Seguimiento a los monolitos

Hoy revisé que ascendieron al jefe de las analistas como la Dama Margarita a otra división dentro de la misma paraestatal. Las malas lenguas cuentan que es porque a las dos analistas que quedan no les quieren pagar horas extras. Supongo que se negó, presentó su renuncia y lo ascendieron al nivel de mi exjefa directa en otra dirección.

Tienen un buen lio.

Al revisar el organigrama hoy, a través del SItio web actualizado, la coordinadora de pagos, que no era mi jefa directa pero era beneficiaria del esquema donde solo pagaban a doce, siendo ella la primera, ya no está en el organigrama. Esa carpeta de investigación sigue abierta por usurpación de profesión y otros cinco o seis delitos más.

Solo mi exjefa directa sigue de momento, pero todavía no pasan nueve meses y dos de los tres denunciados ya cayeron y cinco mandos arriba de ellos.

Esto parece ser un esquema.

Es la primera vez que denuncio a alguien por pedirme hacer un delito (necesario por mi puesto y por CNPP 222 que exige que denuncies ilícitos), pero menos uno o dos casos, de 14 empleos, se les deshizo todo en menos de un año.

La aseguradora, las gaseras, la empresa vía satélite. En la primera ellos solos borraron el software durante mi comida de despedida. En la segunda premiaron a los que no hacían nada y la otra, pues todo les colapsó. Están otras personas pero salí limpio.

La reflexión es…

Es mejor decir no cuando ponen pretextos para el pago. Y es lo que les pasó a esas tres y al cliente de los monolitos.

  • (2008) La aseguradora: no quiso dar el bono por fin del proyecto y luego formatearon la máquina donde estaba el proyecto, y el USB de respaldo.
  • (2000) Las gaseras en un momento premiaron a todos menos a mí, decidieron quitar el sistema, usaron el sistema que habían estado haciendo durante tres años y colapsó el primer día. Y dije que no arreglaba el desastre gratis y me fui.
  • (2012) Igual. Distribuyeron el sistema en 200 máquinas virtuales sin guardar password y condicionaron mi sueldo a recuperar contraseñas de 200 clientes, mientras que los responsables no hacían nada desde dos años antes. Ese fue un sistema que entregué, me pasaron a proyectos especiales y dos años después mi sucesor, que se la pasaba con guitarra eléctrica en horas de oficina, hizo su oso. Igual. Querían que les resolviera tres problemas fuertes que se crearon solos, durante tres años, y gratis.

Estos tres y los monolitos son  los unicos que me salieron con vaciladas sobre el pago.

La constante es que, al negarme a trabajar gratis o bajo condiciones irregulares, los esquemas se revelan solos. Y denunciar no es una opción, es una obligación por ley si trabajas en servidores del gobierno.