Otro día que se me va, casi por completo, en preparar un documento de 25 hojas (papeles de trabajo bajo la NIA 230 normas internacionales de auditoría) y una presentación que, hasta hace un momento, ya sumaba 75 diapositivas.
Sin embargo, al revisarla, me percaté de que no profundicé en un problema en la Cláusula 10 y otro en la Cláusula 15. Son errores iguales o incluso peores que el hallazgo de la Cláusula 35. Son las 19:40 y, cerca de las 20:00, empezaré a preparar unas 10 o 12 láminas adicionales sobre estos puntos.
- Nota: A las 19:58 Iban 73 slides y cuando acabé eran 20 de la parte cinco (lo de las ocho de la noche). Tengo que revisar esa parte mañana, pero hace años que no me reía tanto. Solo falta poner unas dos o tres slides de transición entre las partes nuevas
Son fallos simples si sabes hacia dónde mirar, pero críticos para mi trabajo y para el rigor de esta entrega; por ello, tengo que documentarlos. Hasta ahora, solo los había mencionado de pasada en las 75 diapositivas previas.
Todo comenzó buscando un detalle simple para la tarea, apenas la punta de la madeja. Fue como descender a la madriguera del conejo en Alicia en el país de las maravillas o cruzar al otro lado del espejo.
Esta es la actividad final de la materia. Supongo que mi pobre maestra esperaba una presentación estándar de cinco diapositivas… Soy culpable. Definitivamente se merece un café y un pastel por lo que le espera.
¿Que es una locura? Sí, tal vez. Pero así es como hago mi trabajo.