Paths and disruptions

Antes de darme cuenta estoy escribiendo en inglés. He comentado antes que desde hace unos 20 años o más, quizá 30 o 35, me he encontrado pensando en inglés buena parte del día, pero aunque el idioma español tiene más palabras, hay ideas que no pueden traducirse literal.

Paths puede usarse como caminos o elecciones personales. Disruptions como interrupciones o desviaciones. No es raro ver a personas que causan desastres por romper reglas y no seguir normas, que se llaman a sí mismos en internet «industry disruptors» o los llaman «disruptive personality».

Nunca he sido conflictivo y me veo demasiado tranquilo para mi propio bien; supongo que en unos años esa calma aparente hará que algún perdido en el espacio me agreda pensando por edad que soy fácil. No lo soy.

He tenido problemas por paciente. Por ejemplo, hace un año rescaté a mi hija de un secuestro por parte de su mamá donde incluso le robó el celular, la beca, y tuve que sacarla de allí con policía. No sé si eso es ser disruptivo. Ella había estado con la mamá unos meses, y regresó con perro y gato. Le dije que el gato se iba, y por una razón u otra no se ha ido la gatita.

Sin embargo, es tiempo que se vaya, porque está dañando los muebles. No es ser disruptivo, y aunque en apariencia no es mala gata, y yo le sirvo la comida, en ciertos aspectos es una plaga. No le voy a pedir a mi hija que gaste tres meses de sueldo en reponer los muebles, pero no voy a dejar que el gato los destruya.

En los 80s con mi primera novia supongo que fue disruptivo, pero no por convicción o razonamiento sino por reacciones normales. Agradezco haberla conocido y a su familia, pero sin embargo me encontraba yo en ese momento con mi papá en medio de una situación personal (el estaba en otras cosas y tenía que resolverlo yo solo), y yo viendo problemas de exceso de confianza en los maestros de secundaria y preparatoria. Un futuro que no me interesaba. Al mismo tiempo mis pequeños negocios me daban dinero y las calificaciones iban bien. Lo que me volvía disruptivo era hacer pesas y decir la verdad, primero suavemente y si era necesario con toda la dureza del mundo. Cuando esa dama me pidió ayuda en septiembre del 88, de manera figurada, no tenía yo energía para explicarlo, y me era evidente que su mamá iba a causar problemas. No sé qué pasó por su cabeza, pero así fue. Yo me retiré justo a tiempo dos veces, porque hay cosas que no se hacen. Ya en México me retiré una tercera. No puedes hablar por teléfono con alguien en esas circunstancias.

Económicamente no me quejo ni me quejé. Pero en esa época de llegar a México tuve que limitarme mucho y así pude tener casa propia en poco más de un año. La clave fue ser cortés con todo el mundo, tratar a todos como personas, pero si alguien se pasaba de listo, despido o cárcel. Ese era mi tipo de trabajo. ¿Disruptivo? No lo sé.

Mi tipo de trabajo era trabajar solo mientras los demás se escondían o estaban ausentes. Eso parecía disruptivo. Mi camino tenía que ver y tiene que ver en enfocarme a lo que tengo enfrente y estar atento a lo que marca la ley y el sentido común. Me pagan por trabajar o resolver problemas, eso hago. Que si me quitan el internet en el trabajo por accidente o a propósito, preparo documentación en Word. Simplemente evito detenerme y evito dar rodeos.

Unos años después, a principios o mediados de 99, me encontraba un poco en shock. Tenía familiares enfermos por no hacer caso a ciertas cosas simples, que no vivían en mi casa. Tenía que servir de chofer involuntario a mi papá para llevarlo a ver a su pareja (manejar de Toreo a Tasqueña por Periférico) y luego de regreso. De ida solo y de regreso acompañado. No podía ser descortés, me pagaba la gasolina y yo pensaba.

¿Es posible que lo disruptivo sea pensar?

Después de unos meses así me encontré dando vueltas a una situación que tuve del año pasado, y mi trabajo era bastante raro. Estaba atado de pies y manos, no hacían nada menos perder dinero y ridículos, y mi tendencia a documentar me salvó siempre. Creo que hacer mi trabajo me tomaba 40 minutos al día, y luego levantarme en donde estuviera asignado y preguntar a los usuarios si tenían un problema, y mientras pensaba, varias vueltas a ver a los usuarios, pero ni siquiera podía hacer ideas nuevas porque aunque las tenía todo estaba bajo un comité de siete timoneles y un remero, que era yo, que afortunadamente podía mostrar contradicciones tipo: si hago caso al timonel 2, el timonel 5 es ilegal y el seis se contradice. Así que eran días muy raros. «Los usuarios x y y z tienen estos problemas con lo que me ordenaron hacer, aquí estan las firmas, les paso las copias»

Ocasionalmente tenía que ir a otra planta y allí conocí a la que sería mi prometida. ¿Disruptivo? No lo sé. La relación empezó en tres etapas: primero un acto de cortesía, donde estaba yo viendo la pared y pensando y ella pensando que la veía a ella que se atravesó; salí de eso con un piropo en vez de decirle la verdad, que estaba haciendo tiempo a que ella terminara y estaba pensando viendo la pared antes de hacer mi trabajo. La segunda vez fue cuando un poco antes de ir a ese mismo lugar unos meses después me enteré que ella estaba preguntando  y quería saber si yo decía piropos a otras damas (No). La tercera vez me tocó llegar a una fiesta de la planta en cumpleaños del gerente, y al levantarme por una segunda ronda de tacos ella pensó que la estaba sacando a bailar, y ni modo, dejé el plato y bailamos. Después no recuerdo. ¿Disruptivo? No.

Ella era una dama divorciada y con dos hijos. No le vi nada malo, nada raro. La relación terminó por otras razones, pero creo que todos los pasos en medio fueron consecuencia directa de lo que pasó antes. En la fiesta de ese fin de año en la comida del trabajo en Enrique’s la invitaron a ella por ser mi novia, y nos quedamos en mesa solos por otra razón. ¿Disruptivo? Creo que no.

Unos días después un saboteador (el sabotaje industrial) la insultó indirectamente y mi primer paso fue convertirla en mi prometida, el segundo avisarle que un comentario más de insulto a cualquier dama era causa de despido por artículo 47 de LFT y que si seguía agrediendo a personal femenino, como ya había queja de otra planta, iba a terminar en el hospital o sin trabajo. Lo siguiente que hice fue pedir al gerente que fuera testigo del aviso y ante cuatro testigos le dije que pidiera disculpas. No lo hizo. Hizo otro insulto.

Pedí permiso para que les dieran la tarde libre a todas las damas y le dije al del problema que siguiera haciendo su ridículo, lo reporté a Recursos Humanos y solo tomaron nota. Ya sabíamos tres personas que el estaba saboteando. Era de esperarse. Meses antes lo despedí por cambiar las contraseñas de la red sin dar las nuevas, y lo volvieron a contratar y solo causó problemas. Por eso lo despedí en primer lugar. Incluso antes de los insultos.

Después él fue a la cárcel, por otras razones. Mi relación con la dama terminó por actuar en base a lo que hacen las personas. Se oye raro. Así como un bot o un ladrón los reconoces por lo que hacen, (toman cosas que no te pertenecen), hay personas enfermas como ese tipo o los de la secta que prefieren insultar (es lo que hacen) porque no pueden pasar a los hechos. Tampoco quieren aceptar la vergüenza de su estado inconveniente o abusivo. Eso es disruptivo lo que hacen: falta de educación o patanería.

Y unos años después que todo sistemas se fue al demonio y mi relación con la dama terminó de manera justificada pero innecesaria, me encontré pensando mucho en los intentos de las personas por ser disruptivos.

Pues… traer un celular del año o un coche del año no te hace disruptivo. Ser cortés y ojos limpios, sí.

Hoy vi un anuncio de un teléfono Samsung que quizá no es lo mejor, pero está a buen precio y puedo tratar de comprarlo mañana. Necesitaré en un futuro otro teléfono y otro correo por problemas que he visto con la IA y mantener dos ecosistemas separados. No necesito el teléfono ahora, pero si es el precio está bien. Algunos mienten y ponen falsas ofertas, no es la primera vez ni la última. Coches, casas, computadoras, y que luego te cambian el número. Doy media vuelta y no pierdo mi tiempo.

Al mismo tiempo me vienen a la mente tres damas, y que no hay noticias de ellas por varias razones desde hace años, pero que eran disruptivas a su manera.

  • Una compañera rubia de peinado corto en la prepa, inteligente, callada, del equipo de lógica. Su nombre es muy común. Su inteligencia destacaba, pero pensándolo bien nunca supe qué quería estudiar. Buscarla por el nombre no viene al caso porque sería imposible por apellidos comunes.
  • Otra compañera, que iba para doctora y terminó de Directora de un hospital del IMSS. Una plática disruptiva con ella en un viaje al balneario, la llevé en mi coche porque llegó tarde y luego en otros eventos como jefe de grupo la ayudé con el famoso incidente del maestro desaparecido (amiga del alma de la que hizo de fantasma, para los que conocen la historia de las obras de teatro en el auditorio) y se tituló de cirujana en 1997. Lo confirmé y ella en su momento me buscó por Yahoo Messenger en 2001 por aquella plática. A mí no me cambió la vida, pero me hizo pensar. A ella parece que le sirvió.
  • Una tercera la contratamos en la fábrica de galletas un poco antes del colapso de mi jefe; yo pasé a ser su jefe. Era muy buena capturando cosas raras y, con las claves que teníamos que rehacer a diario de 30 usuarios, fue una gran ayuda. Mucho licenciada en esto, licenciada en lo otro, y se tituló hasta el año siguiente de que me fui de allí. Capaz, pero era una mentira parte de lo que hacía. Hicimos buen equipo de trabajo y me buscó unos dos años más después de eso, pero ¿cómo puedes darle tantas vueltas al mundo real? Desaparecía. A veces me manda mensajes por una red social, pero…

No es que esas damas sean malas o me obsesionen. Solo que resulta que yo, con mi enfoque de ser brutalmente honesto y cortés cuando es posible, no me desgasto. Parece que a la larga es más disruptivo seguir las reglas que no seguirlas. No digo que las damas en cuestión no tengan código moral, pero en mi caso nadie pensaría que soy a la vez experto en las cosas que soy. No busco reconocimiento, pero cuando hay problemas hago lo necesario para que se reduzcan, por los medios legales necesarios.

En un mundo de apariencias, la honestidad es disruptiva.

  • Nota: Pedí a Copilot que revisara la ortografía del texto y se comió la mitad a pesar de ser mas pequeño que el caché. Revisó 8905 e ignoró 1285. Estoy seguro que antes he revisado textos mas largos.
  • Estaré usando a deepseek para ortografía. (este tipo de cosas me hacen disruptivo, supongo)