La cajera su hermana y la asaltada

No es chiste.

Tuve una situación hace unos 23 años. Debió de haber sido 2001, un año especialmente malo. Dos personas habituales de mi entorno eran dos hermanas: una ingeniera, su hermana cajera y, en esta ocasión, una amiga común de ellas a la que llamaré SM5. El cinco sale sobrando, pero no quiero que parezca que hablo de algo sado-masoquista; sus iniciales eran SM, pero es SM5 para fines prácticos.

Básicamente conocí a SM5 en una situación rara y hablamos unas tres horas. Después de una serie de consejos, fue cuestión de apoyar en esas horas a SM5, darle unos consejos y ya… o eso pensé. En esa época yo usaba un ladrillito Nokia porque estaba viviendo en casa del demonio y no tenía teléfono fijo todavía. Esto fue en la época en que mi ingreso principal era el sistema de la central de abastos. La cajera se burló un poco de mí por darle mi número a SM5 para ayudarla y me quería emparejar con ella porque evidentemente no me hizo el fuchi.

Pasaron unas horas de plática con la cajera, la ingeniera y SM5, y cada quien para su casa.

A eso de las 21:00 recibí una llamada medio histérica: era SM5 porque la acababan de asaltar en un puente. No sabía yo si era por lo que me había pedido consejo antes o porque se había metido en un lugar a mala hora, pero a las damas pasables de 20 a 60 jamás deben andar solas en ciertos lugares, porque no solamente corren el riesgo de que las asalten, sino de que las violen.

El caso es que tuve que tranquilizar por teléfono unos 20 a 30 minutos a SM5. Le di unos consejos y le dije lo que no debía hacer. Hay que recordar que yo la conocí ese día, y si le di mi número de teléfono fue por si necesitaba ayuda legal después, que tengo bastante idea sobre su problema.

Su voz tenía miedo y algo de desesperación. Le avisé de un peligro real. No me hizo caso. Cuando la asaltaron, se quedaron con sus llaves y su IFE.

No me hizo caso a mi consejo en esa llamada. Pero la tranquilicé porque el asalto fue real y me habló a mí.

Unas horas después, más o menos a la 1 de la mañana, estaba yo despierto porque paseaba a mis perros a esas horas. Y me habló SM5 espantadísima, por detalles que no pongo más aquí. Pero básicamente se enfrentó a otra situación superpesada, hizo caso a lo que le dije por teléfono y funcionó.

Resolví el problema. En ese momento no tenía coche, pero probablemente hubiera ido por ella de haberlo tenido. Yo estaba más o menos a 25 km dentro de la Ciudad de México, en uno de mis peores momentos financieros.

Ese mismo día que me habló SM5 de madrugada, yo tenía que ver a la cajera y a su novio en otro lugar, a eso de mediodía. Y en ese lugar llegó SM5 espantada y a darme las gracias por las llamadas. Entonces se enteró la cajera del asalto. Y me dice: “¿Por qué te habló a ti, que la conociste ese día? ¡Yo la conozco desde hace casi veinte años!”

Después SM5 se fue rápido porque tenía cosas que hacer, pero agarró mi mano de una manera única, que era un “gracias” y quizá algo más.

Pues no sé si SM5 me había echado el ojo, pero pude ayudarla. La traté un poco por otras cosas, pero en el camino rojo son cosas que pasan. No es la primera vez ni será la última.

Y hoy, a las 23:50 aproximadamente, llevando dormido como hora y media, recibí una llamada parecida. Y luego la segunda.

Se me fue el sueño. Di instrucciones concisas y precisas. Asunto resuelto, pero se me fue el sueño.

Así que después de dos llamadas telefónicas hoy y colgar, me acuerdo que por esas fechas fui con la cajera y su novio a una boda, y me pregunto si la idea de ellos era emparejarme con SM5. Yo fui a esa boda porque era posible que hubiera que neutralizar al exnovio de la novia, que era otra amiga de la cajera, y fui precisamente en caso de reserva. Y la plática con ese exnovio de la novia, en el jardín del lugar de eventos, es de esas cosas memorables.

Esa boda fue muy cerca del DF. Cuando la novia y su esposo se fueron sanos y salvos, la cajera, su novio y yo nos fuimos en un taxi y nos quedamos en un hotel en la ciudad cercana. Ellos en un cuarto y yo en otro, para los malpensados. ¿Habría sido plan con maña? Sí hice algo en la boda, pero luego pensé que quizá iban a invitar a SM5. Nunca le pregunté a la cajera. Lo único que sé es que evité un problema en la boda, y aunque volví a tratar con SM5, no era la misma del día que la conocí. La chispa se le había ido y quedó marcada por el miedo. No era mi batalla. Quizá debí hablar más con ella el día que la cajera se sorprendió porque me habló a mí. Y no era por posibilidades románticas, sino porque era lo decente.

Ahora una de mis casas está a veinte minutos de donde fue la boda.

Sombras.

Va a ser un día movido, pero me da gusto que también pude resolver el problema de las dos llamadas de hoy, creo.