalmente de Hacienda y factura electrónica, porque mi trabajo implica mantener actualizados varios sitios de factura electrónica que programo desde cero.
Así que, mientras estaba yo instalando cambios de servidores, me puse a pensar en los dos cambios de leyes que salieron en México. Una sobre el manejo de dinero digital, que suena muy bonito pero mucha gente no lo puede usar y que en un principio solo aplicará a gasolineras y casetas. Me consta de ciudades en México con miles de habitantes donde solo hay un cajero ATM, y los billetes hasta gastados están.
El otro cambio tiene que ver con una reducción de topes, por decirlo de alguna manera, en lo que se le llama modalidad 40, que es un sistema de ponerse al día con cotizaciones pendientes para jubilarte por el IMSS por la ley de 1973. No está publicada completamente pero parece que dificulta que la gente se pase de lista con las sobrecotizaciones por modalidad 40, y jubilarse con 25 UMA que serían quizá unos 89 mil pesos al mes.
En la práctica mucha gente no llega a los 65 años en sus cabales o de salud bien. Y mucho menos con 500 o 1000 semanas cotizadas. Cuando me casé, mi esposa llevaba toda su vida menos una cosita de nada, por honorarios. Creo que la segunda cosa que hice ya estando casados fue darla de alta como empleada de una de mis empresas, para que tuviera semanas de cotización, y sí, tiene más de las 500 necesarias. Como dato, a su hermana igual se lo ofrecí y no quiso. Resultado: la hermana no se va a poder jubilar. Ella y su esposo abrieron una empresa hace como cuatro años pero está difícil que pueda cotizar otros seis, porque igual ella siempre fue por honorarios. Y eso son los afortunados de la ley de 1973.
Muchas personas tienen hijos a lo bestia para que les ayuden. O indirectamente es lo que hacen. Por ejemplo, tengo un cuñado de más o menos mi edad, que no trabaja desde hace diez u once años. Era ingeniero químico y si recuerdo bien se dedicaba a manejar una línea de producción donde hacían los DVD de Disney. Pero por su forma de ser salió y nunca pudo volver a encontrar trabajo. Es el mismo con el que tuve enfrentamientos porque le faltó al respeto a mi esposa, y no me acerco a la casa de mi suegra por eso. No puedo dejar impune algo así. Creo que perdió el trabajo unos cuatro meses antes de insultar o agredir a mi esposa en un correo que ni venía al caso (básicamente le di hosting web de WordPress, le dio virus por usar chorro mil addons, y al suspenderle el servicio por eso me insultó a mí y a mi esposa por correo con copia a sus papás. Bastante inmaduro).
A lo que voy es que esta persona tiene tres hijos «principales» y uno secundario. Ya está divorciado. Casi no se puede mover, por tamaño, peso y me han dicho que tiene dificultades en las piernas. De sus hijos, la hija ya se casó y se fue de esa casa, el mayor está más o menos centrado (biólogo creo) de 25 años y ayuda con los gastos de la casa, y el tercero es una persona con problemas, de 19, que a mi juicio por cosas que hizo de joven puede ser una de las peores personas que he conocido. Y todos viven con la suegra jubilada, es decir la abuela, y ese hogar lo mantienen la jubilación de la abuela/suegra y el nieto mayor.
Qué asco. Me da cosa por mi suegra.
Las esperanzas de vida de muchos de mi edad o con cinco años de diferencia, es decir, 49 a 59, no son muy buenas en el sentido de que mucha gente ya tiene achaques. Conozco personas de mi edad con diabetes, o con problemas más serios. Incluso personas como la dama Margarita con artritis a los 40. Y otras personas como la dama de los emojis, abogada y contadora de unos 40 igual, pero que siempre ha estado por honorarios y por lo que sé si tiene una seudo plaza en Hacienda pero no sé los detalles. Ahí es cuestión de cansancio y tampoco está casada, con novios o familia menos una hermana que está en las mismas o con plaza en la SEP de Zacatecas.
Usando a esas damas de ejemplo, está otra que es la dama con nombre de piedra preciosa que probablemente tiene plaza en una paraestatal, pero su esposo tiene la edad mental de un niño de 12 años. Ella come bastante mal, y usa lentes. Algo de alcohol. Creo que en estados de Whatsapp es la que más pone bebidas alcohólicas de todos mis conocidos.
Al final la dama Margarita quizá no viva más cómoda pero lleva ventaja a pesar de la artritis no se agota y es amable con todo el mundo. Además de que tiene un hijo. Ah y una casa propia a medias con su hermano.
En mi caso particular, tengo dos hijos vivos con los que no se puede contar. El mayor ha estado demasiado tiempo con la madre desde antes de los diez, tiene problemas de salud provocados por los medicamentos que le recetó aquel médico que no deben darse a menores. No es muy listo y de mi parte no va a recibir ninguna ayuda por su participación en el secuestro de su hermana. Y esperar ayuda de alguien que está de acuerdo con que la mamá le robe el celular y la beca y haga perder un año de escuela a su propia hermana/hija, pues no. Mientras más lejos mejor. Tengo razones para pensar que no llega a los 45 años por cuestiones de salud.
La hija, pues por cosas de la mamá no come de manera saludable y se quema la vela de los dos lados. Por no seguir indicaciones se ha metido en dos problemas medio serios. El derivado de uno fue el secuestro NO la causa. Y lo ridículo es que a su edad yo ganaba tres veces más. No por ser hombre.
Hay cosas que son necesarias y otras que no lo son, eso es evidente. Por ejemplo, hoy uno del grupo mesoamericano sale de vacaciones y va a ver a parientes suyos a Campeche. Y por el viaje sí puede convenir ir en avión y una persona sola no gasta gran cosa. En mi caso, ahora que tengo que ir en diciembre a mi titulación a Los Cabos, Baja California, es posible irse en otros medios de transporte y ahorrar dinero, pero como no puedo llegar tarde a mi propia titulación, pues igual iré en avión. En mi caso voy acompañado así que son dos viajes, más el hotel. Eso son gastos necesarios. Usando un ejemplo, con mi padre fui muchísimas veces a Guadalajara donde teníamos mucha familia y creo que en una sola ocasión nos quedamos a dormir en casa de mi abuela, que en paz descanse, y eso fue porque por la hora era casi imposible ir a un hotel. Al día siguiente nos pasamos al Lafayette, que es el hotel que sigo recomendando en Guadalajara.
Pero ¿qué pasó con Walden?
He vivido toda mi vida con pragmatismo, pensando que el sistema y los recursos son temporales. No he tenido problemas por ejemplo en comprarle lentes Devlyn a mi esposa de 7000 pesos, o el pasaje de avión que comento. He estado limitado desde hace como un año y medio por lo de la paraestatal, pero sigo estando mejor que muchas personas. Sin embargo, necesito muy poco.
Ayer por ejemplo mi esposa tenía que ir a comprar algo y luego cocinar, pero era miércoles, día de pollo extra en Kentucky. Así que regresó con pollo KFC en cantidad casi doble, no por algo especial, no gasto extra de traído a domicilio. Creo que en mi casa jamás he pedido pizza a domicilio, bueno en esta casa. En las reuniones del segundo sábado sí, pero no tiene costo extra. A lo que me refiero es que no pago tarifas extras de intermediarios. Creo recordar que allá por el 2004 ocasionalmente mi papá pedía pizza Dominó a domicilio, pero no para él.
La idea central de Walden es simplificad, simplificad.
Hago lo que tengo que hacer.
Dos ejemplos.
Un ejemplo de Eve: Ayer despegué con cuatro pilotos en Eve Online, 3 con carga de 130 y uno con carga de tres, pero el downtime duró una hora y usar ese día era peligroso por otros jugadores. Solamente me reconecté con el de tres y hoy a las 05:05 rescaté a los otros tres. No corrí riesgos innecesarios. Por ejemplo ese piloto de valor tres, por estar la zona complicada al despegue saqué mejor uno de tres de carga que de treinta de carga. Hoy con otro similar de tres elegí dar un rodeo pasando por cuatro sistemas con riesgo de 5-10% que por dos sistemas con riesgo combinado de 60%. Es un juego, sí, lo sé. Pero hay aproximaciones sucesivas.
La mayoría de la gente no sabe a dónde va y por lo mismo no puede hacer aproximaciones sucesivas ni evaluar si es más o menos seguro.
Un ejemplo familiar: la madre de mis hijos tenía como principal defecto que a veces tomaba atajos que causaban problemas muy serios a otros. Sus errores podían causar a terceros o a ella misma problemas por días, semanas, meses o años. Y me di cuenta que no solo trataba de sacar la última gota de beneficio real o figurado de tiempo o dinero, sino que acababa creando situaciones autodestructivas. Ella es abogada y ejerce en práctica particular. Su segundo cliente era un diligencia de cobranza y su «mentor» de la universidad le hizo una recomendación, yo le dije otra: «no lo hagas», y estuvo a un tris de ir a la cárcel. El ser mujer la ha salvado, pero eso no explica que sea ridículo que tenga encima unas ocho carpetas de investigación mías, por diversos delitos, que no proceden a veces por razón de género o porque no abre la puerta. Y conozco otras tres denuncias contra ella. No por transa, sino por abusiva. La última vez que la vi en la calle fue por accidente, no me vio, y a sus 52 usa bastón.
Lo que ahora le llaman la plaza de la electrónica ya existía en 1992. Recuerdo estar por allí por cosas de trabajo y comprar equipo. Lo necesario. No un Ryzen 9 sino Ryzen 7. Mi trabajo en supermercados de 1993 a 1995 incluía un viaje forzoso a la calle de Chimalpopoca más o menos, es decir a unas diez cuadras de la plaza, todos los sábados. Yo salía de trabajar después de entregar documentación, a las once de la mañana de los sábados. Así que no era raro ir a librerías o a comprar a esa plaza. Recuerdo muy bien que vendían unos paquetes en Kentucky Fried Chicken de tres piezas cada uno. Dos o tres años antes era «mucho dinero» porque estaba comprando mi casa. Pero no estaba mal tener poco más de veinte años, casa propia y comerme yo solo seis piezas de pollo.
He comentado que pasé esos años sin novia y vale la pena después explicar por qué, eso lo haré después en otro post. A finales de 1994 casi seguramente los sábados iba al cine con Isabel, compañera de escuela universidad LSCA, y si bien no gastaba a lo tonto, sí recuerdo llevarla a lugares decentes porque era lo que yo comía. Pero no hubo ni un beso. Era otro tipo de relación en ese momento y cuando estuvo a punto de ser otra cosa, a ella le pareció bien tener una amiga con tres novios, lo cual no era honorable, sano ni práctico.
Ahora que veo los cambios en la ley de 1973 del IMSS o la modalidad 40 pienso en cuál podría ser el peor de los casos. Que mi esposa y yo nos jubilemos solo con un salario mínimo (lo más seguro es que sea con dos cada uno), pero sumando ayudas de gobierno y el ingreso regular que tengo, estaría en condiciones muy cómodas, incluso sin practicar contabilidad en personas físicas, que es un plan secundario, y suponiendo que no me caiga ningún cliente más de tiempo completo. También podría rentar alguna casa. He comentado que probablemente un 80% de probabilidades termino con otra casa más de aquí a cinco años.
Como nunca he sido ambicioso, y soy práctico, siempre he pensado en estabilidad y avances graduales. Hay cosas que me han causado «problemas» más bien molestias, como que en la pandemia un cliente no me pagó 240 mil pesos, o el dinero perdido de la paraestatal, a la que llamo «los monolitos», pero los pendientes que tengo son pocos.
Gracias a Walden.
Simplificad, simplificad.