Ruido Blanco Disqueras y corrupción

Un poco de contexto. Aunque algunos llamen «expertiz» en documentos o correos internos a sus habilidades, debiendo ser expertise, coincido en que independientemente de ciertas cosas de carrera, el tiempo de trabajo en un negocio o giro determinado, hagas lo que hagas, te lleva a un conocimiento mayor del giro aunque no sea tu asunto.

Por ejemplo, mi padre, cantante de ópera, tenía un conocimiento enciclopédico de la manera de distribución de los CDs de Tower Record y música clásica en general. Yo viví parte de mi infancia yendo a Ricordi, Casa Wagner, Margolin y otros lugares de venta de música clásica que se me escapan. Recuerdo muchísimas cosas del medio musical que nadie imaginaría que sé, así como cuestiones de técnica de pintura al óleo o de aerógrafo. Antes de salir de la preparatoria hice un negocio muy exitoso con ayudantes femeninas, de venta de cassettes originales sobre pedido para compañeros de clase de bloque común (probablemente vendí unos 1000 a 3000 discos y en aquella época el salario mínimo eran unos 8000 diarios). Al llegar de regreso a México hice algo por el estilo unos meses, pero ahora con CD de música popular de «La casa del disco», debido a que mi papá compraba tantos discos que teníamos en muchos lugares precio de mayoreo desde una pieza y mi ganancia era como del 45% del precio en que se vendía en súper. Yo lo vendía en perfectas condiciones, nuevo, y lo entregaba a una dama a la que le daba una parte. Nadie se enteró de que yo hacía el negocio, creo. En Guadalajara fue en la prepa con la chica tendiendo a guapísima que tenía la cicatriz del brazo por una reja y con quien entablé buena amistad por un asunto de mi mala letra y su gusto por la revista ERES (sería un cuarto/quinto semestre donde las dos cosas se juntaron de la manera más absurda), y ya en México una supervisora de Súper que se casó. El negocio terminó más o menos en 1994 cuando vino el error de diciembre.

Además, en el año 1997 más o menos, el director de la empresa donde trabajaba me pidió que ayudara en sistemas a una agencia de publicidad, amigos suyos, en algo de sistemas (doble sueldo aceptado de ambas partes), y allí entablé amistad con una persona que tenía dos expertises: una, todo el negocio de la música pop rock en español, y la otra, justo de lo que estoy haciendo ahorita para el cliente de los cabos.

Sigo en contacto con él y lo veo más o menos frecuentemente, y ahorita estoy en su oficina donde está trabajando en un proyecto que no conozco, pero aprovecho para preguntarle cosas de expertise del cliente de los cabos. Así que esta persona es experto en pop/rock, me consta, y en su momento supe muchísimas cosas confidenciales de la industria de aquella época. Me acuerdo que algunas cosas me sorprendieron que aprendí entonces en la agencia de publicidad.

Pero esta persona tiene una característica rara. Trabaja con Ruido Blanco. Si estás en su oficina, te puede pasar que esté oyendo música pop a un volumen medio, con una mezcla de años 1970 a actual. Él me comenta y opino lo mismo: que la única más o menos vigente en México es María José (y me acuerdo cuando ella estaba en Kabah y trataban de lanzar a otros, a María Karuna de Caló en la época de los 90s, y él predijo que la que podía ser solista de todos ellos era María José).

Hoy en su oficina puso en su mix una canción de una cantante no mexicana pero en español, con una canción de una cantante conocida por una canción en particular pero que anda ahora en los 90s tour. Nos quedamos viendo y me dice: «Qué feo se corrompió esta chava». Sí. Una solista que lo tenía todo dejó de cantar para meterse a ayudar a su mamá, acabó en problemas con el padrastro y probables videos porno filtrados. Pero era una canción excelente. Y regresa con algo que le falta terrible y ni cuenta se da. Usando un ejemplo, Bonnie Tyler sabe que está cansada, y quizá con más años, pero no se vendió.

Y viendo sobre el otro tipo de expertise del cliente de los cabos, y el desastre que se traen, también es algo que parece corrupción. ¿Nadie se dio cuenta?

Probablemente me toquen otros cinco o seis días aquí oyendo música pop para preguntarle los detalles de expertise en lo que acabo el proyecto.