Remington Steele

Son 06:30 a.m. Empecé releyendo todo el material del documento porque debo entregar hoy y me estoy dando un break antes de tener la versión final. Literalmente no le puse nada más, pero esto amerita cosas diferentes a futuro. Son de esas cosas o trámites que solo los puedes hacer en días específicos, así que no hay mucho de eso que pueda avanzar.

Eso sí, por razonamiento el jueves tengo que entregar otro documento similar en otra institución.

Tengo otras dos materias que entregar tarea hoy del último semestre de la licenciatura en contaduría.

En la casa desde hace años es raro que se oiga música. Y digo desde hace años, remontándome al año 1991. Las razones principales son no distraerme, y segundo que con mi padre oí música clásica todos los días durante 19 años. Hice algo de negocio con discos pop originales (40% de descuento y venta sobre pedido en la preparatoria). Me tocó la época en que empezaba la revista Eres, que compraba solo para información de qué vender y luego regalaba la revista, todo antes de que empezara esa revista a meter música grupera en 1995, ya estando en otra ciudad. El negocio de discos si me dio un buen dinero de 1988 a 1991/1992 Ciando se acabo el inventario y estando en otra ciudad, me enfoque a sistemas. Ademas ya no estaba mi mercado cautivo de la preparatoria y esos conocidos.

Sí, de repente en fiestas oyes cumbia, salsa, cosas así con vecinos.  No voy a fiestas que no seandel trabajo. Nunca hemos hecho en casa fiesta pública, solo celebraciones privadas, incluyendo cuando me casé y la fiesta de 15 años de mi hija que fue en plena pandemia y no se hizo nada, y buscamos otra solución.

Por combate corporativo puedo bailar en fiestas sin problemas. He ido a clases de baile y aprendí viendo a mi padre, cantante de ópera, enseñando a bailar desde cero a compañeras para que pudieran hacer lo necesario en alguna parte o situación específica.

Pero el tema de Remington Steele es por algo secundario que me pasa desde hace años.

Tengo buena memoria. De repente me llegan a la mente ideas de libros que leí, u observaciones de sistemas, contabilidad, derecho. Por mi mente pasan cosas como “violatorio 211 del penal federal” o “222 CNPP”. Esto es un error por NIA 265.

No son voces en la cabeza, son ideas, contexto.

Me aprendí muchísimas cosas de ópera u obras de teatro lírico llamadas operetas o zarzuela. Puedo recitar de memoria casi sin errores unas diez, entiendo el francés y el inglés lo hablo a nivel alto. Cultura general.

Pero en la serie de Remington Steele eran tres personajes principales: Remington Steele (Pierce Brosnan), Laura Holt (Stephanie Zimbalist) y la secretaria mayor de edad. Los tres solucionaban casos: uno basándose en películas, otro en series de televisión y la última en novelas de Agatha Christie.

Literalmente enfoque multi disciplinario.

A mediados de 1996 o 1997 en mi trabajo en las gaseras ciertas cosas se estancaron por un comité donde estaban personas de Casas Alatriste, que ahora es PWC (después de haber sido Coopers and Lybrand), y literalmente estaba atado de manos en algunas cosas y algo de tiempo libre, y sin novia. Por cuestiones de la vida un alto mando de la empresa me pidió apoyar a amigos suyos: primero una ferretería que estaba en proceso de cierre, y el otro una agencia de publicidad que estaba reacomodando cosas después que se murió un socio que veía música, y era plena transición de pop a grupero el ambiente con la desaparición de discos Melody. En ese ambiente siempre se oía música y mi memoria me hizo aprenderme un montón de trivia y letras de pop y rock en español que no me gusta, pero simplemente como en Remington Steele, ahí están dando vueltas para resolver casos. Es como si tuviera en mi cabeza algo que habla de normas de auditoría, otra de leyes, y de repente por música clásica e ideas desde Nietzsche hasta cosas de pop rock. Me ha servido como defensa de situaciones inesperadas, por ver juegos de palabras mentales que otros no ven.

Por ejemplo, en un ejercicio de integración de grupo, con el que llamaba cliente de los monolitos, mientras todos estaban en choque emocional de catarsis dejando inútiles para el trabajo, vi un coche Mazda en el estacionamiento y una frase de pop me hizo hacer un juego de palabras y yo tranquilo mientras todos estaban con sus demonios personales.

Debo dejar de escribir de momento para terminar el Word y hacer el índice para ir a imprimir. Debo hacer escala para recoger también mi nueva credencial del INE.

Y en la cabeza una frase simbólica: estoy parado en la muralla que divide lo que fue de lo que será.

No es un parteaguas. Solo que veo algo y el 222 me obliga a denunciarlo.

Y llegando tengo que hacer dos tareas: una de contabilidades especiales y otra de sociedades mercantiles, temas que ya vi en los 90s.

Y lo raro es que en 34 años de trayectoria profesional solo me han pedido comprobantes de estudio en dos trabajos. Literalmente me han pedido más la cartilla que comprobantes de estudios. Pero la licenciatura es un plan C por otras razones.

Planes de contingencia sobre planes de contingencia.

Escribo al rato.