Apoyos y vacíos los comento como dos cosas separadas, no «apoyos vacíos» que también me han tocado.
La mayoría de las personas pasan el 90% de su vida alrededor de una red de apoyo familiar, laboral, o incluso de compañeros de escuela o preparatoria. Por eso muchos que salen de escuelas, se empiezan a volver medio locos porque todo su mundo estaba alrededor de esa red de apoyos que crearon esos años, de repente no existe y tienen problemas.
Sí he creado a lo largo del tiempo redes de apoyo y hay cosas que pueden llamarse suerte. Encuentros fortuitos, como un gerente que me encontré en piso de venta en 1993 al que yo había ayudado y que me permitió cambiar de empresa y salir de una situación medio rara, o una solicitud de 2003 de empleo mezclada con dos encuentros imposibles con la misma persona a pie, cuando la persona nunca andaba a pie.
Apoyos de otro tipo sí he recibido ocasionalmente pero casi nunca lo he pedido. Explicar aquí porque no viene al caso. Agradezco al lobo rojo y al lobo café actual de mi grupo, por dos apoyos pequeños pero significativos. Uno me ayudó a comprar una puerta a prueba de robos para una de las casas y se lo pagué sobre aviso previo medio año después en plena pandemia, y el lobo café cuando murió uno de mis perros para hacer el funeral de inmediato, lo repuse a los dos días, por un lado por exceso de efectivo y de cosas que hacer.
Gracias si alguno lo lee.
De mi papá sí recibí apoyos y problemas también, por eso decidí actuar solo, y desde el 2005 eso se multiplicó. Como adulto me ayudó una vez con 500 pesos en un problema medio curioso, no por falta de dinero, pero ¿qué son 500? no gran cosa y él ganaba al mes variable pero era unas 60 a 100 veces eso en malos meses. Y me acuerdo de dos situaciones por la época del nacimiento de mi primer hijo, que no me da coraje pero podría darme coraje de todo lo que tuve que hacer por cambiarme la jugada los dos días previos. Lo resolví pero sin apoyo. Hay otros incidentes medianos o pequeños a los que no vale la pena dar vuelta, pero más problemas que apoyos, pero de todos modos no lo cambiaría, gracias.
Mudanzas, cosas así, siempre solo. Sí, en una de 2001 más o menos me ayudó Tigre de madera a mover cosas de una casa a otra, en la misma cuadra. Podríamos poner el apoyo de la familia de mi esposa cuando vendí una casa en el Bajío, que no me convenía ir yo. Al final fueron mi esposa y mis suegros a hacer la entrega de la casa. Como dato curioso, sí he recibido apoyo a lo largo de los años, sin pedirlo, de mi cuñada y su esposo, hermana de mi esposa, aunque no los veo desde hace unos años. La razón es que otro hermano de ellos no es decente y a nuestra manera no lo podemos ver por cosas diferentes. Yo no puedo ver a un hermano biológico de mi esposa (el día que lo vea se arma un buen lío por las que hizo), y como también su exesposa le jugó chueco a mi cuñada, pues están en una situación similar.
Suena más emocionante de lo que es. Yo di en su momento apoyo tanto consejos legales como económico cuando se pudo (antes de lo de los monolitos) pero ha sido algo normal, esperable y no abusivo de ambas partes.
Siguiendo con la lluvia de ideas de apoyos, pues… básicamente no es una vida difícil sino que he toreado obstáculos y tratado de mantenerme de acuerdo a la ley. Aunque algunos vean cosas como apoyos, como en época de las gaseras, no es un apoyo lo que pasó allí. Pagarle al que trabaja es lo normal, pero las situaciones problemáticas les causaron desastre.
Hay personas sueltas que me apoyaron en dos o tres batallas contra personas indeseables. Algunas fueron acosadas por la secta antes o después de conocerme, y por años, y siempre se mantuvieron firmes. Otras cuantas personas han estado allí.
En situaciones de trabajo me he sentido apoyado en 35 años por cuatro personas.
- La supervisora de mi primer trabajo, que hacía ropa a mano, porque hicimos un muy buen equipo al levantar tiendas y viajar de un lado a otro.
- La capturista rubia de la fábrica de Galletas por todo lo que tuvimos que resolver, era más apoyo que la morena. A ninguna de las dos las contraté yo, pero podíamos sacar el trabajo muy rápido esos años. No entran en la misma categoría personas a mi cargo de todos los años posteriores. Me causaban más problemas que apoyo real. Esa capturista no había que supervisarla, y no solo era eso. Estudió sistemas, pero trabajaba bien y no solo captura.
- Mi esposa cuando estuvo a mis órdenes en la empresa cliente de 2014 en adelante. No doy más detalles para protegerla, como siempre, pero buena mancuerna y complemento documentando ella y yo programando y el combate corporativo.
- La dama Margarita. Similar a la capturista rubia, no estuvo nunca a mis órdenes, pero trabajamos muy bien y no solo arreglos de globos, sino en el trabajo de los monolitos. Para fines prácticos era la usuaria principal de las cinco principales del sistema y nunca cometía errores. Fuerte compromiso con el trabajo.
Y lo más raro es que he trabajado con decenas de personas, quizás unas 200 a 400. He tenido a mis órdenes unas 150 y solo en estas cuatro personas recibí apoyo en cosas laborales.
En cuanto a parejas, han sido cinco.
- La primera hizo lo que pudo pero nuestras situaciones familiares eran complicadas al mismo tiempo. Sí, un ligero apoyo de su mamá en ocasiones pero más cizaña que otra cosa. Descanse en paz, señora.
- La doctora, no sé si poner apoyo lo que era su profesión y su vocación. Yo le apoyé bastante en otros asuntos, su familia muy neutral.
- La familia de mi prometida, sí, el padre en una ocasión y la madre en otra, no en dinero. La mamá estaba más centrada que la hija. Fallecida en un accidente de coche tiempo después. Por un incidente simple, de preocuparse por mí, ambos.
- La familia de la madre de mis hijos en lo absoluto. Ahorcar mis perros, robarme y secuestrar a mi hija no es apoyo.
- Y la familia de mi esposa ya la comenté.
Al igual que mis maestros tradicionales y que mi padre he dado apoyo a varias personas. En mi caso varias personas económicamente que no listo, incluyendo una de las analistas que no es la dama Margarita, tres partos ajenos pagados y unos cinco refrigeradores en bodas. Cosas simples.
No he peleado las batallas de las personas que van conmigo por el camino rojo. Si he podido ser orientación, qué bueno. No he tratado de ser apoyo pero supongo que lo soy.