Una Mujer cargando basura

Escribo esto en la madrugada del domingo primero de marzo de 2026. Cuando leas esto ya será tarde o en otro día, lector.

En ocasiones no se trata de escribir para sacar un pendiente, sino cuando hay que hacerlo, y a veces hay ideas que deben escribirse.

Voy a comentar algo que me pasó hace unos 25 años o quizá 24. Por razones que son largas de explicar, me acababa de cambiar de un departamento por el lado este de la ciudad, cercano a la carretera a Puebla. Viví allí un año, y por azares de la vida era lo mejor que podía hacer aunque tenía casa propia, no quería vivir en ella porque allí estaba mi papá.

Ese año 2001 por la carretera a Puebla (literalmente cerca de estación puebla del metro, linea café) fue especialmente raro, no malo. Pero en cuanto se pudo decidí moverme de allí y el destino me llevó con mis dos perros, un labrador y una cocker, a un departamento de tres recámaras más cerca de Candelaria de los Patos. No diré que fue un error, solo que el destino me llevó allí. Creo que viví alli año y medio o dos años máximo.

Igualmente, ya en ese lugar que estaba en Candelaria de los Patos, por azares de la vida, tuve que dejar de manera temporal (tres días) a mi perro labrador con una vecina, que acababa de quedar huérfana. Se había muerto su mamá y ella no solo no tenía ingresos, sino que estaba muy mal moralmente hablando. Dejé al labrador con ella de manera temporal, debido a que me salió un trabajo temporal de unos ocho días en Guanajuato resolviendo un problema de un cliente, y no me podía llevar al labrador, pero a la cocker sí. Los primeros cinco días estuvo el perro en la casa de la que me estaba cambiando y en una visita rápida lo dejé con esa vecina que se ofreció a cuidarlo. Le di comida para el perro y dinero. Ni ella ni su mamá trabajaban en algo fijo y allí no había papá.

El día que regresé de viaje, compré más comida para perro y nadie me respondió en casa de mi vecina. Mi departamento estaba en un tecer piso, y una ventana daba al patio donde estaba mi perro. Así que vi que mi perro tenía agua pero no comida. La comida estaba lejos de el y su plato limpio. Una situación complicada. Él me olió y empezó a mover la cola. Así que lo que hice fue hacer una bolsa con medio kilo de croquetas y echarlas por la ventana con cuidado para que le cayera cerca. Abrió la bolsa y comió. Esa raza no ladra mucho y afortunadamente no son histéricos, pero sí inteligentes y pacientes cuando quieren. Viendo que yo estaba allí, el perro estaba tranquilo, y había una cubeta con fuga pequeña de la llave de la que él podía tomar agua. Era lo suficientemente listo para caminar al borde de su cadena, porque estaba amarrado, y hacia del baño lo más lejos posible. Tenía él una transportadora donde se podía meter y como era un perro muy noble, y no era época de lluvias, pues estaba tranquilo el y estaba tranquilo yo.

Me pasé como tres días tratando de recuperar a mi perro. La vecina no abría la puerta. Pensé que a lo mejor se había muerto de hambre. Tan mal estaban las cosas. Mi perro un poco ansioso, la cocker no se diga. El segundo día recuerdo que le eché también a mi perro un hueso poroso. Él feliz.

Al cuarto día oí un ladrido seco, a eso de las tres de la tarde.

Me asomé y estaba la vecina, a finales de sus 20, tambaleándose en el patio. Primero pensé que había un problema mayor. Como que estuviera borracha o débil. Agarró unas ramas. Mi perro se paró inmediatamente sabiendo que algo estaba mal. Lo siguiente que vi fue que ella agarró una bolsa de basura como de las del súper de antes, y caminó vacilante hasta la puerta. Bajé a darle las gracias y darle algo de dinero.

Le vi en sus ojos hambre y un esfuerzo sobrehumano para estar en pie. Lo que quería era sacar la basura de su casa. Las ramas eran de un árbol pequeño que talaron unos días antes que yo llegara, de lo que no supe. Pero fue quizá el último intento de ella por ser una persona… decente.

Por relación con vecinos de la zona y por el grupo de Rojo Intenso / Ojos Alerta AC la seguí viendo ocasionalmente durante unos cinco años. La última vez que la vi fue hace año y medio, unos diez minutos. Debe tener ahora sobrepeso, a 95 kilos. Caminaba tambaleándose, usaba bastón. Debe ser de 51 o 52 años.

Me queda presente como el último momento de decencia que le vi, fue ese día cargando la basura de dentro de su casa y las ramas tratando de salir, de limpiar. Además del dinero le compré unas quesadillas de chicharrón prensado que vendían cerca para darle las gracias. Las comió con hambre. Lo que no me esperaba es que era ese tipo de persona que no pueden aceptar sus errores. Que se ponía agresiva con cualquier persona cerca, no por tener miedo de que le quitaran lo suyo.

Literalmente mordió la mano de todos los que trataron de ayudarla, que fuimos pocos. Si ella fuera hombre estaría muerta. Ser mujer le permitió sobrevivir, no por sexo, sino por compasión.

La vida de esa persona permanece porque mi perro ladró y yo estaba allí. Probablemente ella hubiera muerto el siguiente día.

Y probablemente hubiera sido mejor para ella y para todos.

Pero en la época actual he visto muchas personas que atesoran basura, sean osos de peluche a sus 20, o literalmente basura que tienen en su casa en bolsas. Como soy observador, luego veo afuera de casas o dentro cuando está la puerta abierta, botellas de refresco llenas de colillas de cigarro. Envases vacíos de cervezas. Platos sucios en lavaderos, unicel en bolsas, a veces todo, a veces solo una o dos cosas.

Tengo cosas que hacer el próximo domingo, pero para no errar, hoy en la mañana a eso de las ocho saldré de mi casa a revisar el terreno. Soy de aquellos que cuando van a un lugar desconocido tratan de conocer el terreno para tener idea de qué puede ser o salir mal. Es raro que haya bolsas de basura en casa, menos cuando estoy enfermo y no salgo.

Muchas personas meten basura a sus vidas o la avientan. Me tocaron casos de sabotajes industriales, acosos de secta, o personas que sabotearon sus propios foros poniendo anuncios de Tupperware o de cursos sin sentido. Que no están dispuestos a salir al mundo.

Yo me encuentro nuevamente en una de esas encrucijadas. Diría el I Ching que hay que ganarse el pan lejos de casa. Desde el cliente de los monolitos, he hecho varias cosas desde mi casa pero no fuera. Estoy como en 1992 dando soporte desde mi casa. Eso me ha funcionado casi 34 años. Es raro que tenga que buscar algo, por lo general viene a mí.

De momento tengo pendiente el servicio social de la carrera. Calculo que en unos siete a nueve meses termino todas las materias. En época de pandemia mi trato en la familia era que yo debía estar atento a responder problemas de clientes. No podíamos perderlos. Rara vez salía de la casa a menos que fuera absolutamente necesario. Era lo correcto. Sacar la basura para mí era indispensable, desde siempre. En época de los foros yo explicaba que correr a los vendedores o a los de la secta, que sacar la basura no es censurar.

El problema que veo hoy se divide en dos partes. Por un lado tenemos demasiado turista en la vida que gasta su energía en juventud en estar de paseo y tirar basura, sin hacer del mundo un mejor lugar para vivir. Que nadie los aguanta y se preocupan qué les pasó. Nadie va a amar a un turista cochino, ni a un turista a menos que vaya con él.

He visto cosas muy feas que he tenido que limpiar de mi mente. Cosas en vivo y cosas en fotografías. Violencia extrema o desórdenes mentales. Hace unos 20 días revisé una computadora que tenía un problema, de un cliente de la startup. Vi imágenes de lo que podríamos llamar porno con dibujos animados, probablemente generados por inteligencia artificial. Nada que salvar de la máquina. La formateé tres veces y avisé lo que encontré antes de regresarla. Personas que conservan basura.

No porque el sexo sea malo.

Por ejemplo, nunca he tenido que comprar revistas para adultos. Mi vida está bien así. Pero sí recuerdo que en la agencia de publicidad de los 90s recibían la suscripción de las dos revistas para adultos principales, porque estaban publicando anuncios en ellas de cosas de vino y demás.

Algo limpio.

Hay un momento en que sacar la basura tiene que ver con renunciar a un trabajo, o acabar una relación. Le explico a mi hija que una persona tóxica es la que causa problemas a los demás o que se los causa a sí misma.

Sí, hay enfermedades que discapacitan y no sabemos el origen, pero puede uno tratar de prevenirse contra ellas con una alimentación sana. Veo a jóvenes que no comen bien, porque o no investigan, o sus padres no lo hicieron. Se puede comer bien y nutritivo con poco dinero. Si lo sabré yo. Como nutritivo y el dinero no me importa pero gasto poco en comida en casa. Pero a veces me pasaba que moviéndome en las calles veía botellas de cerveza, las latas vacías de bebidas energéticas. He entrevistado personas idas en entrevista con marcas de agujas en los brazos.

Hay gente que compra comida de más y se les pudre. Creo que eso no pasa en mi casa desde hace unos diez años (menos algunas frutas compradas por mi hija). Siempre hay comida en la casa y desde antes de la pandemia una caja con alimentos por cualquier cosa. No es que sea paranoico o catastrofista, pero si se me acaba la avena o el puré de papa, prefiero abrir una caja que salir a comprarlo. Luego lo repongo.

A lo que veo es que aunque en ciertos trabajos debemos permitir un poco de basura en nuestras vidas, como diría Kant, la paciencia es una virtud del débil, y la impaciencia es un defecto del fuerte. Cuando tengo que tirar la basura lo hago.

En computación se usa un término que es GIGO. Garbage in, garbage out. Si metes basura, sacas basura. Y las personas meten mucha más basura en su vida cotidiana, como impuntualidad, mentiras, rencores.

En las escuelas nos hablan de puestos de autoridad. Maestros, jefes de grupo. Yo fui jefe de grupo y vocal casi todo mi tiempo en escuelas. No lo buscaba, lo era. Pero el problema es que por más que veas el problema y lo digas, no es que seas un tuerto guiando a ciegos, o un ciego guiado a otros ciegos. La mayoría de la gente confunde calidad con cantidad. No te van a hacer caso, ni es tu problema. El que avisa no es traidor.

La IA me permite, por ser limpio, hacer cosas limpias. Por ejemplo, ya tengo un teclado nuevo que voy a conectar mañana, pero de momento estoy haciendo que Copilot me revise la ortografía. Es algo limpio y honesto y lo podría  hacer yo de todos modos.

Pero pensé que algunos usan la IA para inventar conspiraciones, o fanfiction. No es que esté mal. Lo que para unos es basura para otros es arte. Me enteré hace poco que la Universidad de Guadalajara tiene como lema “Piensa y trabaja”. Eso ha sido mi vida siempre: piensa y trabaja.

En programación hay cosas que las IA no pueden hacer. Por ejemplo, te pueden decir que hay que cambiar un tornillo, pero que esté mal el dato. O esperan un servidor funcional. Literalmente cosas como desplazamiento de bits en lenguaje C, o chr 0 y caracteres de control en muchos idiomas no lo usan. Explico: un coche necesita mantenimiento, tu cuerpo también. No debes forzar el coche arriba de ciertos límites, pero por ejemplo a veces contrato algo de un precio de centro, lo hace un cliente, y resulta ser un coche por el que pagaste renta pero que no te permite moverlo arriba de 90 o tres cuadras lejos de donde lo rentaste. Son metáforas.

No espero nada de las personas ni de las LLM O inteligencias artificiales. Hay cosasque no pueden hacer. Esperan que para resolver algo estés tratando con personas RACIONALES. Se lo que es estar en una red con puertos cerrados que te impiden trabajar. ALguien aveces no es racional. No le ven el problema a oir musica ranchera en youtube  y quitarnos el ancho debandaque ncesitamos para trabajar. Desorden y basura.

En mi casa sí hay un poco de desorden. Una hija de 19 y varios perros lo hacen obligatorio. Pero basura, casi no hay.

No me tocó estar cuando murieron mis padres. Llegué a la casa de mi papá media hora después de su muerte, en el caso de mi mamá unas doce horas después. Falleció en la noche en otro estado de la república y no era buena idea viajar de noche. Muy poca basura en sus casas o refrigeradores. Lo más parecido era una caja de libros de mi madre, de unos 500, 20 si eran malos. Trataron de mantenerse limpios.

Ahora que lo veo, cuando veo en ventanas cosas que hacen daño, o platos sucios, me espanto un poco. Sí es normal tener un poco de desastre con perros. A la larga voy a tener menos. (Literalmente mi hija es la causante del desastre perruno actual, pero no voy a matar a un perro bueno ni a deshacerme de él).

He conocido personas que ya no pueden ejercer su carrera o no la tienen. Se mueven por esperanza y cuado se cansan emiten basura. Desde una conocida de la familia que era porrista en la preparatoria y que ahora a sus 50s es “chamán” de tratamientos de cacao para parejas. O personas de diversos niveles económicos que se dicen expertos en algún arte marcial desconocido. Fool and fooled. Quizá se lo creen. Lo mismo que los de la secta con sus invasiones extraterrestres y llamarse antropólogos cuando tienen antecedentes penales y25 errores gravesen un solo párrafo.

Cuando llegas a cierto nivel puedes dar clases de artes marciales, pero si no pudiste ejercer ¿para qué te dedicas a enseñar? Es diferente que hayas ejercido y lo hagas, pero esos maestros de artes marciales inexistentes o curadoras chamánicas de cacao son igualmente nocivas. No solo tienen basura en su casa, no se dan cuenta de eso.

Fool or Fooled.

Hay que sacar la basura de tu casa.

En unas horas salgo en mi viaje de exploración. Comeré algo y regresaré a la casa. No ando de turista. No necesito relajarme, soy cuidadoso.

Hay mucho en qué pensar. Me acuerdo como idea suelta de aquella frase: Forever and Never.

Siempre y nunca.

Y la imagen de esa persona sacando la basura de su casa o tratando de hacerlo, era entender eso.

Luego no pudo o no quiso hacerlo.

Conocí en los monolitos a varias personas decentes. Dos de ellos se permiten estar en un ambiente muy nocivo, muy tóxico. Otra es una abogada que a veces actúa con la madurez de una chica de 20. Su esposo igual. Son personas decentes, sí. Pero no ven todo lo que están tirando alrededor. Otro caso es una madre soltera que vive con el papá de su hijo en una casa que no es suya y ninguno de los dos tiene trabajo. Pues sí, eso causa problemas. Ya tienen 40 años.

A mí me resulta difícil explicar a la gente que sacar la basura y estar lejos de la basura son pasos necesarios para sobrevivir. En unos diez años tengo idea de dónde voy a estar. Las personas que menciono van a tener problemas fuertes a pesar de ser personas medianamente decentes. No sé si por miedo, pereza, flojera, amor o ignorancia, se permiten estar en lugares contaminados.

¿Sacas la basura regularmente?